Chillanejo "la rompe" en la música de vanguardia

Por: Carla Aliaga 12:00 PM 2017-03-19

Manuel Knwell es un personaje clave en  la música experimental y realmente independiente en Chile. Ha forjado un camino propio, tomando para sí temáticas como la desaparición de los Selknam, el cine expresionista alemán, la danza Butoh o la música  de culturas africanas y tibetanas. A través de una electrónica rugosa, el músico de Chillán ha vertido sus inquietudes artísticas en sus proyectos “Casa de Orates” y “Nada”, logrando ser editado por el sello inglés Two Gods Records y producido por el reconocido ingeniero Martin Bowes. Por estos días espera ansioso el resultado de los premios Pulsar, a los que fue nominado por su trabajo “Casa de Orates”, en la categoría “Mejor artista de música electrónica”.

Radicado en Chillán, aquí hace su música, aunque estuvo viviendo en el Cusco, Perú, donde se internó en la selva y conoció a chamanes, participó de ceremonias de ayahuasca y vivió el mundo de la música étnica y folclórica. Tras esa experiencia volvió a Chillán con instrumentos comprados en Bolivia, cuyas melodías mezcló con instrumentos tibetanos. Con ellos hizo tres discos, el último nominado a los Pulsar. “Trabajo solo, pero con colaboraciones. En el disco que está nominado en cada tema hay colaboraciones. Por ejemplo con Evelyn Fuentes y De Christianes, cantantes chilenos de los 90’, con Serena Toxicat de Estados Unidos y así”, comparte el músico, quien habla de su última creación, postulante al reconocimiento musical.
 

Experiencia Colaborativa

El trabajo nominado a los Pulsar está inspirado en el cine, en ocho películas que lo marcaron y así compuso un tema para ellas.  “Fue la experiencia más colaborativa, con músicos de muchos estilos, desde Evelyn Fuentes de Los Christianes hasta Femii, que es una músico de Lituania que toca tecno, o de un músico Krishna, Juan Elgueda, quien me grabó tablas para el tema “Solaris”, hasta Gabriel Varela, quien es tecladista y ha tocado desde progresivo hasta pop”, comparte Knwell.

El disco fue grabado y mezclado de una forma distinta,  con Protools 10 HD.  “Creo que se nota en el resultado final, el sonido es mucho más prístino y orgánico, pues usé muchos instrumentos reales y pocos teclados o sintetizadores. Hay más grabaciones de campo cercano, ese era el sonido que buscaba, algo que te haga viajar como el mejor soundtrack de tu vida”, sostiene. El resultado de los Pulsar se conocerá en mayo.

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