Por año electoral descartarían sugerencia de cerrar escuelas

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 09:50 PM 2017-03-23

Cada vez que la Municipalidad de Chillán y el DAEM realizan estudios para definir estrategias que contribuyan a mejorar el sistema educacional local, se oyen voces municipales que rechazan cualquier modificación, a pesar de que se reconoce que el sistema tal como está no es sustentable y pierde estudiantes de manera indefectible, generando un déficit económico anual de varios miles de millones de pesos.

Este miércoles los concejales se reunieron para analizar varios temas vinculados a la gestión del Departamento de Educación y el estado de la matrícula de escuelas y liceos que administra el gobierno comunal, donde no pudieron obviar el informe sobre la proyección de la red educacional al año 2026 que fue publicado por LA DISCUSIÓN y que sugiere el cierre de seis establecimientos dada la carencia de matrícula y capacidad ociosa en muchos recintos de Chillán.

Los antecedentes fueron solicitados por la Municipalidad de Chillán en 2016 con la finalidad de visualizar las condiciones del sistema a 10 años, cuando se supone debe estar operando a plena capacidad la desmunicipalización y la toma de control de los establecimientos por agencias estatales.

El sistema educacional local, no es un misterio, no está funcionando como cabría esperarse, de tal manera que este año se detectó una nueva disminución de alumnos en las escuelas y liceos que, aunque menor, igualmente no permite plantear que exista una respuesta favorable a las estrategias implementadas para retener y captar alumnos.

Las cifras que maneja el Departamento de Educación dan cuenta que la matrícula general a noviembre de 2016 era de 9.175, a los que se deberían sumar unas 500 inscripciones en lo que va de marzo de este año, en un proceso que sigue abierto por los próximos meses. De esta manera la cantidad de estudiantes que ocupan los establecimientos municipales sigue bajo los 10.000, en tanto que su capacidad sobrepasaría los 20.000.

A partir de las cifras la municipalidad debiera ser capaz de adoptar medidas efectivas que apunten a optimizar los recursos, y en ese sentido el estudio encargado, que costó $20 millones, entrega insumos básicos para aquello.

No obstante este miércoles concejales, directores de escuelas y asistentes de la Educación reaccionaron en contra de la posibilidad que se adopten medidas radicales para racionalizar el sistema educativo, desechando los resultados de la empresa contratada por el municipio.

El contralor municipal Wenceslao Vásquez, quien estuvo presente en la cita,  sostuvo que el clima político de este año, con elecciones parlamentarias y presidenciales, no será el indicado para plantear cambios drásticos, ya que la fusión y cierre de escuelas es una medida impopular electoralmente.

El alto funcionario municipal indicó que le parece que el informe debe ser analizado por los ediles y actores locales, pero igualmente sostuvo que “este año estará contaminado con el tema de las elecciones”.

El concejal radical Juan López Cruz de hecho argumentó políticamente sobre la medida que a título personal y de la Nueva Mayoría “no estamos en condiciones de aprobar el cierre de escuelas. Tenemos mayoría en el concejo y no vamos a permitir aquello”.

Con esto alude al hecho que para realizar cambios como los que aconseja el consultor al municipio, se requerirá el apoyo del concejo, donde la oposición es mayoría y puede rechazar propuestas edilicias de ese calibre.

No tomarán en cuenta el estudio
El jefe del DAEM, Nelson Marín, planteó que frente al rechazo de diversos estamentos, el estudio contratado no puede ser considerado como un instrumento a seguir.

“Esto es una propuesta y en ese sentido se puede acoger o desechar. Es insumo de trabajo y serán otras personas a quienes les corresponda tomar decisiones”, comentó el jefe de Educación, descartando la utilidad de una inversión que implicó el desembolso de $20 millones desde las arcas municipales.

Agregó que es solo una hipótesis de trabajo y que en estos momentos no pueden confirmar que la red educacional de la ciudad siga tal como está hacia el futuro.

Lo claro es que a pesar de la millonaria inversión en el estudio, la entidad edilicia recalca que los resultados no son “vinculantes”, sino que se trata de una proyección del sector hacia el año 2026.

A pesar de ello, desde abril próximo, planteó la presidenta de la Comisión Educación, Brígida Hormazábal, durante el mes de abril los concejales comenzarán a analizar seriamente el estudio y sus eventuales efectos en el sistema.

El concejal Víctor Sepúlveda agregó que hay temas de fondo que deben ser analizados por el sistema educacional comunal y que se refieren a la escasa matrícula que efectivamente tienen los centros educativos de la ciudad y qué está haciendo el municipio para revertir la situación.

Planteó que hay situaciones que no se pueden permitir, como el hecho que los padres, apoderados y docentes salgan a las calle a buscar matrículas de los establecimientos educacionales.

Pero además el jefe del DAEM Nelson Marín respondió a críticas de la directora de la Escuela México, Hilda Palma, sobre la falta de estudios que permitan afianzar la JEC en cursos básicos o la ausencia de infraestructura para los nuevos liceos creados en las escuelas básicas

En el caso de las carencias existentes para implementar la JEC en el establecimiento,  Marín explicó que se ha retrasado, pues el estudio para actualizar la planimetría no fue completado por la empresa elegida por licitación pública.

Además reconoció que el sistema no ha planificado correctamente el desarrollo de enseñanza media en al menos dos escuelas básicas. Recalcó que antes de haber lanzado los proyectos deberían haber realizado estudios más acabados.

Ya se había recomendado la fusión
La posibilidad de reducir el número de escuelas en la ciudad como consecuencia de la baja en la matrícula es un tema que se viene analizando desde hace muchos años.

El año 2013 la ex jefa de DAEM, Cecilia Aguilera, planteó que para reducir el déficit de unos $4.000 millones era necesario cerrar establecimientos urbanos.

En su estudio destacaba la fusión de la Escuela República de Israel con el Grupo Escolar. Además se planteaba la unificación de las escuelas El Tejar con la José María Caro.

También se propuso el cierre definitivo de la Escuela Paul Harris, cuyos alumnos pasarían a Capilla Cox, que tiene mejor infraestructura. El plan de fusiones contemplaba el cierre eventual de la Escuela Arturo Mutizábal, de tal manera que los alumnos serían redestinados a las instalaciones de la Marta Colvin.

Se agregaba, además, la clausura propuesta de la escuela de Confluencia, con lo que se potenciaría el establecimiento municipal de Quinchamalí.

Los planteamientos fueron desechados por los concejales de la época. Ahora el tema vuelve a ser retomado y será analizado desde abril próximo.

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