Contraloría visa contrato de estudio del embalse Zapallar

Por: Roberto Fernández Fotografía: Gráfica La Discusión 10:20 PM 2017-05-04

El Ministerio de Obras Públicas confirmó que la Contraloría tomó razón del contrato para la elaboración del estudio de actualización de la ingeniería de detalle del futuro embalse Zapallar, que se pretende construir en la zona alta del río Diguillín, y que constituye la principal pieza faltante del sistema de riego Laja-Diguillín.

“El estudio de actualización de la ingeniería de detalle del embalse Zapallar ha sido tomado de razón por parte de la Contraloría el día de hoy, por lo que se asume esta fecha como inicio de su desarrollo”, afirmó el director regional de Obras Hidráulicas, Rinaldo Marisio. 

La autoridad precisó que el plazo de ejecución es de 450 días, por lo que se prevé que concluya en agosto de 2018.

“Tiene un valor de $1.489 millones y será desarrollado por el consorcio conformado por Miguel Nenadovich y Cía. Ltda. y Len y Asociados Ingenieros Consultores Ltda.”, añadió Marisio.

El Zapallar es parte del diseño original del Canal Laja-Diguillín, pues constituye una obra complementaria, ya que permitirá sumar al riego 10 mil hectáreas de San Ignacio y El Carmen que hoy no cuentan con agua.

El embalse se emplazará en la angostura del valle del río Diguillín, 12 kilómetros aguas abajo de la confluencia con el río Renegado, en el sector Zapallar, comuna de Pinto.
Marisio explicó que “a raíz del terremoto de 2010, la ingeniería de detalle del embalse Zapallar quedó obsoleta, por lo que el MOP se vio en la obligación de actualizar la ingeniería de detalle”.

“Hoy han cambiado las condiciones hidrológicas y del suelo y de ubicación del sitio, en consecuencia, hay que hacer una actualización”, dijo Marisio, quien precisó, además, que el estudio incluirá una actualización de la topografía de toda el área y un diseño del embalse actualizado.

Asimismo, el titular regional de la DOH (Dirección de Obras Hidráulicas) recordó que el año pasado se había intentado licitar este estudio, pero ninguno de los oferentes cumplía con los requisitos técnicos, por lo que dicha licitación se declaró desierta. 

Lentitud del proceso
Al respecto, el juez de aguas de la Junta de Vigilancia del Río Diguillín, Francisco Saldías, valoró la noticia. “Estamos muy contentos, éste es un paso muy importante, y vamos a apoyar a la DOH para que este proyecto avance con la mayor celeridad”, sostuvo.

El dirigente también reconoció que más allá del primer tropiezo que significó declarar desierta la primera licitación, el proceso se ha demorado.

Saldías recordó que “este estudio se había hecho en 2001, incluso se había comenzado con algunas expropiaciones”, pero el proceso se abandonó en 2003, con el argumento de la supuesta baja rentabilidad que tendría poner en riego una zona donde no existiría cultura de riego.

El dirigente planteó que con este estudio también se presentará un estudio de impacto ambiental del proyecto. 

Se estima que la construcción del embalse, que en noviembre de 2014 fue priorizado por el Gobierno, podría licitarse en 2019, se extenderá por tres años y representará una inversión entre 80 mil y 100 mil millones de pesos. Si bien se prevé financiar el proyecto con fondos sectoriales, en el MOP sigue abierta la opción de la concesión a privados, así como la incorporación de la generación hidroeléctrica en el modelo de negocios.

Beneficios del proyecto
Saldías comentó, además, que “vamos a trabajar con la consultora y con la DOH para dar a conocer los alcances de los beneficios de este proyecto, para que la gente pueda estar informada”.

Su construcción permitirá aumentar en 10 mil hectáreas la superficie con seguridad de riego, lo que beneficiará a unos mil regantes de las zonas altas de San Ignacio y El Carmen, algunos de los cuales hoy reciben aguas del Diguillín, pero no en la cantidad suficiente. Ahí están los llamados “blancos” del Canal Laja-Diguillín.

En ese sentido, el dirigente de los regantes hizo hincapié en el gran impacto social que tendrá la obra de riego, pues contribuirá al desarrollo económico de El Carmen y San Ignacio, “dos comunas que se encuentran entre las diez más pobres del país, además, San Ignacio es la comuna más subdividida de Chile, con una alta atomización de la propiedad, por lo que son pequeños agricultores y familias campesinas las que podrán mejorar sus condiciones de producción y diversificar sus cultivos.

Consultado por la oposición de grupos ambientalistas al proyecto, quienes advierten el impacto ambiental de la inundación de 328 hectáreas en una zona del alto valor natural, que es parte del corredor biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, Saldías afirmó que “hay grupos que no quieren que se haga nada, y bajo esa lógica no podríamos tener embalses, pero nosotros estamos abiertos a debatir, nos interesa entregar información y que el debate sea con argumentos”, puntualizó.

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