Luces en la oscuridad

Por: Renato Segura 2016-03-28
Renato Segura

El desastre de Rancagua ocurrido en 1814, podría haberse constituido en un triunfo permanente de la corona española, si no hubiese entrado en escena el General San Martín para apoyar la organización del Ejército Libertador que cambió definitivamente la historia de Chile. José de San Martín era un militar argentino que organizó ejércitos cuyas campañas fueron decisivas para lograr la independencia de Argentina, Chile y Perú. 

En 1829, año del inicio de la guerra civil en Chile que se prolongó hasta abril de 1830, llegó a nuestro país Andrés Bello López, humanista, político y jurista venezolano. Desde su arribo a la ciudad de Valparaíso y hasta su muerte, ocurrida en el año 1864 en Santiago, se constituyó en un prolífico hombre de Estado e ilustre ciudadano chileno. En la historia quedó registrado el haber contribuido a redactar el Código Civil vigente, enriquecer el uso del idioma con su obra “Gramática de la lengua castellana” y dirigir la Universidad de Chile, como rector, desde 1843 hasta su muerte.

Desde los albores de la Conquista de Chile, hasta nuestros días, el territorio de la Región del Bío Bío ha sido actor y testigo privilegiado del nacimiento y consolidación de la República. Sin embargo, no ha logrado el mismo resultado en el desarrollo económico, político y social del territorio. La historia de Chile da cuenta de inmejorables oportunidades para la consolidación del territorio, que el tiempo se ha encargado en borrar: la instalación del Gobierno de O’Higgins y firma de la independencia; la instalación de la Corte Suprema y la inversión fiscal para el desarrollo de la industria nacional, entre otras, dan cuenta de esta realidad.

La frustración en capitalizar los aportes que, el territorio y su gente ha prodigado al país, han marcado a la elite regional. Los círculos sociales y políticos han dado muestras evidentes de incomodidad frente a la injerencia de entidades y/o personas externas, cuando a decisiones en temas domésticos se trata. Esta forma de pensar y actuar, quedó plasmada en el intento fallido de Camilo Escalona, ex presidente del Partido Socialista y figura política nacional, de obtener un cupo en el Senado por la Circunscripción Bío Bío Costa; similar comportamiento ha constatado, iniciativas descentralizadoras a nivel país, cuando se ha intentado construir acuerdos de trabajo conjunto con instituciones y/o personajes regionalistas locales.

Un caso aparte fue lo ocurrido en la Circunscripción Bío Bío Cordillera. El Senador Felipe Harboe Bascuñán, abogado y político del Partido por la Democracia, resultó electo a pesar de su condición de “afuerino”. Las reticencias iniciales, que podrían haber existido por su residencia de origen en el aporte de su gestión al desarrollo del territorio, se diluyeron en el tiempo. El senador se ha mostrado comprometido con las aspiraciones de los habitantes de su territorio, donde destaca uso de su manejo político y cercanía con el equipo de gobierno, para acelerar la tramitación del proyecto Ñuble Región.

Cuando una sociedad está inmersa en la oscuridad, no es de extrañar que las luces provengan de la entrega personal de ilustres extranjeros. Al menos la historia ha demostrado que la receta funciona.

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