El negocio del reparto de agua que ahoga a Ñuble

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 10:55 PM 2017-04-01

La Onemi arrienda los camiones aljibe y los ofrece a las comunas para la entrega de agua potable en los sectores rurales.

Son cinco las regiones del país en donde el Estado está entregando el beneficio de camiones aljibe para dotar de agua a las comunidades.

Según el diagnóstico realizado a inicios de 2017 por las juntas de vigilancia de los ríos Ñuble, Chillán y Diguillín, sus caudales están por debajo de los niveles mínimos alcanzados en la sequía de los años 1998-1999, recordada como la peor que haya golpeado la zona.

El impacto negativo en la actividad económica de miles de agricultores es solo uno de los efectos de la escasez de agua, la que al sumarse la carencia de infraestructura adecuada para dotar del vital elemento a los habitantes de los sectores rurales de la provincia, el panorama se torna aún más crítico.

Según información oficial, aproximadamente cuatro mil familias ñublensinas, calculadas en 16 mil personas, son las que deben abastecerse mediante camiones aljibes y estanques acumuladores.

Desde la Gobernación Provincial de Ñuble precisan que la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (Onemi) tiene 63 vehículos para la distribución de agua potable en la provincia, además de 700 estanques de almacenamiento en las 21 comunas.

Si bien la política estatal se implementó para atender una emergencia que se preveía pasajera, con el correr del tiempo la iniciativa se ha ido institucionalizando, a tal punto de convertirse en un importante mecanismo de inversión de recursos.

Uno que acaba de ser seriamente cuestionado. De acuerdo a un trabajo de investigación periodística realizado por el medio electrónico Ciper Chile, en los últimos seis años el Estado ha invertido suma de $92 mil millones en las comunas que tienen carencias de acceso al agua potable de cinco regiones del país y los millonarios montos han sido distribuidos a un reducido grupo de proveedores, sin mediar licitaciones, sino que con asignación directa, donde más que resolver el problema de las miles de personas afectadas, el procedimiento de contratación de los camiones ha permitido que empresarios aumenten sustantivamente sus ingresos. 

En la Región del Bío Bío  han sido destinados $23.242 millones a solo dos empresas de camiones aljibe, donde según Ciper, vía datos de transparencia, los montos de las licitaciones aparecen sospechosamente abultados de un año hacia otro.

Es el caso de Quirihue. En la comuna del secano costero ñublensino una de las firmas suministró agua potable a 1.750 personas en 2013 y a otras 1.750 en 2014. y si en 2013 el empresario recibió $208 millones en 2014 obtuvo $273 millones por prácticamente el mismo servicio.

Problemas persistentes

Además de los cuestionamientos a la probidad de la contratación de los camiones que reparten agua en Ñuble, alcaldes de las 21 comunas agregan que servicio es precario y no soluciona el problema de fondo, malgastándose recursos.

El alcalde de Portezuelo, René Schuffeneger, lamenta que a pesar de los años no se haya solucionado el acceso al agua potable, y que por el contrario, se continúe priorizando un  servicio de reparto de agua que genera millonarios ingresos a pocos empresarios.

“Más que satisfechos por este servicio, los vecinos están a la espera de que salgan los proyectos respectivos en algunos sectores, lo que evitaría seguir con este sistema de entrega de agua con camiones aljibe, que ya está eternizándose”, indica el jefe comunal, añadiendo  que son al menos 200 familias (aproximadamente 500 personas) las necesitadas en su territorio.

La autoridad apunta que la solución definitiva debe orientarse al financiamiento de proyectos de agua potable rural, muchos de los cuales, como en el caso del municipio que encabeza, están presentados en distintas instancias, pero no siempre existen los recursos suficientes como para financiarlos.

A juicio de la presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Portezuelo, Flor Guevara, son mil litros de agua potable los que cada vecino de los sectores rurales recibe por semana, lo que a su parecer resulta ínfimo cuando el hogar está conformado por más de tres integrantes.

“Sé que el camión está todo el día entregando agua, pero nunca es suficiente; se logra abastecer no al 100%, pero a la gran mayoría de la población necesitada. Las familias con más de tres miembros o donde hay adultos mayores se les hace poca el agua”, explica  la dirigenta.

Factores adversos

Escasez de agua potable en toda la zona costera de Ñuble para dotar del líquido a los camiones aljibe, y la difícil interconexión vial, son los inconvenientes que acrecientan el problema en Trehuaco.

El alcalde Luis Cuevas aclara que actualmente los camiones deben abastecerse en Quillón o Chillán, lo que genera costos por las distancias que deben recorrer.

“Si antes obteniéndola en  Coelemu el agua se demoraba un día en llegar a todos los hogares de la lista de beneficiados, hoy solo se cubre el 30% en una jornada, de modo que existe cierta deficiencia. Los caminos que tenemos en la comuna son complejos y tenemos grandes distancias que recorrer; en promedio son 25 a 30 kilómetros los que deben transitar diariamente para llegar a uno o dos hogares”, comenta.

El jefe comunal agrega que con las tres máquinas dispuestas para su comuna no se logra cubrir la necesidad, razón por la cual han planteando a la Intendencia la construcción de pozos profundos en las cabeceras comunales, con un sistema de clorado que fuera de propiedad municipal para cargar el agua en los camiones y así evitar los grandes costos que significa para el gobierno central y regional.

Inversiones

Para el alcalde de Cobquecura, Julio Fuentes, la oferta de agua potable en los sectores rurales de Ñuble es una buena medida para paliar momentáneamente el problema. No obstante, cree que la escasez de agua debe convertirse en una política de Estado.

El reparto en camiones lo califica como una medida parche, que no busca la solución definitiva del problema, sino que la mantiene en una permanente condición de emergencia.

“La problemática del agua se ha ido agudizando y se está presentando en sectores donde no es posible acceder con camiones aljibe, así que hemos estado solicitando otra ayuda, pero no recibimos respuesta positiva y ya hay muchas familias las que están sufriendo de abastecimiento. Los caminos no permiten el acceso de los camiones, por lo tanto hemos estado solicitando a la Onemi que nos contraten camionetas para que puedan trasladar estanques más chicos para entregar agua”, explica.
Fuentes advierte displicencia y poca iniciativa gubernamental al expresar que con todo el dinero gastado en los últimos ocho años en su comuna ya podrían haberse generado proyectos que solucionen la eterna sequía.
“Habría que ver si alguien desmiente lo que yo digo, que sacando las cuentas uno puede ver que perfectamente con todo lo que hemos invertido para abastecer de agua, ya tuviéramos al menos tres pozos profundos con soluciones definitivas no para las 500 personas de ahora, sino para tres mil”, enfatiza el alcalde.

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