Municipios han donado $15 millones al Comité Ñuble Región desde 2007

Por: Isabel Charlin Fotografía: La Discusión 09:35 PM 2017-04-01

Pocos dudan del rol que ha cumplido el Comité Ñuble Región en el devenir de la iniciativa regionalista, que hoy se encuentra en segundo trámite constitucional en la Cámara de Diputados.

Con más de mil socios inscritos y 100 activos, la organización ciudadana ha sido fundamental para mantener vivo el proyecto, y si bien su rol culminará cuando la ley sea promulgada -lo que debiera ocurrir el próximo 20 de agosto-, el ánimo de la institución es transitar hacia una corporación que se aboque a los temas de la nueva región.
Ideas, sin embargo, que deberán encontrar una casa ordenada para materializarse.

Durante la última cuenta pública anual de la institución, correspondiente al período 2014-2017, la cual se desarrolló el jueves pasado, en el Salón Prat de la Gobernación, surgieron cuestionamientos respecto del orden de las finanzas internas, específicamente en lo que concierne a la rendición de gastos con dineros recibidos vía subvención municipal.

Boletas o facturas inexistentes; donaciones que constan en actas de asamblea pero no están respaldadas; inexistencia de bitácoras de kilometraje para constatar que el combustible que se compra con dineros del comité realmente se utiliza en viajes ligados a la causa; e incluso, pago de amplificación e iluminación para shows que nadie sabe a qué correspondieron.

Ese fue el panorama que pudo constatar la comisión económica mandatada por la asamblea para revisar las cuentas del comité, integrada por Pamela Parra y Carlos Muñoz. 

Ambos evidenciaron el desorden administrativo, e incluso, propusieron un voto de censura para tres de los integrantes de la mesa directiva: Hérex Fuentes (presidente), Eduardo Irribarra (tesorero) y Juan López Navarrete (secretario); además de la realización de una auditoría externa, medidas que finalmente fueron desechadas por la asamblea, que prefirió aprobar la acción propuesta por Hérex Fuentes: nombrar a una unidad de control interna, integrada por tres socias -y en la que también participará el propio Fuentes-, que en un plazo de 20 días emitirá un informe.

Utilización del nombre del comité

Si bien la idea no convenció a todos los socios presentes, se optó por no polemizar. Es más, otras críticas a la dirección del comité que hace rato rondan al interior de la organización quedaron en eso, solo críticas, como el excesivo protagonismo que buscaría Hérex Fuentes, el cual lo haría utilizar el nombre del comité para fines personales. Salió a colación, por ejemplo, el viaje a Malargüe que el personero efectuó hace unas semanas “en búsqueda de nuevas oportunidades para la futura región”; de los nexos de Fuentes con el empresario del rubro médico y dueño de algunos medios locales de comunicación, Omar Becerra, quien fuera detenido en Chile e Inglaterra por ejercicio ilegal de la medicina, y con uno de los lobbistas que lideró las tratativas para la llegada a Chillán de la línea aérea Albatros; o los viajes que el mismo presidente del Comité Ñuble Región intentó pasar por gastos internos, cuando en realidad se trataron de actividades políticas (se le negó el reembolso de una boleta por $30 mil de un viaje a Punta de Tralca, que según Fuentes, sirvió para convencer a los senadores para votar a favor del proyecto, en circunstancia que se trataba de un consejo de la DC, partido en el cual milita).

“Detectamos viajes del presidente del comité sin invitación; viajes en los que se utilizó combustible pagado por la institución sin bitácora de entrada ni salida. Hay muchos gastos que no están claros, no dudamos de la buena fé, pero hay que transparentar”, sostuvo Carlos Muñoz, lo que fue rebatido por Fuentes.

“¿Cómo puedo ir yo a una parte sin ser invitado? Han comido y bebido gracias a Ñuble Región, y ahora dicen que no hay invitaciones”, respondió molesto el presidente de la institución.

