“En un par de años quiero apuntar a Tokio 2020”

Por: Camilo Díaz Fotografía: Felipe Galvez 08:30 AM 2017-02-27

Luego de un merecido y debido receso, el seleccionado chileno de natación, el chillanejo Benjamín Quintanilla (20), ya se prepara para retornar esta semana a un intenso año deportivo y también universitario, pasando a su segundo año de Nutrición y Dietética en la Universidad de Las Américas.

Y es que el “Tiburón” de Chillán, auspiciado por Automotriz Antumalal, ya se mentaliza en lo que será su tercer año formándose en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Ñuñoa en Santiago, lugar que alberga a los mejores deportistas de Chile.

Quintanilla, quien en una de sus cinco participaciones de los Juegos Binacionales de la Araucanía en el equipo del Bío Bío lograra el récord de cinco medallas de oro -superando el record de cuatro preseas doradas que tenía Isidora Jiménez-, ya se pone en el horizonte el decir presente en su primer mundial y mira de reojo el nuevo proceso olímpico de cara a Tokio 2020.

-¿Cómo te sientes actualmente en el CAR?
-Me he sentido bastante bien. Lo que fue el año pasado ya me he sentido mucho mejor, en el tema de lo que fue adaptarme completamente al entrenamiento al que me estoy sometiendo, que uno al cual no estaba acostumbrado la verdad. Bastante intenso y muy largo en comparación a lo que hacía en Brasil.

-¿A qué hora te levantas?
-La verdad es que el año pasado dejé de hacer las madrugadas al entrar a estudiar Nutrición en la Universidad, pero aún así pude compatibilizar las dos cosas, entrenando una sesión al día, y haciendo también la musculación, que es parte importante de la preparación, pero eso sirvió bastante en el tema de adaptación, que es lo que más me preocupaba.

El año pasado cuando llegué con el entrenador nuevo, fue un año terrible, no tenía ganas de hacer nada, terminaba destrozado y ya este año estoy más aclimatado.

-¿Se puede compatibilizar el estudio y el entrenamiento?
-Sí, si uno quiere, se puede. Hay que organizarse bastante bien, respetar bien los horarios que uno se va creando, pero no es imposible.

-¿Cómo una jornada normal tuya?
-Arreglé mis horarios para poder estudiar en la mañana y así tener todas mis tardes libres. Comienzo estudiando desde las ocho y media de la mañana, hasta las una o dos de la tarde. Hay días que tengo hasta las cuatro, y luego de eso llego a las cuatro y media a la piscina y ahí hasta las nueve de la noche entrenando.

Son dos horas o dos horas y media de agua, que incluyen entre seis o siete kilómetros de nado, y después de eso uno pasa a hacer la musculación que son dos horas más.

-¿La comida también es de cuidado no?
-Todo regulado. Aunque claro, como nadador no discrimino en calorías, pero sí intentar seleccionar la calidad de las calorías. Ahí en el CAR tenemos nutricionistas, médicos, todo con lo que nos controlan. Prácticamente esta todo ahí. La sicóloga, todo.

-¿Lo mejor del 2016?
-La Liga Universitaria fue una de las competencias importantes del año pasado, pero la que más rescato, fue el Nacional Open de fin de año, en donde en mis cuatro mejores pruebas obtuve los segundos lugares. No dio para el primero pero fueron cuatro medallas con todos juntos, esto no es por categoría, siendo mis mejores resultados y mis mejores marcas en esas pruebas, siendo las diferencias con el primer lugar por centésimas de segundos.

-¿Cuáles son tus pruebas fuertes?
-Cincuenta, cien y doscientos metros espalda, y cincuenta mariposa. Esa fueron las pruebas en las que yo palié en el Open, y las que sigo peleando a nivel nacional también. Además rescato la final nacional de universidades, la de las ligas, pues en esa obtuve dos oros y un bronce. Los oros fueron en cincuenta y cien espalda, y el bronce en cien mariposa.

-¿Cómo fue tu experiencia viviendo y entrenando en Brasil?
-En Brasil estuve viviendo y entrenando dos años, dedicándome al cien por ciento a la natación. Fui hacer lo que tenía que hacer, y vivir lo que tenía que vivir. Sumar roce, experiencia. Sigo en contacto con la gente de allá, invitándome constantemente a ir a campeonatos, pero el año pasado no pude asistir por un problema con el clima.

Llegó la hora de volver a Chile, igual extrañaba harto, pero fue más que nada por el tema del estudio. Quería entrar a estudiar y estar más cómodo. Igual se hacía también más complicado el apoyo estando allá de parte de mis padres. El mandarme recursos y todo eso. Acá igual aplico y sigo haciendo casi lo mismo que allá, pero se hace más fácil a mi papás que a la vez están más tranquilos.

Apuntando a Tokio 2020
-¿Cómo va el tema de los auspicios?

-Desde que comencé mi carrera deportiva que cuento con el incondicional apoyo de Automotriz Antumalal, quienes son un siete conmigo, esté o no esté dando quizás los mejores resultados, pero están ahí. Estoy viendo la renovación con ellos para ver si seguirán apoyándome este año, ya que se me vienen bastantes campeonatos importantes este 2017, estando muy esperanzado en ser parte activa de la selección nacional nuevamente a nivel del mundial universitario, campeonato mundial de piscina larga, y los Juegos Bolivarianos. También se vienen los Odesur, Panamericanos y en un par de años más viendo de reojo los Juegos Olímpicos, apuntando aTokio 2020.

-¿Cómo se viene el calendario competitivo 2017?
-Lo principales lograr la marca necesaria para estar en el Mundial de Budapest. La marca es de 26, 09 segundos espalda, y yo tengo 27, 98 segundos, que es mi mejor registro. Eso en cincuenta metros es bastante, pero nada que no se pueda lograr, no es nada imposible. Con trabajo físico más que nada en cincuenta metros es eso lo que se requiere. Trabajo de musculación bueno, y bastante potencia.

Y lo otro que tengo en la mira es el campeonato mundial universitario que será en Taipei, en China.

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