Cambios al Plan Regulador

Por: La Discusión 11:25 AM 2017-04-09

Los planes reguladores permiten definir hacia dónde y cómo crecen las ciudades, estableciendo los usos de suelo, de manera de proteger aspectos que se consideran importantes para dar un sentido de orden a ese crecimiento.  Lamentablemente, en Chillán eso no ha ocurrido, registrándose una expansión desordenada que ha causado numerosos problemas para sus habitantes, como el encarecimiento del transporte, el aumento de los tiempos de viaje, la saturación de la infraestructura vial ligada a la congestión vehicular, problemas de conectividad entre los distintos sectores, el despoblamiento del centro y la segmentación espacial. 

Por lo anterior es que no es un tema menor lo comunicado esta semana por la Municipalidad de Chillán, en cuanto a realizar cambios al nuevo Plan Regulador, aprobado recién hace 9 meses y que puso fin a 11 años de un instrumento obsoleto, lleno de modificaciones y parches que validaron una expansión inmobiliaria basada en consideraciones económicas más que urbanas. 

Sin embargo la tardanza que sufrió la aprobación del nuevo Plan Regulador y que hizo que se desfasara en algunas materias que hoy son importantes de considerar, y sobre todo la disconformidad del sector inmobiliario con algunas de sus disposiciones, han llevado al municipio a iniciar un proceso para sacar adelante -lo más rápido posible han dicho- una serie de cambios que aún no son conocidos en detalle, pero que incluirían aspectos como elevar la altura de los edificios en el centro, modificar algunas zonificaciones para permitir la apertura de nuevas calles y reducir la obligación de construir al menos un estacionamiento por departamento cuando se trata de edificios.  

Sobre la primera no habría mayores objeciones, no así  la segunda, que seguramente será objeto de debate, mientras que la tercera propuesta debería generar un amplio rechazo.  Elevar la altura de los edificios es una medida resistida por vecinos que piden “una ciudad a escala humana”, no obstante se trata de un aspecto clave para el desarrollo de proyectos rentables y orientados a segmentos de ingresos medios. Densificar en altura evitaría el crecimiento inorgánico en superficie de la ciudad, lo que -bien sabemos- solo genera costos que deben ser asumidos por sus habitantes. 

Por último, cabe alertar sobre la inconveniencia de reducir las exigencias a las constructoras en materia de estacionamientos para edificios, idea muy poco responsable socialmente y que solo busca mejora márgenes de utilidad a costa de externalidades negativas que tienen un efecto directo en la calidad de vida de residentes y vecinos. 

La expansión inorgánica de la ciudad -con sus nefastas consecuencias- es un diagnóstico compartido por todos, desde expertos al ciudadano de a pie, y por lo mismo es de esperar que este proceso de modificaciones al Plan Regulador por fin se realice con la mayor rigurosidad posible, sin nuevas torpezas y apresuramientos y tenga al frente a un empresariado consciente del rol constructor de ciudad que también tiene.  Mientras ello no ocurra, este instrumento seguirá sin cumplir su rol de garantizar crecimiento, orden urbano y bienestar.
 

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