Uva de mesa bajo plástico: tecnología que se acerca a Ñuble

Por: José Luis Montes Fotografía: JLMV 08:10 PM 2017-03-29

El uso de las coberturas plásticas para la fruticultura partió en Chile a mediados de los años 2000 y resulta eficaz en cultivos de alto retorno, como es el caso de los cerezos.  


Recientemente, se efectuó en INIA el seminario “Fruticultura protegida: uso de cubiertas en frutales y vides como alternativa frente a la variabilidad climática”, que organizó INIA y la Exportadora Subsole. Allí se dio a conocer que en el país ya hay más de 400 hectáreas manejadas bajo plástico, donde prima la uva de mesa.


Esta tecnología sumada al problema hídrico creciente que enfrenta la zona norte y al encarecimiento de la tierra, abre perspectivas interesantes de nuevos frutales para la zona. De hecho ya hay empresas dedicadas a la exportación de uva fresca, que están sondeando predios con disponibilidad de agua para riego tecnificado, con presupuestos iniciales del orden de los 12,5 millones por hectárea, lo que da cuenta que la inversión de los techos plásticos a esos niveles aún resulta rentable para la uva de mesa.


Beneficios
Gabriel Marfán, gerente técnico y de desarrollo de la exportadora Subsole, dijo que entre sus beneficios la cubierta plástica reduce las pérdidas de calor, favoreciendo una maduración temprana y mejora el potencial de fotosíntesis por filtración de luz.


También planteó algunos beneficios en productividad y eficiencia de las plantas, permitiendo controlar el nivel de temperatura y humedad de los cultivos, optimizar y ahorrar el uso de agua de riego al ser la evapotranspiración menor, adelantar o retrasar el proceso de maduración. Igualmente, permite anticipar la etapa de producción y entrega fruta de mejor calidad y condición.

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