Hasta un 50 por ciento aumentaron ventas en locales de barrio

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Fernando Villa 08:55 AM 2017-04-20

Algunos se levantaron a las 6.30 de la mañana para poder contar con la cantidad de pan y pasteles que, sabían, se venderían como en pocas ocasiones. Y acertaron.

Ante el feriado irrenunciable reforzado que significó la aplicación del Censo 2017, los principales beneficiados con el cierre de los supermercados y las tiendas más grandes del centro fueron los propietarios de los negocios de barrio, minimarket o panaderías, quienes tuvieron casi el doble de la clientela de la que se suele tener en un día hábil normal.

Uno de estos ejemplos ocurrió en el  minimarket Las Antonias, de calle Chacabuco, donde Mariela Durán aseguró que “el día ha sido bueno, con harto movimiento, mucho más que un feriado normal, un domingo o un día hábil, ha venido harta gente de otras partes porque está casi todo cerrado”.
Bebidas, pan, cosas para la once y cigarrillos es lo que más ganancias les dejó.

Como ocurriera también en otros locales de la ciudad que contaban con patentes de expendio de bebidas alcohólicas, fueron decenas los clientes que se iban con la negativa de poder comprar cervezas, vino, whisky o pisco debido a la restricción por el Censo.

Pese a las intensas fiscalizaciones realizadas por carabineros, no se registraron infracciones por esta causa, y conforme a lo acreditado por la Gobernación, tampoco hubo multas por mantener empleados trabajando en estos locales comerciales.

“Hemos vendido el doble”
La mayoría de los locales cuyos dueños optaron por abrir ayer fueron los que generalmente lo hacen cada feriado o para otros eventos cívicos como las elecciones presidenciales o municipales.

“Entonces la gente ya nos conoce, y sabe que vamos a abrir”, apunta Paty Sepúlveda, dueña por cerca de 21 años de la Panadería San Cristóbal de calle Alonso de Ercilla.

Si bien esa arteria en particular contaba con calles con hasta cinco locales de abarrotes y panaderías abiertas, “nosotros hemos vendido casi un 50% más que un día normal, hemos trabajado y vendido el doble”, aseguró la dueña.

En el Minimarket Express, ubicado en calle Francisco Ramírez, justo frente al Hospital Herminda Martín, el dueño, Luis Retamal emprendió con su negocio hace cinco años.  “Lo que me salvó el día fueron los completos, se han vendido mucho”, expresó.

Además, se vio favorecido con que no todos los locales del sector abrieron “y todas las personas que vienen a ver a sus familiares que están hospitalizados o las mismas personas que trabajan en el hospital han estado comprando hartas bebidas, café o galletas. Mi vecino no abrió y eso me tiró para arriba el día. Yo creo que si hubiese abierto, habría sido un día común, pero hoy voy a cerrar a más tardar a las nueve y me voy a la casa”.

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