Explosión de caldera en la Torre Rucamanqui deja grave a operario

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Fernando Villa 10:10 PM 2017-04-27

No fueron pocos los residentes de la Torre Rucamanqui que despertaron con el ruido de una explosión. 

Algunos escucharon gritos desesperados posterior al estruendo y de inmediato lo asociaron con la caldera que se encuentra en el subterráneo del emblemático edificio ubicado en 18 de Septiembre, entre El Roble y Constitución.

Afectado resultó el operario del sistema de calefacción, identificado como Domingo Reyes, quien sufrió quemaduras de gravedad, por lo que una vez que fue atendido de urgencia en el Hospital Herminda Martín de Chillán, se comenzó a planificar su traslado al Hospital Luis Calvo Mackenna de Santiago.

“Yo estaba despierta y de repente sentimos la explosión y los gritos desgarradores de alguien que se estaba quemando”, comentó a Radio La Discusión 94.7 una de las vecinas del edificio, quien tras el estallido salió de su departamento para llamar al conserje, ocasión en que pudo ver que el operario estaba herido.

Sobre 600 grados Celcius
Fue personal del Labocar de Concepción el que realizó los primeros análisis, sin embargo, y como lo reconoce el teniente Jonathan Venegas, “no fue un peritaje técnico, eso lo hizo un especialista quien ya envió el informe a la Fiscalía”. Pese a esto, para el comandante de Bomberos de Chillán, Gustavo de la Fuente, lo que habría causado la explosión fue la alta temperatura a la que ésta estaba funcionando.

“Fue la caldera la que produjo esta explosión de vapores calientes. Esta caldera calefacciona todo el edificio, que es uno de los más altos de la ciudad, y según comprobamos, estaba trabajando sobre los 600 grados Celcius, incluso la carga calórica que se encontraba en el lugar después de la explosión de esta caldera era muy alta”.

Más allá de retirar la gran cantidad de agua que quedó en el lugar, la principal faena bomberil se centró en ventilar el subterráneo.

“El trabajo de bomberos se extendió por aproximadamente una hora y media para bajar la temperatura con maniobras de ventilación, utilizando equipos de extracción para los vapores calientes que se encontraban en este subterráneo”, repasó De la Fuente.

Para poder trabajar en el lugar, bomberos debió echar mano a sus cámaras termales con lo que lograron tener mayor claridad respecto a la situación a la que se exponían y así poder dejar, de manera efectiva, la situación controlada.

Desde el Labocar confirmaron que la caldera, que funcionaba con aserrín, “quedó completamente inutilizable y deberá permanecer así hasta que el técnico que realizó el peritaje determine que se reemplace o se repare”.

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