El 57% de los llamados al 133 son por bromas e insultos

Por: Felipe Ahumada 07:15 PM 2017-04-23

Que siempre están las líneas ocupadas, que la espera es muy larga o que se demoran demasiado en contestar son las quejas más recurrentes por parte de la ciudadanía a la plataforma telefónica 133 de Carabineros. Pese a que una de las metas de la policía uniformada es siempre mejorar los tiempos de respuesta, es decir, lo que una patrulla llega al lugar donde se le requiere, uno de los grandes obstáculos que encuentra Carabineros para conseguir este objetivo, que puede ser determinante a la hora de salvar vidas o evitar robos, es que más de la mitad de las veces en que alguno de los cuatro telefonistas con que cuenta la Central de Comunicaciones (Cenco) de Carabineros contesta un llamado, recibe como respuesta una broma.

La tendencia no es una novedad, de hecho por años la institución, a nivel país, ha creado diversas campañas de educación para evitar estas situaciones, donde en una sumatoria nacional se llegó al 80% de llamadas inoficiosas en el año 2012, dándole el visto bueno a telefonazo para preguntar por direcciones u otro tipo de orientación, pese a que no es el propósito de este número de emergencias, exclusivamente.

“Es de suma importancia que la ciudadanía haga buen uso de los dispositivos y elementos de seguridad y prevención que se han dispuesto a sus servicios, porque en definitiva, cada una de estas llamadas inoficiosas dejan a una persona que realmente está en apuros, esperando más de la cuenta, y ese es un lujo que no se puede permitir una persona que está sufriendo algún episodio violento, que está presenciando un robo o que está pidiéndonos ayuda por algún accidente donde hay vidas en riesgo”, comentó el prefecto de Ñuble, coronel Erick Flores.

Un 2% son urgentes

Estadísticas en mano, el suboficial Manuel Ángel Vilches, jefe de la Cenco Ñuble, demuestra que de un total de 225.000 llamados que se recibieron al 133 en 2016, 127.912 fueron para hacer bromas, es decir, el 56,8% del total.

“De estas bromas, muchas son pitanzas, o llamados para informar situaciones falsas. Tal vez esas son las peores, porque no solo hacen perder tiempo al telefonista y a otra personas que está en espera, sino que nos obliga a enviar una patrulla a un lugar en que no está pasando nada, y si luego alguien requiere de la ayuda de Carabineros en un punto muy lejano, la patrulla se demora más en llegar”, ejemplifica.

Le sigue en cantidad de llamados inoficiosos aquellos en que una vez que el telefonista atiende, la persona en línea cuelga. De éstos hubo 31.581 casos. Ha habido personas que llamaron al 133 para solicitarles que llamaran a una pizzería y pidieran un reparto a domicilio, dado que quien llamaba, no tenía plata en el celular y acudió al 133 por ser una plataforma gratis.

Hay otros que solicitan, también por no tener plata en el celular, que le avisen a algún pariente que los llame. Si a estos se les suman los que preguntan si hoy lloverá o no en Chillán, Cobquecura o en Las Termas, y a los que piden teléfonos de otras instituciones, el total es de 27.023 casos en 2016. Los que llamaron preguntando por calles, direcciones de estamentos públicos o privados o bien para pedir números de teléfono de otras instituciones, fueron 2.484.

Por último, están quienes solo llaman para gritar algún insulto en contra de Carabineros, ignorando que quienes atienden son civiles y no uniformados. Estos sumaron 335, es decir, casi uno al día.

Finalmente, se deben contabilizar aquellas llamadas que realizan las empresas de seguridad y que resultan ser falsas. Esta situación fue un verdadero dolor de cabeza para Carabineros, puesto que hasta el 2012 el 99% de ellas eran falsas alarmas, las que la misma empresa pudo haber corroborado sin la necesidad de llamar a Carabineros. El Ejecutivo  estableció una multa de 0,5 UF por cada llamado inoficioso que las empresas hagan. Con esto, apenas 2.800 llamados al año resulta ser reales emergencias en la provincia de Ñuble, es decir, un 1,24%.

Comentarios