Ñublense quiere escapar del fantasma del descenso

Por: Rodrigo Oses 2017-04-02

“Un duelo de necesitados”. Así calificaron los jugadores de Iberia el choque que sostendrán esta tarde con Ñublense. Es que ambos elencos están enterrados en el sótano del fútbol de la Primera B. Los “diablos rojos” marchan penúltimos con 23 puntos,  mientras que los angelinos, un puesto más arriba, asoman con 25 unidades. 

El que pierde hoy se hundirá aún más en la tabla de posiciones, que tiene como colista y descendiendo a la Segunda División Profesional al cuadro de Unión La Calera.
No es lo único en juego. El técnico de Ñublense, Pablo Abraham, se juega su continuidad tras una campaña nefasta,  traducida en la incapacidad del equipo para ganar, ya que no festeja hace ocho fechas.

El único y último triunfo lo consiguió en la segunda fecha, cuando goleó a Deportes Valdivia por 4-1. “Sabemos que este partido es vital. Tenemos que dejar los tres puntos en casa, a  nadie le gusta estar peleando el descenso y tenemos que sumar de a tres”, recalca el capitán de Ñublense, José Antonio Rojas, quien vuelve al equipo titular tras cumplir una fecha de suspensión por acumulación de tarjetas amarillas.

El cuestionado Pablo Abraham sabe que solo le sirve ganar para descomprimir el ambiente. “Hay que ganar. Hay que tratar de sacar la mayor cantidad de puntos para terminar los más lejos del colista. La única fórmula es ganar y levantarse. Iberia será un rival muy duro”, sentencia. El entrenador trasandino que podría dirigir su último partido o que se irá a fines del torneo, mantendrá el 4-4-2 al que varió para enfrentar al sublíder San Marcos de Arica.
 

Azulgranas

En Iberia también asumen que el choque de hoy es clave. El goleador de los angelinos, Diego Ruiz, que encabeza la tabla de artilleros de la B con 12 tantos, lo enfatiza. “Es un partido de necesitados y esperemos que no por eso sea un partido chato, sino que un gran duelo con llegadas en ambos arcos. Nosotros no hemos tenido regularidad, marcamos goles y también nos hacen. Peleamos en una zona donde a nadie le gusta estar, por no descender, no es bueno, pero es la realidad que nos tocó vivir”, reflexiona el espigado atacante.

La tensión y el morbo serán los condimentos de un partido que dejará heridos a partir de las 16.30 horas en el estadio Nelson Oyarzún. El elenco que pierda seguirá acechado por el fantasma del descenso. Y posiblemente, el Rojo se quede sin entrenador.

Comentarios