Vecinos priorizarán las obras que incluirá el nuevo Pladeco

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 05:50 PM 2017-04-15

Desde proyectos menores hasta grandes obras de ingeniería contempla el Pladeco.

En los próximos días el municipio firmará el contrato con el equipo de la UBB.

Un total de 325 iniciativas de tipo sociales, deportivas, medioambientales, culturales, de seguridad, de salud, entre otras, se incluyeron en el desfasado y aún vigente Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco) de Chillán.

Desde reparaciones menores a diferentes ambientes de establecimientos educativos municipales, hasta la construcción de redes de ciclovías y la reposición de céntricos puentes, se consideraron en el documento que originalmente se planteó como periodo de aplicación entre los años 2011 y 2015.

Las obras y proyectos consignados en el texto edil tuvieron distintos niveles de avance en su concreción e incluso se dieron casos en que definitivamente no fue posible echarlos a andar durante todo un quinquenio.

Una de ellas fue la iniciativa vial que hablaba del mejoramiento del cruce de Paul Harris con Vicente Méndez, pendiente desde el 2011 a pesar de tener financiamiento desde el Gobierno Regional por unos $1.000 millones. Solo a inicios del mes pasado la municipalidad definió la expropiación de un paño de terreno de 902 metros cuadrados, lo que le permitirá intervenir la intersección y modernizarla con el objetivo de alivianar la alta congestión vehicular que se vive a diario en el sector, especialmente en las horas peak de las mañanas y tardes.

Otra obra que quedó pendiente es la remodelación del centro cívico y de la Plaza de Armas, el que no ha podido obtener recomendación técnica para su desarrollo en los casi últimos nueve años.

En el listado de propuestas del obsoleto Pladeco chillanejo también aparece la construcción de una piscina temperada en el complejo Quilamapu, infraestructura que tampoco pudo hacerse realidad.

Igualmente se suma la imposibilidad de haber avanzado en la ampliación del edificio consistorial, que debería tener una torre por la calle Herminda Martín, pero que solo quedó en boceto. 

En el caso de los proyectos considerados como efectuados están la instalación de plazas vivas en distintos puntos de la comuna, la reparación y normalización de dos liceos municipales dañados por el terremoto del 27 de febrero del 2010 (Narciso Tondreau y Marta Colvin), la pista de atletismo en el principal complejo deportivo de la ciudad y la aplicación del programa de esterilización, entre otros.


Según estimaciones recientes entregadas a LA DISCUSIÓN por la Secretaría Comunal de Planificación (Secpla) de la Municipalidad de Chillán, el grado de ejecución del documento que rigió el 2011-2015 asciende a un 84%, por debajo de los más del 90% que de manera entusiasta se comentaba el año pasado al interior de la Casa Consistorial.

A juicio del ingeniero Luis Díaz Acuña, si realmente se pretende tener datos creíbles sobre el real estado de cumplimiento del texto, se debería encargar a una empresa o asesora externa para que haga el análisis ya que, indica, las autoevaluaciones tienden a ser complacientes debido a que la autocrítica no es una virtud de las autoridades.

Con la imperiosa necesidad de actualizar el texto, entendido como una hoja de ruta de cómo se pretente conducir el desarrollo a corto plazo de la capital provincial, el gobierno edil licitó en marzo último la elaboración del Pladeco del sexenio 2018-2023, quedando el trabajo en manos de los profesionales de la Universidad del Bío-Bío (UBB) campus Concepción, encabezados por el ingeniero comercial Humberto Ortiz.

Serán $51.424.000 los que la administración local invertirá en el futuro documento, recursos que fueron entregados por el Gobierno Regional del Bío Bío.

Definiciones
En el tema de socialización, la UBB propone la realización de tres encuentros ciudadanos en los que el equipo profesional explicará la labor que realizarán, recogerá los requerimientos e intereses de la comunidad y finalmente les entregará la facultad de priorizar las iniciativas propuestas.

“Incorporar el juicio de la comunidad permitirá conocer aspectos relevantes, fortalecer las redes sociales y fomentar el aprendizaje social. En definitiva, mejorar la práctica democrática en la toma de decisiones”, propone la UBB.

El ser un texto perfectible es otra de las características novedosas. 


