UdeC se suma al desafío por el cambio climático

Por: José Luis Montes Fotografía: : JLMV 08:50 PM 2017-04-27

Expositores apuntaron a aspectos de alimentación bovina que mitiga la producción de gas por unidad de carne.

Los científicos no dudan ya de la urgencia que requiere este tema en el mundo.

2 iniciativas locales financiadas por Fondef y Fondicyt, muestran avances.

Chile tiene un compromiso para reducir en 30% su emisión de gases de efecto invernadero al 2030 y participa en uno de los desafíos que más colaboración concita a nivel internacional entre científicos mundiales desde distintos frentes. La actividad silvoagropecuaria en Chile responde por un 15% de las emisiones -el sector energía es la principal fuente con 74%- y en lo agropecuario, específicamente en el aporte que hace la ganadería.

Ahí se enfocó el seminario internacional organizado ayer por la Facultad de Medicina Veterinaria del Campus Chillán de la Universidad de Concepción, que abrió una ventana a lo que se hace a nivel local e internacional en el tema.

Interés especial concitó la exposición del Dr. Jorge Ávila Stagno, que mostró avances preliminares de dos investigaciones que encabeza con fondos Fondef y Fondecyt. En investigador explicó a LA DISCUSIÓN que “se trata de dos proyectos. Uno orientado a extracto de corteza de pino  en dietas de bovinos y otro orientado a la evaluación del uso de aditivos como linaza y griserol, subproducto de biodiesel, en alimentación animal. La orientación es reducir la emisión de gases de efecto invernadero y o mejorar la calidad del producto que estamos produciendo. Con el extracto de corteza de pino hasta el momento lo que hemos logrado es disminuir las pérdidas de nitrógeno en la fermentación ruminal y eso se traduce en incrementos en la ganancia de peso y eficiencia de conversión de alimentos en ensayo in vivo. Ya vamos en incrementos de 8%”.

El especialista agregó que  “con la linaza y el gricerol logramos reducir las emisiones de metano entre 30 y 40% en los tratamientos que realizamos, pero aún nos hace falta hacer pruebas con animales en vivo” ya que hasta aquí el trabajo es con simuladores o in vitro. 


Consultado sobre la etapa que viene, de convencer a los agricultores de la necesidad de incorporar esta tecnología  a la producción, comenta: “Es difícil mitigar el tema de los gases si no logramos incrementar o mantener la productividad y rentabilidad. Hay que desarrollar conciencia, qué gente se da cuenta, pero a la vez hay que convencer qué resultado de mitigación se refleja además en más productividad”.

La actividad se inició con una teleconferencia de la Dra. Marta Alfaro, que trabaja en el Plan de Mitigación del Cambio Climático para el Ministerio de Agricultura e INIA, que informó lo que está haciendo Chile y destacó la colaboración internacional en este tema invitando a los profesionales asistentes a apoyar esta labor.

Aditivos naturales
El Dr. Bernardo Suárez, de Phytobiotics Alemania, entregó una visión general de lo que se realiza en el mundo incorporando aditivos de origen natural, especialmente para mejorar la eficiencia de la conversión de alimentos en animales, que es la línea en que la ciencia se enfoca, ya que al mejorar la eficiencia productiva se avanza en la mitigación de la producción de gases en una lógica simple de más kilos en menos animales.

El Dr. Gustavo Jaurena, de la Universidad de Buenos Aires, compartió que para tener una acción efectiva en la mitigación de emisión de gases, debe ir acompañada de un incremento productivo: “La buena noticia es que todo lo que tiene que ver con estrategias de mitigación va de la mano con mejorar eficiencia. Cualquier estrategia que se aplique en un predio para mejorar eficiencia en el proceso ganadero, usualmente va a ir asociada a una reducción de intensidad de emisión, es decir el metano que se produce por la cantidad de producto que estás obteniendo, y esto por lo menos no corre en sentido contrario”.

Otros expositores de la jornada fueron los doctores Camila Muñoz, Emilio Ungerfeld y Jorge Celis, que hablaron de la producción de carne bovina, su aporte a los gases invernadero y la mitigación de estos.

Una de las conclusiones es que en el tema de investigación hay mucho por hacer, en lo que coincidieron varios de los charlistas. Se producen algunas situaciones de aparente contradicción en que se concluye, por ejemplo, que la alimentación a pradera baja las emisiones de gases en explotaciones ganaderas, pero por un tema de eficiencia productiva, la crianza intensiva resulta menos contaminante, que la extensiva, que es la de praderas.

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