Subvenciones

Casi $15 millones han aportado los municipios de Ñuble vía subvenciones al Comité Ñuble Región desde agosto de 2007 hasta diciembre de 2016, según consigna el Registro Central de Colaboradores del Estado y Municipalidades, del Ministerio de Hacienda.

12 de las 21 comunas de Ñuble (Chillán, Cobquecura, San Ignacio, Pemuco, Yungay, El Carmen, Trehuaco, San Nicolás, San Carlos, Quillón, Pinto y Quirihue) han colaborado con la organización privada, catalogada como “de ciudadanía y participación”, y que cuenta con personalidad jurídica.

La comuna que más recursos ha entregado ha sido Chillán, con un total de $7.656.800 en los últimos nueve años. El municipio de la futura capital de Ñuble es, además, el que ha otorgado montos individuales más altos, que fluctúan entre los $256.800 y los $2 millones. Durante la última cuenta del comité, se informó que en enero pasado se solicitó una nueva subvención, por $5 millones, para la compra de poleras con logo, la cual está a la espera de aprobación.

Le siguen San Carlos, con $1.658.000; Quillón, con $1.500.000 y San Ignacio, con $1.070.000.

El resto de los municipios ha colaborado con subvenciones más pequeñas, en una o dos oportunidades, de entre $100 mil y $300 mil.

Entre los motivos que justifican estas donaciones, los que más se repiten son “para el pago de actividades de difusión” (papelería, folletería, pendones, lienzos, chapas, propaganda radial, boletines, llaveros, casacas, poleras, adhesivos, etc.).

El comité también ha solicitado dineros para materiales de oficina, viajes (pasajes y/o combustible), compra de computadores y financiamiento de encuentros ciudadanos.
Durante la polémica sesión del jueves pasado, la comisión económica cuestionó algunos de estos gastos.

Por ejemplo, se consignó la realización de al menos cinco pagos de entre $72 mil y $105 mil cada uno, durante el período 2014-2016, al comunicador radial Julius Montolivo, sin respaldo; el pago de una amplificación por más de $300 mil que nadie supo explicar para qué su utilizó; y la donación de un computador por parte del alcalde de Trehuaco, que tampoco se pudo explicar su paradero. Dentro de las subvenciones se consigna, además, con cargo al comité, el viaje a Valdivia de tres pintores locales a un concurso en dicha ciudad.

“Aquí ha habido desorden, pero en ningún caso se han mal utilizado recursos. A veces las órdenes de compra se entregan después, o se traspapelan, o algunos socios nos brindan servicios y se los pagamos después, por eso se genera esto. Por ello, hemos designado a una unidad interna que revisará todo, para dar fe que no se ha gastado ni un solo peso por fuera”, manifestó Hérex Fuentes.

Los otros cuestionamientos a la actual conducción de la organización

No es primera vez que la mesa directiva encabezada por Hérex Fuentes enfrenta cuestionamientos de los socios.

En julio de 2013 el comité decidió expulsar al miembro del directorio, Hugo Guíñez, quien le solicitó públicamente la renuncia a Hérex Fuentes, a quien acusó de mala gestión administrativa. Las palabras las emitió en el marco de la visita del ex candidato presidencial de la UDI, Pablo Longueira, a quien Fuentes había criticado por propiciar la idea de crear otras regiones, además de Ñuble.

Guíñez no es el único que ha cuestionado la conducción de Fuentes. Jorge Castillo, uno de los fundadores de la organización, calificó el período del profesor como “personalista” y plagado de irregularidades, como el extravío del libro de socios -que curiosamente en la asamblea del jueves pasado apareció- y la no realización de cuentas públicas, acusaciones que han sido rechazadas por Fuentes, quien actualmente es apoyado por el resto del directorio.

Jorge Castillo también era de la idea que el liderazgo al interior del comité fuera ejercido “por un alcalde o por alguien que represente a otras entidades, como universidades y centros de estudios. Alguien que ordene la casa”.

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