Ejecutivo rayó la cancha:no hay otra propuesta más que la del proyecto

Por: Isabel Charlin Fotografía: Cámara de Diputados 10:30 PM 2017-03-08

Jefa de Políticas y Estudios expuso los distintos escenarios con y sin modificaciones. Diputados pidieron más antecedentes y validaron petición de alcaldes

Comisión acordó efectuar dos sesiones más para escuchar a más actores. Diputado por Coronel, Marcelo Chávez, cuestionó votación en general de la sesión pasada

La presidenta de la comisión de Gobierno Interior de la Cámara de Diputados, Daniella Cicardini, llegó este martes a la tercera sesión en la que se discutió el proyecto que crea la Región de Ñuble, con la idea de votar en particular y despacharlo. 

Sin embargo, se encontró con que no había unanimidad respecto de varios aspectos, algo que se encargó de dejar bien en claro el diputado por Coronel, Marcelo Chávez, quien pese a haberse ausentado de la sesión del pasado 24 de enero, cuando se votó en general y se aprobó por unanimidad la iniciativa, cuestionó este último hecho.

“Me sorprendió la votación en general, no estuve presente. Aquí hay más personas que quieren opinar, y si bien hay cierto acuerdo, éste no es total. En Concepción hay instituciones organizadas que están en alerta, y entiendo que en Bío Bío también. Existen opiniones legítimas que ven con distancia las bondades de este proyecto”, sostuvo el futuro presidente de la comisión.

Una postura que encontró eco en otros integrantes, inclusive, en el diputado Jorge Sabag, quien luego del acuerdo adoptado por los presentes, también ofició que invitaría para la próxima sesión -la cual se desarrollará el 14 de marzo- a la Corporación de Adelanto y Desarrollo de Ñuble; a la Cámara de comercio de Chillán y a la U. del Bío Bío, para que frente a los representantes penquistas que están en contra de la iniciativa, desplieguen argumentos técnicos que terminen por convencer a la comisión, la cual fijó al menos dos reuniones más para escuchar a todos quienes quieran opinar, “ojalá quienes no hayan dado a conocer su punto de vista”, dijo Cicardini.

Más adelante en la sesión, el diputado Carlos Abel Jarpa planteó su molestia por esta arremetida “de última hora” contraria al proyecto.

“Esta iniciativa fue aprobada por el Consejo Regional del Bío Bío con solo un voto en contra; la comisión de Gobierno Interior del Senado la aprobó por unanimidad; la de Hacienda con un solo voto en contra, y la sala del Senado, con 27 votos a favor y dos en contra. Me extraña que hoy algunos se estén  oponiendo, porque la Subdere ha trabajado esto con participación de toda la región. Hay quienes han dicho que esto costará $200 mil millones, cuando el costo real es casi $20 mil millones. En fin, la oposición comenzó recién en enero, y los estudios partieron durante el Gobierno anterior. Quiero dejar claro esto ante la comisión”, sostuvo molesto.

Peligra indicación
Durante la sesión del pasado 24 de enero, representantes de Coihueco y Quillón solicitaron cambiar su ubicación de las provincias de Diguillín e Itata, a las de Punilla y Diguillín, respectivamente.

Entregaron argumentos relativos a identidad, pertenencia a los territorios productivos, y principalmente, distancia respecto de las capitales provinciales. Precisamente aclararon que cuando fueron consultados por la Subdere, al comienzo de los estudios técnicos,  Chillán aún era capital regional y provincial, lo que cambió más tarde cuando se eligió a Bulnes capital de Diguillín, lo que influyó en su cambio de parecer.

En representación de la Subdere, expuso la jefa de Políticas y Estudios, Viviana Betancourt, quien planteó cuatro escenarios estudiados tras la solicitud: sin cambios, con ambos cambios, cambiando solo a Coihueco y cambiando solo a Quillón.

Entre los factores que llevaron a la Subdere a plantear la conformación de la tres provincias, estuvo el peso demográfico, pertenencia a los territorios asociativos y el equilibrio teritorial.

Así, por ejemplo, Betancourt sostuvo que si se sacaba a Quillón de la provincia del Itata, este último territorio rezagado -el cual debiera potenciarse- se vería perjudicado, ya que perdería una comuna (de ocho bajaría a siete), lo que se traduciría en casi 17 mil habitantes. Diguillín, en tanto, si bien mantiene el número de comunas (8) al perder Coihueco y ganar Quillón, resta alrededor de 9 mil habitantes.

“La idea es apostar por el equilibrio. Actualmente el eje Chillán-Chillán Viejo-Bulnes es muy fuerte, por eso se propone potenciar Itata”, agregó la profesional del Departamento de Estudios y Evaluación, Constanza Viejo, lo que fue refrendado por Viviana Betancourt, quien aclaró que la postura del Gobierno es clara.

“Aquí no ha habido una propuesta del Ejecutivo más que la del proyecto que está en discusión. El Ejecutivo sostiene esto como la conclusión más razonable y adecuada, entendiendo que no estamos hablando de provincias aisladas, sino de mejores condiciones para que una eventual nueva región logre un desempeño adecuado en todos los aspectos que justifiquen haber hecho esta modificación en la división político administrativa del país. Lo que hicimos fue acoger una inquietud presentada en la sesión anterior y realizar un análisis respecto de conveniencias y desventajas que pudiera tener lo planteado”, planteó.

El diputado, Jorge Sabag manifestó su preocupación respecto de esta postura del Gobierno.

“El subsecretario no vino, y la exposición de hoy fue para mantener el status quo, eso es lo que yo entendí, lo que sería un perjuicio tremendo para las comunas de Quillón y Coihueco. Vamos a tener que hacer un trabajo político, pues la exposición de la Subdere fue técnica, y lo que nosotros necesitamos es trabajar con los intereses de la gente. Es cierto que de acuerdo a los datos entregados, la provincia de Itata queda disminuida, con alrededor de 75 mil habitantes, frente a 150 mil y 250 mil de Punilla y Diguillín. Lo mismo en superficie. Sin embargo, Itata es la única que tiene salida al mar, tiene 61 km. de litoral, y potenciando adecuadamente la actividad pesquera, esto podría cambiar, y competir frente al área forestal”, sostuvo el legislador.

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