Actividad Económica y retorno bursátil

Por: Renato Segura 2017-05-02
Renato Segura

Durante lo que va corrido del 2017, no paran los ajustes a la baja en el nivel de crecimiento del Producto Interno Bruto PIB 2017 de Chile. El Fondo Monetario Internacional FMI recortó la proyección de 2,1% a 1,7%. Igual diagnóstico tuvo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe Cepal, cuyo recorte fluctuó entre el 2% a 1,5%. Por su parte la encuesta de expectativa económica del Banco Central de Chile de abril de 2017, revelo una mediana de crecimiento de 12 meses, a diciembre de 2017, de 1.6%, con un rango que varía entre los deciles 1 y 9 en 1,3% y 1,9%, respectivamente.

Contrasta con esta baja expectativa de evolución de la actividad económica, el comportamiento de los índices bursátiles en la Bolsa de Comercio de Santiago. En la sesión del martes 25 de abril de 2017, el Índice de Precios Selectivo de Acciones IPSA anotó un nuevo máximo, superando los 4.860 puntos, con una variación de 23,1% respecto al valor del índice registrado el 25 de abril de 2016.

Si la desaceleración de la economía se ha profundizado, ¿qué explica el buen comportamiento de los índices bursátiles en el mercado de valores de Chile? 

¿Existe alguna relación entre el nivel de actividad económica y el comportamiento del precio accionario?

A partir de una revisión exprés de la evidencia disponible, en la literatura especializada, es posible apostar por dos hechos estilizados: (i) para series de tiempo largas, no se ha encontrado evidencia empírica que muestra una correlación entre crecimiento económico y rentabilidad bursátil y (ii) Se ha encontrado evidencia que existe correlación entre el cambio en el consenso de las expectativas de crecimiento económico y el retorno bursátil.

Durante los último dos años, en Chile ha existido consenso en las expectativas a la baja en el crecimiento económico. Sin embargo, el retorno bursátil ha mostrado signos positivos durante el año 2016 y el primer cuatrimestre de 2017. Si se acepta la teoría de expectativas racionales, el favorable comportamiento bursátil actual debiese ser una señal para esperar mejores resultados en el futuro de la actividad económica del país; lo que claramente, a la fecha, no ha ocurrido.

Aun cuando, el comportamiento bursátil, pueda estar influenciado por factores especulativos, es inverosímil pensar que los agentes económicos actúen irracionalmente durante un periodo de tiempo prolongado. En este sentido, resulta ser más creíble pensar que, el buen desempeño del IPSA, es una señal positiva respecto de la evolución futura de la actividad económica. El postulado anterior adquiere mayor fuerza, cuando se considera que la actual coyuntura tiene sus raíces en el ambiente de desconfianza entre los agentes, más que en un problema estructural del sistema económico que pueda afectar en forma permanente la senda de crecimiento del país.

Por esta razón, no debiese extrañar que, a partir del segundo semestre del 2017, las proyecciones de crecimiento económico sean menos pesimistas de lo que nos hemos acostumbrado durante el último tiempo. Al menos es lo que se espera que ocurra, cuando se materialice la cartera de inversiones que por distintas razones está a lista de espera para ser ejecutada.

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