Gobierno plantearía indicación antes de la votación en particular

Por: Isabel Charlin Fotografía: Mauricio Ulloa 09:55 PM 2017-03-26

Desde que el proyecto de ley que crea la Región de Ñuble ingresó a la Cámara de Diputados, la comisión de Gobierno Interior lo ha priorizado, colocándolo en tabla en todas las sesiones que ha tenido desde el 17 de enero en adelante (la iniciativa fue despachada del Senado el 10 de enero pasado).

Pese a ello, la tardía reacción de opositores penquistas ha dificultado la tramitación, ya que si bien tuvieron múltiples instancias para canalizar su descontento con el proyecto (instancias participativas de la Subdere, CORE Bío Bío, comisiones de Gobierno Interior y Hacienda del Senado); optaron por intentar torpedearlo ahora, cuando cumple su segundo trámite.

Paralelo a ello, la disconformidad de las comunas de Coihueco y Quillón respecto de las provincias donde fueron ubicadas, obligó a la comisión a invitar a sus representantes para exponer, lo que también ha sido utilizado por los detractores a la creación de la nueva región, para dilatar el análisis.

Sin embargo, este último punto estaría resuelto. Fuentes de Gobierno aseguraron que la indicación que modifica la conformación de las provincias será ingresada, pero al final de la discusión, previo a la votación. Es decir, no se abrirá un período de indicaciones, sino que se pondrá sobre la mesa para que la comisión vote, lo que no debería generar problemas, ya que sus integrantes apoyaron la solicitud planteada por ambas comunas.

De esta forma, la gran interrogante que queda es saber cuál será la definición que tome el presidente de Gobierno Interior, Marcelo Chávez (DC), quien se ha mostrado reticente a aprobar el proyecto y ha sido el propulsor de la invitación de grupos opositores ante la instancia parlamentaria.

Después de la ponencia que la representante de la Subdere, Viviana Betancourt, hará el próximo martes 4 de abril, la comisión deberá fijar el cronograma a seguir. Para los parlamentarios locales, lo que procede es votar en particular el proyecto, luego de seis sesiones y exposiciones de sectores favorables y contrarios a la iniciativa. Sin embargo, y pese a lo extenso que ha sido el debate parlamentario y a los innumerables informes técnicos que ha presentado la Subdere, aún hay inquietud respecto de posibles maniobras dilatorias (se ha planteado un plebiscito regional, por ejemplo) que pudieran presentarse.

“Mi percepción es que es evidente que hay algunos diputados que han alargado la discusión, principalmente porque no les gusta el proyecto. La ventaja que tiene la cámara revisora, en este caso, la Cámara de Diputados, es que gran parte de las inquietudes ya fueron resueltas en el primer trámite. Lo que queda ahora es más bien una oposición, más que un cuestionamiento. Las dudas ya fueron despejadas, lo que hay hoy es una oposición, lo que no debiera atrasar la aprobación del proyecto”, sostuvo el senador, Felipe Harboe.

En la misma línea, su par de la UDI, Víctor Pérez, reiteró sus dichos en torno a que era esperable que en la Cámara hubiera “más turbulencias”.

“No me sorprende que los diputados se estén tomando su tiempo, porque la oposición penquista se estructuró al final del debate del Senado, y ahora ha sido más fuerte. En lo personal, me parece que los argumentos de los ñublensinos son muy superiores y mucho más válidos. En el Senado, creo que el Gobierno descansó bastante en los senadores, y en la Cámara, creo que ha tenido un rol más bien de espectador, cuando debiera tener un rol más protagónico. Espero que eso cambie en las próximas sesiones”, manifestó.

Respecto de “flancos” que a lo mejor debieron abordarse en el primer trámite, como el cambio de Coihueco y Quillón de provincia, Pérez estima que es un tema menor, “es un cambio que no atenta contra la estructura del proyecto, por lo tanto, es absolutamente modificable”, dijo.

“No hay vuelta atrás”
En la Cámara, en tanto, la percepción es que la iniciativa se mantiene igual de sólida que cuando fue aprobada en el Senado.

El diputado, Carlos Abel Jarpa (PR), repasó los hitos que el texto debió sortear durante el primer trámite.

“La comisión de Gobierno Interior del Senado sesionó en Chillán por cerca de ocho horas, donde se escuchó a los representantes de todas las instituciones que solicitaron ser escuchadas, y se aprobó la idea de legislar por la unanimidad de sus integrantes. No hubo solicitud de personas o instituciones que estuvieran en contra del proyecto para que fueran escuchados”, recordó el parlamentario, quien añadió que durante la tramitación en particular, también hubo unanimidad.

“Durante su paso por Hacienda, recién hubo voces detractoras, y en enero de este año, se aprobó en la sala del Senado. A diferencia de la tramitación en el Senado, en la Cámara de Diputados, después de haberse aprobado por la unanimidad en la comisión de Gobierno Interior a comienzos de marzo, solicitaron audiencia instituciones y personas que se oponen al proyecto de las provincias de Concepción y Bío Bío, como así también, la sala solicitó, a diferencia del Senado, su análisis por la comisión de Pesca, la cual tiene un plazo de 30 días para su discusión. Esto gráfica que en su segundo trámite ha existido una mayor complejidad por los disidentes a la iniciativa”, aseveró Jarpa. 

Pese a ello, el legislador confía en que el proyecto será aprobado por las comisiones y la sala, siendo posible que se aprueben algunas modificaciones, lo cual significaría un tercer trámite constitucional en el Senado, “en el cual no debiera haber problemas para su aprobación”, sentenció.

Jorge Sabag (DC), en tanto, cree que el proyecto ya no tiene marcha atrás, y que la elección directa de gobernadores regionales debiera sí o sí, acompañar a la nueva región. 

“La tramitación ha evolucionado de acuerdo a lo previsto. Cuando la Presidenta firmó el proyecto en agosto de 2015, dije que éste debía ingresar vía Senado, porque era más fácil que se pusieran de acuerdo 38 a 120. Por eso pasó por un tubo en el Senado, y era parte de la estrategia. Ahora, evidentemente no podemos aprobar una nueva región sin que se subsanen los defectos que tiene la iniciativa, como la pertenencia de Coihueco y Quillón a provincias que no responden a sus necesidades. Tuvimos que escuchar a sus alcaldes en la comisión y está pendiente la presentación de la indicación por parte del Ejecutivo, lo cual se haría el mismo día de la votación”, sostuvo el parlamentario, quien estima que la Región de Ñuble debe ir de la mano de la elección popular de gobernadores regionales en noviembre próximo.

“No hay un proyecto sin el otro. Ñuble Región, sin elección directa de gobernador regional y sin traspaso de competencias, va a ser una región de papel, y ése es uno de los principales argumentos de los opositores. Por ello, debemos descentralizar efectivamente”. planteó.

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