Sobrino de "El Flaco" saca carcajadas en el centro de Chillán

Por: Susana Núñez Fotografía: S. Núñez 06:00 PM 2017-04-10

El joven puntarenense Miguel Ángel Vásquez saca carcajadas con “Mónica” en el centro de Chillán, una muñeca sensual que coquetea con los hombres y que a veces desata su rabia a golpes contra ellos en una rutina de ventriloquia que realiza algunos fines de semana en la ciudad desde hace un mes.

Hace 10 años se dedica a este arte callejero que decidió asumir como su trabajo cuando vio la misma rutina en EE.UU y que lo lleva a recorrer distintos puntos del país, haciendo lo que mejor sabe hacer, reír tal como lo hace su tío, “El Flaco”, Paul Vásquez, con quien mantiene una comunicación fluida.

Miguel Ángel es ingeniero en informática, pero cuenta que prefiere trabajar con sus “muñecos”, ya que en un día se puede hacer fácilmente 100 mil pesos, dinero que se va sumando y que le permite mantener a sus cuatro hijos de 7,6,3 y 2 años,  quienes viven con su madre en su hogar de Concepción.

Pero no todo es plata para este joven, también dice que hay tiempo para la solidaridad y para ayudar a quienes pasan angustias.

“Ser ventrílocuo me permitió pagar mis estudios, gano más plata en la calle que con mi carrera. Además hago show en matrimonios, en cumpleaños para niños, voy a hospitales y a hogares de niños. Cuando ocurrieron los incendios también llevamos alegrías a los niños y adultos que lo estaba pasando mal”

Pero más allá de ser una fuente laboral, el artista callejero, de 25 años, cuenta que ha sido una terapia para sanar las heridas que le dejó la partida de su esposa, quien falleció a los 23 años el 2014 producto de una neurofibromatosis, una enfermedad que provoca anomalías en la piel y tumores.

“Llevar alegría a una persona es algo que no tiene precio. Yo estuve un año y medio parado con los muñecos y nuevamente volví hace dos meses ya, porque falleció mi esposa. Lo que hago me sirvió para salir de mi depresión y del daño sicológico que provocó su muerte. Esto me ha servido bastante, ha sido una terapia buenísima”, explicó Miguel Ángel a La Discusión.cl

Miguel Ángel comenta que el mundo de las luces y la televisión no le seducen, prefiere la calle que participar en un programa de talentos que lo lance a la fama.

“Nunca me llamó la atención, porque para mi el público y el escenario es la calle, no me gusta la pantalla, porque cuando era chico mi tío y mi papá se alejaron de la familia, entonces, dejaron un daño”.

Solo hay palabras de agradecimiento para los chillanejos en cada rutina, ya que para él el público local es único y muy acogedor.

“Es muy buen público, porque la gente está dispuesta a participar en el show , y eso se valora harto, no se enojan, igual uno sube el tono y la gente no te agrede como en otros lados, es buenísima”, finalizó.

 

 

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