Se definirá como “flexible” y será susceptible de evaluación cada seis meses, dando lugar a los ajustes y modificaciones que correspondan a los cambios y nuevos desafíos de la comunidad. Se adaptará con rapidez a los cambios políticos, sociales y económicos que afecten a la comuna.


Este último punto resulta clave para Chillán, considerando que automáticamente se convertirá en capital regional cuando Ñuble consiga independizarse de la Región del Bío Bío proceso que, en la mirada optimista de los parlamentarios de la zona, podría concretarse a muy corto plazo.


En términos generales, lo que busca el municipio y la institución que abordará la preparación del Pladeco, es que el resultado surja de una tarea en común, fruto del trabajo en conjunto y asumido como un proceso continuo y dinámico en el tiempo.


Mecanismo
Desde el municipio aseguran que el requerimiento que han hecho es que el Pladeco nazca de un trabajo participativo con la ciudadanía y señalan que solo así se garantizará la obtención de un instrumento de planificación que represente los intereses de la comunidad  en general y de quienes los representan.


Esto, precisa el municipio, permitirá establecer un desarrollo integral de la ciudad, especialmente como futura capital regional.


“Se sugerirá a la consultora que la comunidad pueda participar del seguimiento del Pladeco y que sea considerada para todas aquellas modificaciones que sean necesarias, controlando de esta manera los estados de avance y su correcto cumplimiento”, sostienen.


Respecto a esto último, el municipio enfatiza que la UBB definirá indicadores para cada lineamiento de trabajo y según las iniciativas propuestas para cada uno de estos lineamientos se establecerán plazos de cumplimiento. Además, indican que el sistema de seguimiento será actualizado por cada dirección y la idea es que pueda ser visualizado por cualquier funcionario; en ese sentido, se evaluará la posibilidad que pueda ser visualizado a través de la página municipal, ya que este sistema de seguimiento será propuesto por la consultora.


Certezas y dudas
La presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Chillán, Cecilia Henríquez, confiesa que es la primera vez que se les entregará a los mismos habitantes de la ciudad la alternativa de que sean ellos mismos los que prioricen, por grado de importancia, las obras a ejecutarse.

No obstante, la dirigenta social espera que el gran aporte que harán sea verdaderamente considerado en el Pladeco y no se pierda en el proceso.

“Ojalá esta vez seamos realmente considerados porque somos nosotros los que mejor conocemos nuestra realidad y necesidades”, recalca.

El concejal Víctor Sepúlveda, si bien aplaude el mecanismo de participación ciudadana planteado, teme que este se convierta en un instrumento con el que solo se trata de cumplir el conducto regular.

Por otro lado, el edil se mostró escéptico respecto a las estimaciones de la Municipalidad de Chillán de que el 84% del Pladeco 2011-2015 fue resuelto, por lo que advierte que el nuevo documento deberá ser analizado constantemente.

Para el arquitecto José Luis Gacitúa, la priorización ciudadana es un avance importante considerando que hoy en día existe una tendencia que tiene que ver con hacer ciudad para las personas.

“Ser una ciudad sostenible se basa en sus espacios públicos; entonces tener una ciudad pensada en los habitantes obviamente considera la opinión de los habitantes. Habrá que ver qué grado de influencias tiene la ciudadanía y cómo se arman estos ciclos de participación de la ciudadanía y cómo se motiva a la ciudadanía a que entienda la ciudad y que empiecen a comprometerse para aportar sobre lo que ocurre en ella;  esas son cosas que habrá que trabajar y tendrá que revisarse cómo se hará”, afirma.

Sobre la evaluación del Pladeco cada seis meses, sostiene que es prudente toda vez que la arquitectura y el urbanismo en general, se puede ir corrigiendo con algunas medidas.

El arquitecto Mauricio Cancino si bien resalta lo importante que es ofrecer espacios de participación a la ciudadanía, cree que éste solo debe asegurársele en etapas preliminares, pero no en decisivas.

“El Pladeco es un instrumento demasiado técnico a mi parecer, por lo que pienso que es más importante la opinión de expertos que de la comunidad. Es cierto que es necesario incorporarla en algunos puntos que trata el documento para que se empoderen de él y lo entiendan, pero también creo que debería ser solo en una primera instancia”, afirma Mauricio Cancino.

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