Macro visión penquista fue rebatida por diputados locales

Por: Isabel Charlin Fotografía: Cámara de Diputados 10:30 PM 2017-03-22

Con una variada batería de argumentos en contra de la creación de la Región de Ñuble, llegaron este martes hasta Valparaíso los opositores penquistas al proyecto.
Sin embargo, ante una comisión de Gobierno Interior en la que la presencia de los diputados locales fue potente, sus planteamientos no causaron demasiado efecto, salvo en el diputado Celso Morales (UDI), quien reconoció contar ahora “con una visión más amplia del tema”.

Este martes también dejó la presidencia de la instancia la socialista Daniella Cicardini, asumiendo el DC Marcelo Chávez, quien fue el gestor de la invitación de los representantes de Bío Bío.

Sin la presencia del rector de la UdeC, Sergio Lavanchy, quien se excusó, el abogado e historiador, Armando Cartes, inició la ronda de exposiciones.

El académico resaltó que “el desarrollo de Bío Bío se ha basado en la integralidad entre sus sectores industrial y agrícola”, y que “no estaba claro que la modificación de una región pasara solo por una voluntad política”.

En ese sentido, el académico de la U. de Chile, Augusto Quintana, manifestó que la experiencia comparada aconsejaba un plebiscito o consulta vinculante entre los habitantes de un territorio, para definir este tipo de temas que afectaban la conformación del Estado.

Una opción que de plano rebatieron los parlamentarios locales, y el representante de Osorno, Sergio Ojeda, quien sostuvo que no era aplicable un instrumento de ese tipo, “ya que Concepción, por contar con más población, siempre iba a ganar”.

Sobre este mismo punto, el diputado Jorge Sabag recordó que en febrero de 2015, el Consejo Regional del Bío Bío, conformado por representantes elegidos democráticamente, aprobaron por amplia mayoría la creación de la Región de Ñuble (23 votos a favor, 4 en contra y una abstención).

En tanto, Juan Pablo Rodríguez, de Fundación Piensa, esgrimió la tesis de las macro regiones para justificar la no división del territorio.

“Este proyecto de ley es contrario a la idea de descentralizar. Creemos que Chile debe explorar el proceso inverso, potenciar sus regiones. En el futuro contexto de un mayor traspaso de competencias, las regiones pequeñas no tendrán capacidad de ejercerlas, a lo que se suma la falta de elemento humano calificado en estos territorios”, planteó, ejemplificando con Francia y la reducción de 20 a 13 regiones efectuada en 2014, lo que habría traído un ahorro de 10 mil millones de euros para el país galo.

Distancia “despreciable”
El gerente general de la Cámara de Comercio y Producción de Concepción, Ronald Ruf, puso énfasis en los costos que traerá la instalación de la nueva unidad administrativa, remitiéndose al estudio de la UdeC que cifraba en un contexto “ideal”, en $200 mil millones el desembolso por parte del Estado.

“Puede haber diferencias de opinión, pero el estudio muestra este cuadro con esta cifra sideral. Estos recursos podrían destinarse de mejor manera entre las comunas más pobres de Ñuble”, dijo.

El representante penquista también entregó su particular visión del estudio sobre los efectos de las regiones de Los Ríos y Arica, a siete años de su creación.

Puso énfasis en que ninguna variable analizada había tenido cambios significativos, lo que fue rebatido por el diputado Jorge Sabag, quien recordó lo expresado por el subdere, Ricardo Cifuentes, en torno a los beneficios de los nuevos territorios: “Ha mejorado la calidad de vida de las personas, los servicios se han acercado a la gente y ha aumentado considerablemente la inversión pública”, dijo ante la misma comisión el representante de Gobierno. 

La diputada Loreto Carvajal agregó que “siete años es un tiempo muy acotado para esperar grandes cambios. Además, ninguno de los indicadores bajó”, precisó.

Ronalf Ruf cuestionó también el aumento de la administración pública que traerá la iniciativa. “¿Es así como queremos crecer?”, se preguntó.

Las palabras del representante del comercio penquista encrisparon de sobremanera a los diputados locales, cuando le bajó el perfil a la distancia física existente entre Chillán y Concepción. “Es como entre Maipú y Las Condes, es una distancia despreciable”, dijo, a lo que Carlos Abel Jarpa respondió con vehemencia: “Para ti será despreciable”, aludiendo a los inconvenientes que día a día tienen habitantes de Yungay o Trehuaco, por poner un ejemplo, para llegar a la capital regional y ser escuchados.

“Después de escucharlos a ustedes, me queda más claro aún que debemos ser región”, sentenció el representante de Ñuble.

Desde la Provincia de Bío Bío también plantearon su punto de vista. 

José Miguel Steigmeier, presidente de Socabio, si bien dijo entender el sentimiento que se genera en Ñuble, sostuvo que el camino planteado no era el más adecuado para resolver el centralismo ejercido por Concepción.

“Con la creación de la Región de Ñuble se rompe la capacidad de Bío Bío de ser la principal región del país”, esgrimió.

Crítica constitucionalista
El abogado constitucionalista, Augusto Quintana, planteó otro punto de discrepanacia respecto del proyecto. Al separarse los territorios, Bío Bío quedará con tres senadores y Ñuble con dos, en circunstancia que Maule y Araucanía tendrán cinco. Eso, dijo, puede atentar contra el principio de proporcionalidad y ser objeto de revisión por parte del Tribunal Constitucional, hasta donde llegará la iniciativa. Lo mismo con los cores, que durante un tiempo dejarán de representar a Bío Bío. Ellos fueron elegidos democráticamente, por lo que se afecta el mandato popular”, aseveró Quintana, quien propuso ajustar los tiempos de implementación de la nueva región para evitar lo que considera vacíos del proyecto.

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