Servicios públicos reducen el consumo de leña en Chillán

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 07:15 AM 2017-04-03

“El Hospital Herminda Martín el año 2011 realizó esta modificación”
Iván Paul Espinoza

El 93% de la saturación que se vive en Chillán es producida por la calefacción domiciliaria.

El 1 de abril pasado partió la restricción al consumo de leña en la intercomuna.

De acuerdo a lo estipulado en el Plan de Descontaminación Atmosférico (PDA) de Chillán y Chillán Viejo, vigente desde fines de marzo del 2016, el

consumo de leña para la calefacción estará prohibida en todas las reparticiones pública y municipales de la intercomuna a partir del próximo año.

El documento ambiental, creado con el objetivo de disminuir los altos niveles de saturación por combustión de biomasa, obliga a los servicios a implementar sistemas de climatización diferentes al que tradicionalmente usa el popular combustible y así evitar la masiva producción del tóxico material particulado fino (MP2,5).


Si bien falta un año para que se cumpla el plazo establecido en el texto, de manera gradual los organismos están modificando su forma de calefaccionarse, optando muchos de ellos por la electricidad.
Inversión
De las reparticiones existentes en Chillán y Chillán Viejo hasta el momento solo la Dirección Municipal de Educación (DAEM) de la capital provincial ha concretado una compra masiva de leña.


Mediante un proceso de licitación realizado en marzo último, la entidad edil adquirió astillas por un valor de $20 millones, producto que fue entregado a los jardines, salas cunas, escuelas y liceos chillanejos dependientes del gobierno comunal.


Pese a que la matriz energética en los establecimientos educativos sigue siendo el económico combustible vegetal, de a poco se viene implementando una moderna tecnología de calefacción.


Según los registros del portal Mercado Público, en noviembre pasado la Municipalidad de Chillán adjudicó la instalación de aire acondicionado en las salas de clases de la Escuela México y cuatro meses antes (julio), se había hecho lo mismo en el comedor de la Escuela Arturo Mutizábal.


En el caso de los Centros de Salud Familiar (Cesfam), como Los Volcanes, Ultraestación y San Ramón Nonato, el año 2016 se habilitaron equipos eléctricos que permitirán mantener una adecuada temperatura al interior de diferentes espacios de trabajo, locales en donde se solía usar leña.


Asimismo, en las oficinas de las direcciones de Desarrollo Comunitario, Obras y de Aseo, Sala de Conductores, Oficina de Partes, Secretaría de Alcaldía, también se instaló aire acondicionado en otoño del 2016.


En el Poder Judicial igualmente se está gestionando el uso de equipos de climatización eléctricos.


La Corte de Apelaciones de Chillán y el Primer y Segundo Juzgado Civil adjudicaron el sistema a fines del año pasado.


Mientras tanto el Cesfam Violeta Parra (administrado por el Servicio de Salud Ñuble) y universidades como la del Bío Bío, vienen alineándose a las exigencias del PDA.


El director del SSÑ, Iván Paul, explicó que el edificio de la repartición que lidera, ubicado en calle Bulnes, utiliza la electricidad como sistema de calefacción, al igual que los hospitales ñublensinos.


“Todos los hospitales dependientes del Servicio de Salud Ñuble reconvirtieron su sistema de calefacción a gas; esto incluye al Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán, establecimiento que se encuentra en la intercomuna, y que el año 2011 realizó esta modificación”, comentó Iván Paul.


Obligación desde 2018
“Transcurridos dos años desde la publicación del presente plan en el Diario Oficial, se prohíbe el uso de calefactores a leña en las dependencias de los organismos de administración del Estado, establecimientos educacionales municipales, y salas de espera de consultorios y centros comunitarios de salud familiar de la Zona Saturada”, expresa  textualmente el documento de descontaminación promulgado el 28 de marzo del 2016, y que estará vigente en Chillán y Chillán Viejo por le tiempo de 10 años.

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