Ñublense no fue capaz de resucitar en casa

Por: Camilo Díaz Fotografía: Fernando Villa 08:10 AM 2016-03-28

Y no se pudo resucitar en casa. Ñublense sumó ayer su cuarta derrota consecutiva y lo que parece más duro, es que cae por segunda vez seguida en su cancha del Nelson Oyarzún Arenas por la cuenta mínima ante el colista de la tabla acumulada de la Primera B, Coquimbo Unido.

A los 2 minutos de juego ya Leonardo Monje avisaba con la primera llegada de la escuadra “Pirata”. A los 3’ Tarifeño hacía lo propio de cabeza y los de la Cuarta Región mostraban sus cartas y se adueñaban de los primeros minutos de juego en Chillán.

Por su parte, la escuadra dirigida por Fernando Díaz se veía completamente errática y nerviosa en su propia caldera, con marcas que no hacían daño a los coquimbanos.

A la postre, la visita vería la gratificación de su tenacidad y empuje, rompiendo la paridad en el marcador, y en los pies de Ariel Martínez anotan el gol a los 24’ que al final bastaría para derrotar a los ñublensinos a domicilio.

Poco motivó el gol anotado por los forasteros para que Ñublense intentara enmendar el rumbo. 10 minutos después del grito de gol aurinegro, el volante Pablo Parra tuvo el empate tras un fuerte remate al pórtico defendido por Guillermo Orellana, donde cuyo balón rozó por sobre el travesaño, saliendo de la cancha.

Parra estará fuera un mes
Como si a Ñublense no le sobraran problemas en cuanto a lesionados respecta, el chillanejo Pablo Parra saltó a disputar un balón dividido, y sobre el minuto 35 de juego, cae de muy mala manera, fracturándose el radio y ulna (cúbito), específicamente, el tercio medio del brazo derecho, lo que obligó de inmediato al cambio del jugador, por el uruguayo Álex Silva.

En tanto, Parra fue rápidamente trasladado vía ambulancia al centro asistencial, para ver si durante la misma noche o a más tardar hoy lunes, sería intervenido quirúrgicamente, cuya recuperación tomaría como mínimo un mes fuera de las canchas.

Finalmente, ambos equipos se irían a los camarines con el marcador a favor de Coquimbo Unido.

Con ganas que no alcanzaron
Ya en el complemento los locales salieron con una disposición distinta y no se cansaron de asediar a los “Piratas”, principalmente generándose opciones con desbordes y centros al corazón del área, donde Silva, Flores y Rentería intentaban conectar una y otra vez sin poder concretarlas.

Al poco de comenzados los segundos 45 minutos, Silva avisaba de cabeza, con gran intervención del meta Orellana. Luego, a los 6’, el central trasandino Emiliano Pedreira hacía lo propio y el arquero visitante desvió el balón, y éste chocó en el vertical izquierdo ahogando el grito de gol de los poco más de 2.000 hinchas ñublensinos que alentaban al Rojo desde las gradas.

El equipo mostraba más ganas que fútbol, por lo que Díaz movía la pizarra, jugándosela con los dos cambios que le quedaban, e hizo entrar a Daniel Carou y a Daniel Briceño, en desmedro de Osmán Huerta y el canterano Michael Zobarzo, en los 75 minutos de juego.

Por su parte, Juan José Rivera movía también su pizarra para poder cerrar el partido, en tanto, sus dirigidos dilataban más de la cuenta sus acciones, recurriendo derechamente a hacer tiempo cada vez que podían. Por lo mismo, tanto el meta Orellana como su compañero López se ganaban cartulina amarilla por parte del árbitro Patricio Blanca, precisamente por demorar la reanudación del juego.

Luego de 5’ de adición en el segundo trámite del partido, el pitazo final no hizo más que desatar el desagravio de la hinchada roja con el equipo, el segundo triunfo de los piratas en todo el Clausura, y un Ñublense que se estanca en el puesto 12 del Clausura con mismo número de unidades y con solo 4 duelos por jugar.

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