El Super Tanker vs el “Luchín”

Por: Claudio Martínez Cerda 2017-02-28
Claudio Martínez Cerda

Director Santa María la Real-Chile
Estudios Universitarios: Universidad de Chile.
Postítulo: Magister en Administración Pública. Instituto Universitario Ortega y Gasset, Madrid, España, 1999. Universidad de Sevilla, España, 2003. Subdirector Administrativo de Gendarmería de Chile, 1991 – 1993. Director Nacional de Gendarmería de Chile, 1993 – 1997.

En 1985, la película Rocky IV llevó la rivalidad entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética hasta la pantalla grande. En la película Rocky, protagonizado por Silvester Stallone, en representación de EE.UU., se enfrentó con Iván Drago, de la Rusia comunista. 

No lo hizo por fama ni dinero, no, él peleaba por su país, la democracia y otros valores estadounidenses. La Guerra Fría empezaba a descongelarse por esos años, iniciada por Gorbachov el mismo año de la película, 1985. 

Han pasado algo más de treinta años y las huellas de la Guerra Fría no terminan de desaparecer. Los devastadores incendios forestales trajeron a Chile a dos súper aviones especializados en el combate de estos siniestros. Y emergieron los fantasmas del pasado, donde todo pasaba por un tamiz ideológico. 

Ambos súper aviones, como si fueran los mismísimos combatientes de Rocky IV, se convirtieron en los líderes del combate contra el infierno desatado en la zona centro sur del país. 

El Super Tanker y el “Luchín” fueron sumando adherentes y veladas descalificaciones con un indisimulado sesgo ideológico. Lo cierto es que el súper avión norteamericano, a diferencia de Rocky, no se movía por amor al arte, lo hacía por dinero y mientras alguien no se puso, no se movió de su base en el país del norte. 

El “Luchín”, por su parte, de manera más silenciosa y con menos farándula, vino efectivamente por amor al arte. En tiempos pasados habría sido destacado como un gesto de “solidaridad internacional entre los pueblos”. Lo cierto es que fue así, no le costó un peso al Estado ni a ningún(a) “filántropo(a)”, que después de donar la venida del Supertanker se ha dedicado a enrostrar su aporte al Gobierno.

El “Luchín” aportó lo suyo junto al Super Tanker, lo curioso de esta situación o lo preocupante, es que en Chile aun existe, por un lado, anticomunismo sedicioso, que cada día emerge con más desenfado en las redes sociales, y que creen que la Rusia actual es la antigua URSS comunista. Y por otro lado, una renovada nostalgia de otros, por ciertos valores que decía encarnar el régimen comunista detrás de la cortina de hierro, como la solidaridad. 

A lo mejor estamos en presencia de un problema que no nos deja avanzar y que hace que cualquier política que signifique llegar a acuerdos básicos sea mirada con desconfianza. Si uno se atiene a las declaraciones y actitudes de algunos actores políticos durante la crisis, encuentra algunas razones que fundamentan esta desconfianza. 

Esta realidad se vio reflejada en forma de caricatura, en la rivalidad que en redes sociales y en cierta prensa simbolizaron estos aviones, quienes por cierto, como si fueran personajes reales, no se detuvieron en esta hojarasca y se dedicaron a hacer lo que saben: combatir los incendios. Lo hicieron tan bien que se transformaron en los líderes de miles de chilenos angustiados que vieron que la esperanza llegaba desde el cielo, no desde el cielo celestial, sino que de la mano de pilotos diestros que entre el humo y el fuego devolvieron a miles las ganas de vivir. 

Es eso lo que precisamente esperamos de los líderes: entregar esperanza, transformar los sueños en realidad y no desgastarse en eternas discusiones buscando el lado flaco del adversario, para quedar mejor posicionados en la eterna lucha del poder, sin atender la urgencias ni los sueños de los ciudadanos de nuestro país. El Super Tanker vs el “Luchín”, sin proponérselos, nos dieron una lección, devolvieron la esperanza a miles de chilenos y para ello trabajaron de sol a sol. ¿Cómo llegaron a surcar nuestros cielos? Poco importa, solo nos anima un sentimiento de gratitud para todos los que hicieron posible su venida.

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