“No nos interesa la plata, queremos que el Gobierno nos pida perdón"

Por: Felipe Ahumada Fotografía: F. Ahumada 09:35 AM 2017-02-27

Pasaron siete años para que por primera vez un integrante de la familia del profesor León Ortiz y su hija Valeria, hablaran con la prensa, tras la muerte de ambos en el tsunami que arrasó con gran parte de Dichato, el 27 de febrero de 2010.

“Lo que pasa es que siempre querían preguntarnos por el fallo judicial, el tema de los dineros por la demanda y hasta de Valdivia vinieron a la casa de mi mamá para tratar de hablar de eso, cuando para serte franco, eso es la parte menos importante para nosotros como familia”, explica Marcelo Ortiz, hijo del profesor que dejara su legado enseñando las bases de la música en la Escuela México y en otras escuelas rurales.

Fue tras la misa conmemorativa que se hizo en la Iglesia Santo Domigo, en honor a ambas víctimas, que Marcelo, quien es médico radiólogo en Valdivia, accedió a conversar con LA DISCUSIÓN, para repasar la herencia de su padre a la comunidad, sus recuerdos de lo que se transformaría en uno de los días más nefastos de nuestra historia y, sobre las críticas que, con la distancia que otorga el tiempo, hace sobre el manejo de los protocolos de emergencia por parte del gobierno de turno.

- ¿Más allá de lo emocional, por qué se escoge esta fecha para hacer una misa conmemorativa?
- La idea de hacer esta misa fue el conmemorar lo que pasó con ellos el 2010, es imposible no tomarlo con tristeza, pero la intención es recordar lo importante que fueron ambos no solo para su familia, sino para la comunidad. Mi papá, por ejemplo, siempre quiso hacer algo musical para Chillán y justo se dio la oportunidad de que se abrió un concuros para hacer un himno para la ciudad. Recuerdo que él trabajaba día y noche, muy entusiasmado y terminó siendo el ganador y hasta la fecha escuchamos el himno que él escribió para la ciudad.

- El tener la casa frente a la Escuela México debe ser tremendamente simbólico para ustedes...
- De todas maneras, la Escuela México era su segunda casa, pese a que trabajó en Bulnes, en el Liceo 1 y otras más de zonas rurales. Es potente lo de esta escuela porque no hay que olvidar que fue construida por el Gobierno de México, justo por causa del terremoto del 39. 

Lo que más le gustaba era encontrarse con tantas personas que habían sido alumnos suyo y que ahora son profesionales que están repartidas por todo Chile, de hecho el cura que hizo la primera misa conmemorativa, en una iglesia de la villa Kennedy, mencionó haber sido alumno de él.

“Queremos que pidan perdón”
Respecto al fallo, las diferentes cortes de Chile han estado fallando y en pocos casos a favor de las víctimas. Además, la mayor de las veces se han dictaminado el pago de indemnizaciones que no siempre dejan conformes a los deudos.

El Consejo de Defensa del Estado ha alegado todos estos casos  llevando las causas a la Corte Suprema, por lo que aún no terminan los trámites, siendo el tiempo otra de las quejas recurrentes entre los familiares de las víctimas.

- ¿En el caso de ustedes, en qué etapa está el fallo?
- Ese es un tema muy delicado, porque de hecho llevar esto a juicio nunca fue idea ni mía ni de mi madre, al menos no al principio, cuando lo único que queríamos era pasar esos momentos de recogimiento de la mejor manera posible, no queríamos nada más. Fue mi hermana, quien tuvo la frialdad de hacerlo y sé que está aún en curso. Si me preguntas si hemos recibido algún peso, la respuesta es no, pero todo eso lo está viendo mi hermana con el abogado.

- ¿Pero qué esperan ustedes con este fallo?
- Como te decía, al principio no queríamos nada, nadie pensaba en plata. Pero luego con el tiempo y con la cabeza más fría nos dimos cuenta de los tremendos errores que el gobierno de turno cometió esa noche y creemos que fue por la negligencia de ellos que mi hermana, mi padre y tantas otras personas hoy están muertas, es más, por esa negligencia mi mamá estuvo muy cerca de morir, también, de hecho ella era la más débil de los tres, pero por cosas del destino ella se salvó, tal vez Dios decidió que aún le quedaban cosas por hacer en esta vida. Suena raro decirlo, pero te soy sincero, la plata me da exactamente lo mismo, lo que quiero y lo que toda mi familia quiere es que se reconozca que se tomaron decisiones erradas y que la Presidenta Bachelet y sus asesores nos pidan perdón a todos los familiares de las víctimas del tsunami. Esa gente si hubiese sido avisada, si no hubiese descartado el peligro del tsunami, que fue lo que hicieron, no habría muerto. Ellos actuaron mal, pésimamente mal y cada año se va a recordar eso. No han pedido perdón, cuando lo hagan, al menos vamos a estar más tranquilos.

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