[Editorial] Pensar a futuro

Por: Fotografía: Victor Orellana 10:30 AM 2017-04-17

El manejo de la basura es una preocupación constante de los ciudadanos y autoridades. En este sentido, lo primero que hay que tener presente es que hoy no existe ninguna situación compleja en los servicios de recolección y disposición final de los desechos. Sin embargo, no por el hecho de estar tranquilos en el presente, hay que descuidar lo que sucederá en el futuro. 

La generación de basura en Chillán el año pasado fue de 70 mil 538 toneladas, un 34% más que lo registrado en 2010, en que el volumen fue de 53 mil toneladas, según reveló el Centro de Estudios de la realidad Regional (Cerregional). Según el documento, la tasa de crecimiento anual en la generación de residuos sólidos domiciliarios en este periodo fue de 4,25%, una cifra superior al aumento promedio anual del PIB chileno (3,81%) y muy por sobre el incremento anual de la basura en la comuna de Concepción, que solo promedió un 1,75%. 

Esto, según el centro de estudios, “denota un problema complejo toda vez que, si se mantiene dicho ritmo de crecimiento, en menos de 20 años el municipio deberá duplicar su gasto en dicha actividad económica, menguando aún más la ya debilitada arca municipal”.  El año pasado la Municipalidad de Chillán gastó 2 mil 761 millones de pesos por concepto de retiro y disposición de residuos domiciliarios, cifra que corresponde al 10% del presupuesto total de la corporación para 2017. 

Pero más allá de cuánto aumentará el costo de este servicio, conviene que el municipio también vaya pensando cómo avanzar hacia un sistema de empleo de la basura, su reutilización, su uso para generar energía, el reciclaje y otros beneficios alternativos que pueden obtenerse de su adecuado manejo.  Una planificación exigente, acompañada de la voluntad política y financiera –hasta ahora ausente- podría marcar un cambio en un ámbito donde estamos atrasados frente a las nuevas tendencias de desarrollo urbano y ambiental.

Es importante enseñarles a las personas que la basura puede ser útil. Los desechos orgánicos, por ejemplo, pueden convertirse en abono mediante el procedimiento de compost, abono orgánico rico en nutrientes y que no demora más de dos meses en generarse. Esto no sólo contribuye al medio ambiente sino que es una oportunidad de negocios, ya que puede venderse generando ingresos a sectores más desposeídos. Sin embargo, se requiere previamente una selección de los desechos desde el hogar, ya que debe separarse la basura orgánica del resto de los desperdicios para ser sometida al procedimiento de conversión en abono orgánico. 

El posible uso energético es otra oportunidad en el manejo de residuos, ya que si bien es efectivo que se requiere una inversión inicial importante, el volumen de desechos generados por la ciudad ya hace factible y rentable un negocio de este tipo, que además tiene la virtud de permitir el desarrollo de producir economías de escala, en los distintos ámbitos de la gestión de residuos. 

Voluntad política de la autoridad, educación, acuerdo público privado y aprender de la experiencia internacional son todos elementos que el gobierno local debe tomar en cuenta para diseñar una planeación que no es para cuatro años, sino de largo plazo, para futuras generaciones que tendrán mayor conciencia ambiental y no nos perdonarán no haber tenido la claridad de manejar la basura sin medir los impactos que ésta tiene.

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