Ñublense pagó caro su mezquindad

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-03-06

Pudo festejar un sufrido triunfo, pero terminó mascando la rabia tras un empate agónico que fue una verdadera puñalada.


Ñublense pagó caro ayer su mezquindad ofensiva y dejó escapar una trabajada victoria sobre Santiago Morning que le empató el partido 1-1 cuando se cumplía el minuto 90 y se jugaba el primero de los cinco minutos de descuentos que otorgó el juez Nicolás Muñoz en el estadio Nelson Oyarzún.


El partido como expresión futbolística había sido un bodrio, con escasas llegadas claras, más lucha y pierna fuerte, que juego fluido.


El pelotazo largo, los errores en la entrega y hasta las faltas fueron condimentando un duelo entre dos equipos urgidos por ganar ya que los diablos rojos sumaban cuatro fechas sin festejos y los microbuseros venían de tres derrotas consecutivas. Aún así, el cuadro chillanejo, que sintió la ausencia de los argentinos Gáspar Páez y José Loncón, se las había arreglado para controlar al “Chago” y abrir la cuenta en el primer tiempo con un certero cabezazo de Minor López a los 30’ tras tiro de esquina de Sebastián Páez.


La ventaja parecía injusta, porque Ñublense había carecido del control del juego, no aparecía Vilches como el conductor que necesitaba el equipo y en punta, tanto Albornoz como Triviño sufrían para alimentar a un luchador Minor López que sucumbía ante la férrea marca del haitiano Ade. Es más, el “Chago” pudo abrir la cuenta mucho antes por intermedio de Óscar Ortega y Roberto Reyes que desperdició una oportunidad imperdible en plena área chica.


ERROR QUE MATA
El gol del guatemalteco Minor López marcó el trámite del partido, y Santiago Morning siguió profundizando sin éxito. Apeló al pelotazo para buscar a Escalante, o la segunda pelota con los volantes Ortega, Gonzalo Reyes y Espinoza que se sumaron al ataque del cuadro de “Clavito” Godoy.


Ñublense dejó pasar los minutos y trató de apostar al contragolpe con Ignacio Ibañez, pero el canterano solo aportó velocidad desbocada, pero sin control sobre el final de la jugada. Los pelotazos de la defensa sin destino comenzaron a nublar a un Ñublense que volvió a perder el control del balón sobre el final del partido. La lesión de Lucas Triviño dio paso al ingreso de Luis Flores quien intentó triangular, pero ya no tenía interlocutores porque la mayoría de los diablos rojos solo atinaba a pegarle a cualquier parte. 


La única jugada asociada del segundo tiempo fue una triangulación entre Vilches y Triviño que terminó en un centro para un adelantado Minor López. El “Chago” terminó atacando con cuatro jugadores y fue entonces cuando Pablo Abraham, restando casi cinco para el final, tal como lo hizo en Curicó, decidió ingresar al zaguero Elvis Acuña, para cerrar el partido. 


Pero la estrategia no le resultó, porque en el minuto 90’, Santiago Morning, que no dejaba de presionar, aprovechó un mal despeje del “Toño” Rojas y llegó al empate con un misilazo de David Escalante que se fue expulsado tras festejar con un gesto que el juez consideró obsceno (le dedicó el gol al “Clavito” Godoy que miraba el duelo desde una caseta). Tras cartón Améstica pudo llenarse de gloria, pero la mandó a las nubes.  Así, Ñublense, dejó escapar el triunfo, sumó cinco fechas sin festejos y once empates en una decepcionante campaña de local donde solo ha ganado en dos ocasiones. Ahora, el pobre diablo, visita a Magallanes.

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