El resultado

Por: Rodrigo Oses 2017-04-24
Rodrigo Oses

Tres meses tardó Ñublense en volver a ganar en condición de local.

Por eso ayer la victoria por 2-0 sobre Deportes Copiapó fue un verdadero desahogo en medio del sufrimiento que genera la lucha por no descender.

Pero a no nublarse. El resultado fue lejos lo mejor para el equipo chillanejo, porque su estilo de juego sigue presentando fisuras que lo hacen un cuadro  a  ratos frágil y superable.

Los nortinos dominaron el balón prácticamente todo el encuentro, lo hicieron rotar, buscaron por todos los flancos, pero carecieron de profundidad y contundencia.

Además, la defensa de Ñublense, esencialmente sus zagueros centrales, José Antonio Rojas y Emiliano Pedreira, marcaron a gran nivel y el portero Sebastián Contreras intervino de manera sólida cada vez que fue requerido.

El elenco de Rubén Espinoza tuvo la tranquilidad para agruparse defensivamente cuando el rival dominaba, y de apelar al contrataque cada vez que encontró los espacios tras la recuperación del balón.

A ratos hilvanó jugadas asociadas, en otros pasajes corrió detrás del balón, pero también se generó ocasiones de gol que no convirtió. La falta de definición sigue penándole al equipo.

Si bien en esta instancia compleja el resultado es lo que más importa, para el próximo torneo el cuerpo técnico que arribe deberá trabajar un sello futbolístico, una identidad, un patrón de juego que le permita a Ñublense ser un cuadro sólido en todas las facetas para apostar a pelear el título y no el fondo de la tabla.

El fondo de juego, tarde o temprano, termina condicionando el resultado. No siempre bastará ganar solo luchando, el fútbol bien jugado debe ser la próxima meta del renovado Ñublense que jugará el Torneo de Transición.

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