Documental que denuncia la contaminación llega a Chillán

Por: Carolina Marcos 09:10 PM 2016-03-30

El 27 de abril llegará a las carteleras locales una cinta con la que los chillanejos se sentirán identificados. “Cuando respiro” es un documental que demoró ocho años en ser grabado y que muestra de manera real la contaminación que cada año se siente en Santiago. El trabajo es la primera cinta de la montajista Coti Donoso, quien toma los testimonios del dirigente comunal Alberto Muñoz, del abogado Luis Rendón y del Premio Nacional de Literatura, Armando Uribe, para relatar los efectos devastadores de la contaminación santiaguina sobre sus habitantes y de cómo pequeñas organizaciones luchan cada año para visibilizar ante las autoridades la problemática. 


Las funciones se desarrollarán este 27 de abril y el 4 de mayo en Cine Café The Oz a partir de las 19.30 horas con una adhesión de $500. En la primera función en Chillán, estará la directora Coti Donoso. 


-¿Cómo nace la idea de documentar el problema?
-Llevo más de 25 años viviendo en Santiago, nueve de ellos los he dedicado a grabar e informarme sobre los recovecos que han transformado a la capital chilena en una de las ciudades más contaminadas del mundo. En este camino descubrimos que una de las claves para poder reaccionar ante un problema que busca la urgencia es reflexionar sobre la importancia del aire que respiramos. 


-¿Qué fue lo que más te llamó la atención respecto de lo que ocurre hoy, no solo en Santiago, sino también en ciudades como Chillán?
-La cantidad de aire que pasa por nuestros pulmones diariamente, equivale a 10.800 litros. Es increíble, afecta a todos nuestros órganos, nuestra salud física y emocional. Nadie se detiene a pensar qué pasa cuando el aire que respiramos todos los días es de mala calidad.


Investigación y denuncia
La idea de la realizadora comenzó el 2006 y durante estos años la cineasta logró registrar no solo el efecto sobre la población, sino también una denuncia clara en contra de “prácticas indiscriminadas de las autoridades e inmobiliarias a través de un Plan Regulador insuficiente. Prácticamente una década decisiva en términos de crecimiento de la población santiaguina y sus efectos en la salud y vida de los habitantes”, explican desde la producción del trabajo. 


“Es un tema de corrupción, derechamente, donde se filtra información privilegiada para poder liberar a la venta terrenos agrícolas y comprarlos baratos y luego cambiar el uso de suelo. Ese solo hecho produjo un crecimiento desenfrenado y desrregulado. Al crecer más la ciudad, se construye más y las industrias al final siguen estando en un perímetro urbano. Debe haber más autopistas, más viajes, más autos. Las industrias siguen y hay poca o escasa fiscalización”, argumenta la documentalista.

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