¿Cómo manejar psicológicamente la presión sobre los diablos?

Por: Camilo Díaz Fotografía: Fernando villa Quilodrán 2017-04-12

Éste sábado Ñublense juega de visita ante los caleranos buscando escapar del fondo de la tabla general.

6 puntos de distancia hay entre Ñublense y La Calera, el colista de la Primera B.

"La Primera B es difícil y eso es algo que los valores nuevos deben ir aprendiendo rápidamente”
Alexi Ponce

“La verdad ya me da hasta vergüenza hablar. Es una lástima que nuevamente nos vamos derrotados acá de local, no queda otra que reponerse. Queda un partido más en casa  para seguir luchando, a no bajar los brazos y salir adelante”.

Las palabras son del capitán de Ñublense, José Antonio Rojas, tras la derrota ante Iberia por 0-2, un día antes de la salida anticipada de Pablo Abraham de la banca diabla.

Similar lectura a la de Rojas, tuvo una semana después en una nueva derrota chillaneja -a manos de Deportes La Serena-, el delantero Lucas Triviño.

“Amargado por la situación en la que estamos. Hay que tratar de revertir esto, pero no podemos, los errores mínimos nos pasan la cuenta, ya no sabemos cómo tratar de revertirlo (...) la verdad me quedo sin palabras, no sé qué decir, porque a todos nos duele”, expresaba el chileno-argentino.

Amargura e impotencia es lo que predomina en el camarín diablo, a lo que se suma una presión que se tensiona con el transcurrir de las fechas, donde dado los resultados negativos se acorta la brecha de diferencia con el colista de la Primera B, Unión La Calera, a tan solo seis puntos, en la previa del duelo del sábado que animarán ambas escuadras.

Manejar la presión
El factor psicológico juega con rol fundamental a la hora de asumir la recta final, proyectando no solo los tres partidos por jugar buscando no ser el colista de la B, sino que además apuntando al objetivo de cambiar del infierno al cielo, e ir por campeonar en el Torneo de Transición del segundo semestre, penando el fantasma del descenso.

“El futbolista, entiende que hay ciertas exigencias y objetivos que se transforman en lo que los motiva para poder trabajar permanentemente en la institución. En la medida que el torneo avance y no se van cumpliendo los objetivos, ellos mismos son los principales preocupados”, analiza respecto a la situación diabla el experimentado psicólogo deportivo titulado de la Universidad de Concepción, y docente del INAF, Alexi Ponce.

Lo que se intenta hacer siempre en dicho escenario, según Ponce, es tener la capacidad de saber que ello siempre existirá, “entender que eso son parte de las reglas, que todavía están bajo control entre comillas, pues está dentro de sus posibilidades mejorar, pero el cuerpo técnico o un profesional idóneo va tener que hacer alguna intervención, porque las variables psicológicas no se aparecen mágicamente, se trabajan. Hay que tener la opción de que se pueda hablar sobre esos temas, porque efectivamente la presión, la falta de confianza, las dudas pueden surgir, y va venir un torneo muy duro desde lo psicológico. Eso depende de cómo terminen ahora”, se explaya el profesional.

En cuanto a la exigencia del hincha de Ñublense, y el efecto en el equipo, la lectura puede ser doble. “Hay un momento en que uno siente una presión, pero siempre es agradable tener el apoyo de una ciudad y de una hinchada futbolizada como la de Ñublense. Hay que saber convivir con eso, el futbolista tiene que asumir y entender que es parte de su trabajo (...) ser capaces de manejar la presión social y no asustarse con eso, trabajar y saber que la gente tiene la libertad de opinar, a veces con fundamentos o sin ellos”, cerró.

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