Solo el 0,03 por ciento de la basura que genera Chillán se recicla

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-04-23

La acumulación de desechos es un tema complejo y según datos municipales para el año 2031 cada chillanejo generará 1,6 kilos de basura

Falta de conciencia ciudadana en reutilizar también atenta contra el objetivo

Lograr que Chillán sea una ciudad que recicle, recupere, reutilice sus desechos, genere compost y termine con los numerosos microbasurales, parece ser una tarea titánica donde se requieren los esfuerzos de entidades que hasta el momento no han exhibido precisamente un compromiso cabal con los postulados de hacer de esta una “comuna verde”.

Pocos dudan que se ha avanzado al respecto, pero se requiere que los vecinos y autoridades sean capaces de avanzar con mayor decisión para tener una comuna mucho más limpia y reducir la cantidad de desechos que van a parar al relleno Ecobío, en la comuna de Chillán Viejo.

Según una investigación de Centro Regional de la Realidad Regional, CER, publicada por LA DISCUSIÓN el domingo pasado, la generación de basura en Chillán el año 2016 fue de 70.538 toneladas, un 34% más que lo registrado en 2010, cuando el volumen fue de 53 mil toneladas.

A la luz de los antecedentes la tasa de crecimiento anual en la generación de residuos sólidos domiciliarios en este periodo fue de 4,25%, una cifra superior al aumento promedio anual del PIB chileno (3,81%) y muy por sobre el incremento anual de la basura en la comuna de Concepción, que solo promedió un 1,75%.

Según reveló Renato Segura, director del CER, “si se mantiene ese ritmo de crecimiento, en menos de 20 años el municipio deberá duplicar su gasto en esa actividad económica, menguando aún más la ya debilitada arca municipal”.

Ante ellos sería imperioso implementar estrategias para reducir la generación de basura, que han sido probadas en otras ciudades y que han dado muy buenos resultados, explica Juan Luis Novoa, que fue el ideólogo de las “políticas verdes” de la municipalidad chillaneja, las que hoy están en duda respecto a la efectividad y mantención en el tiempo.

A cinco años del Plan Maestro de Residuos
El ingeniero ambiental, ex asesor del municipio de Chillán, destaca que cuando trazaron el Plan Maestro de Residuos en Chillán, el año 2012, en la ciudad poco o nada se reciclaba, mientras que en la actualidad existe una mayor conciencia al respecto, aunque es insuficiente para reducir el alto incremento anual de basura que se genera.

“En Chillán se ha avanzado mucho en estos temas, pero es claro que faltan recursos, más coordinación y apoyo entre diversos estamentos como la municipalidad y los propios vecinos, que son claves en materia de protección ambiental y reciclaje”, destaca el experto y académico de la UdeC.

Agrega que la producción de compost, que es una tarea pendiente en la ciudad, no es solo teoría, sino que es una realidad que se puede observar cada vez más en ciudades del todo el país e incluso de la provincia, como San Fabián de Alico, que parece un modelo a seguir.

Explica que en la comuna cordillerana se han desarrollado acciones para convertir los desechos orgánicos en abono, gracias a la separación en origen de los materiales que usualmente se reconocen como basura, pero que adecuadamente tratados pueden tener usos benéficos para las comunidades.

En Chillán, aseguran desde  el municipio, dicen estar atentos a las nuevas necesidades de una “ciudad limpia”, como declara uno de sus eslogan, por lo que en la actualidad está en proceso la actualización del Plan Maestro de Residuos que data del año 2012. 

Se suma a ello, precisaron, la elaboración de una serie de estrategias de corto y mediano plazo que serán informadas oportunamente a la comunidad y los medios de comunicación,  que apuntarían a potenciar el trabajo definido hace unos años en aquel documento estratégico.

Toneladas versus toneladas
La municipalidad resalta  que en el caso del reciclaje,  existen experiencias en marcha que han permitido dar “saltos cuantitativos”, de tal manera que mientras el año 2015 se retiraron 8,8 toneladas de residuos reciclables, y durante el año pasado esa cifra alcanzó a 21,5 toneladas.

Sin embargo, si se compara el total reciclado respecto de la basura que finalmente se generó en la ciudad, el porcentaje es apenas de un 0,03%

En cuanto a programas de reciclaje, la entidad edilicia asegura que avanza el desarrollo de acciones concretas en algunas poblaciones y villas de la ciudad, como la existencia de sitios de recolección de plásticos, programas de reciclaje en establecimientos educacionales, instituciones públicas y privadas y acciones orientadas a recuperar baterías  o desechos en el llamado “Punto Verde”, que es un centro de acopio ubicado en los llamados “corralones municipales”.

El municipio sostiene que a partir de la conclusiones del Plan Maestro de Residuos “se visualiza en el corto plazo la implementación de un fuerte programa de compost,  porque se detectó que más de un 60% de los residuos retirados son susceptibles de ser reutilizados”, diagnóstico que ya estaba claro en 2012 y sobre el cual no se ha avanzado.

La corporación edilicia agrega que a partir del referido plan “se logró caracterizar el tipo de residuo de acuerdo a estrato social en cuanto a materia orgánica y otros desechos. En promedio arrojó que el 68.4% es de origen orgánico y el 38,7% restante tiene otros orígenes (metal, goma, plásticos, textil, etc.)”.

Por ello es que “dentro de la política municipal estamos enseñando a la población a reciclar, emplear las 3R, Reducir, Reutilizar y Reciclar. Fue abierto el Punto Verde municipal con el objeto que las personas lleven el producto de reciclaje en origen y lo dispongan para ser reciclado, se ha enseñado en algunos sectores de la población técnicas de compostaje para reducir la materia orgánica destinada al vertedero y generar tierra vegetal y tenemos un sistema muy eficiente de recolección de residuos sólidos domiciliarios”, afirman desde el municipio.

Falta conciencia en la población
El jefe de Aseo y Medio Ambiente, Víctor Fernández,  agrega que en el nuevo modelo “el tema más complicado de todos es la creación de la conciencia de reciclar en la comunidad”. 

Algo que confirma la presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, Cecilia Henríquez, quien destaca los esfuerzos que se han desplegado para educar a la población, a pesar de lo cual los resultados no han sido los que se esperaban.

Para resolver este déficit el municipio pretende montar campañas de información que tienen como objetivo sensibilizar a la población en general para que modifique sus conductas respecto de residuos y en conjunto con el municipio se avance en la separación en origen de los residuos, lo que es una materia pendiente.

El tema es muy serio para el municipio. Si el año 2011 la cantidad anual de desechos producidos por las familias llegaba a las 63.214 toneladas anuales, para el 2031 se estima que llegaría a 116.556 toneladas. En la actualidad la cantidad de basura generada por persona llega a los 0,959 gramos, o sea casi un kilo per cápita.

Y si es que no se hace nada, aumentará en el corto plazo a 1,12 kilos por persona, incrementando el gasto mensual para disponer la basura en un relleno sanitario. Y la proyección a largo plazo, esto es para el 2031, indica que cada chillanejo estaría produciendo más de 1,6 kilos de basura al día.

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