“La morosidad de los jóvenes duplica la tasa promedio”

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 07:45 PM 2017-03-27

1,9% es la tasa de morosidad en Chillán, mientras que en San Carlos es de 2,2%.

No pudo viajar a Chillán para dictar la clase magistral de Ingeniería Comercial de la Universidad de Concepción, sin embargo, el superintendente de Bancos, Eric Parrado Herrera, conversó con LA DISCUSIÓN sobre la necesidad de impulsar iniciativas que apunten a mejorar el conocimiento de los productos financieros entre los chilenos, particularmente de los jóvenes, donde destacó el primer curso de educación financiera para universitarios, una experiencia piloto que la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) desarrolla en conjunto con la Escuela de Administración y Negocios de la UdeC Chillán.


Parrado explicó que uno de los pilares de su gestión ha sido la educación financiera, particularmente en jóvenes y adultos mayores, dos segmentos muy vulnerables y con altas tasas de morosidad crediticia. De hecho, expuso que mientras el promedio en Chile en enero pasado fue 2,1%, entre los menores de 30 años la tasa fue de 6,1%.


“Creemos que la educación financiera es un instrumento que ayuda a igualar la relación entre las instituciones y sus clientes, y obviamente lo que queremos es tener clientes con conocimiento, más empoderados, que hagan preguntas, y que también la educación financiera permee a las instituciones para ser más transparentes y entregar información más activamente”, afirmó.


Ese compromiso se refleja no solo en la creación de un departamento de educación e inclusión financiera al interior de la SBIF, sino que también en iniciativas formales como el curso que se imparte desde este año en Chillán las ferias y el sitio www.aprendes.cl

 “Analfabeto financiero”
El superintendente comentó que un 98% de los chilenos mayores de 15 años tiene algún producto financiero, con un promedio de 5,5 instrumentos por persona, como tarjetas de débito o crédito, cuenta corriente o un crédito hipotecario o de consumo; “pero la otra cara de la moneda de este mayor acceso es que nuestra educación financiera no es buena, por eso decimos que el chileno es un analfabeto financiero”. 


Recordó que la SBIF aplicó una encuesta en Chile, “la misma que se aplica en los países de la OCDE, y vemos que hoy estamos bajo el promedio, en el puesto 14”.


La encuesta reveló que un 82% dice que su familia tiene un presupuesto, pero en los jóvenes es un 76%, “lo que tiene un correlato directo con la alta morosidad”, comentó.


De igual forma, un 41% dijo que comparó productos de distintas instituciones antes de elegir el último producto financiero, pero en los jóvenes solo lo hizo un 37%.


Reconoció que el fácil acceso al crédito para los jóvenes es un factor en la alta morosidad del segmento, cuando se combina con poca educación financiera. Pese a ello, dijo no ser partidario de restringir el acceso.

Nueva normativa
“La alta morosidad no es negocio para nadie, no es negocio para las familias, para las instituciones, para el regulador ni para la estabilidad financiera del país”, aseveró, destacando que la educación financiera no solo está orientada a las personas, sino que también a las instituciones.


“Este año queremos contar con una normativa que entregue los principios para los planes de educación financiera de las instituciones, porque lo que queremos hacer es transformar esta idea de que la educación financiera puede ser una herramienta de marketing, sino que tiene que ser una herramienta de responsabilidad social empresarial”, concluyó.

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