Vergüenza

Por: Rodrigo Oses 2017-03-13
Rodrigo Oses

¿En qué te han convertido Ñublense?, ¿dónde quedó ese equipo que en el Ascenso, a excepción de los sufridos ‘90 y principios del 2000, era animador de la categoría?, ¿dónde está ese club que llenaba estadios, era respetado y tenía un prestigio ganado en la B?, ¿dónde está el elenco que tenía fútbol y mística para luchar por un cupo a Primera como solía hacerlo?, ¿qué te hicieron?¿Te terminarán dejando en Tercera?

Hoy, la sociedad anónima que lo administra, en el plano deportivo, lo tiene reducido a un equipo del montón, a un experimento, a un club sin identidad que ya no encanta y de una penosa pobreza futbolística.

La derrota de ayer ante Magallanes desató una crisis anunciada, que se agiganta por actos de indisciplina impresentables, protagonizados por jugadores que la noche del viernes prefirieron irse de juerga, antes que descansar en la antesala del viaje en bus a la capital.

Vergüenza da ver a una institución centenaria, reducida a un equipo pobre en su conformación, con un técnico inexperto y nublado, víctima de la ceguera y tozudez de un grupo de dirigentes ‘amarretes’ que sólo aplicaron un criterio economicista para armar un plantel plagado de jugadores sin experiencia ni recorrido en la divisional. La indisciplina de un grupo de jugadores y las carencias de un equipo que no gana hace seis fechas, no es solo responsabilidad del técnico Pablo Abraham, que debería reflexionar seriamente sobre su continuidad tras tomar este “fierro caliente”, sino que fundamentalmente, de quienes decidieron hacer de este proyecto un “experimento sin base”, irresponsablemente, “jugando con fuego” y con toda la historia de un club.

Vergüenza debería darle a esos dirigentes que decidieron hacer del “Gigante del Sur”, un equipo de apuestas que jamás rendirían porque nunca tuvieron una digna formación en el mismo club donde se forjaron.

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