“Es evidente que el marco regulatorio forestal tiene vacíos”

Por: Felipe Placencia / Diario Concepción Fotografía: Agencia Uno 09:35 PM 2017-02-14

Los incendios forestales que afectaron a las cosechas de pinos, eucaliptos y bosque nativo trajo consecuencias como la pérdida de cientos de viviendas. Y lo que es peor: vidas humanas. Tal es la magnitud, que en la Región del Bío Bío 1.185 familias campesinas ligadas a Indap fueron directamente damnificadas. En su última visita a la zona, el ministro de Agricultura, Carlos Furche, aseguró que “no hay cortafuegos y eso es parte de los problemas”. Consultados al respecto, la Corporación Chilena de la Madera, Corma, reconoció a través de su presidente, Fernando Raga, que no hay un catastro de la existencia del cuestionado mecanismo de defensa.

“El sector forestal de plantaciones tiene más de 22.000 propietarios y 2,5 millones de hectáreas. No existe un catastro o reporte de la existencia o calidad de sus cortafuegos”, reveló Raga.

La carencia de estos y la cercanía de la masa forestal a predios urbanos o aldeas rurales, preocupa a los municipios. En Coelemu, por ejemplo, el gobierno local liderado por Alejandro Pedreros movilizó maquinaria para hacer uno de los cortafuegos más grande del país (15 km), lo que fue reconocido por la propia Presidenta Michelle Bachelet junto al ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, cuando visitó la comuna. 

Vacíos regulatorios
El ministro Furche, la semana pasada despidió en la Plaza Independencia a los voluntarios provenientes de Colombia. Al ser consultado por la preocupación de las primeras autoridades, declaró a Diario Concepción que “aquí uno tiene que aprender lecciones en los distintos planos. El marco regulatorio es evidente que tiene vacíos”.
Y continuó: “primero, por que hay una clara debilidad de cortafuegos perimetrales e interiores. En segundo, hay que regular de manera más eficiente las zonas de interfaz entre vivienda y vegetación. Bosque o no bosques. Vegetación”.

Corma igualmente hizo un “mea culpa”, pero advierte que el problema es el crecimiento de la población hacia las plantaciones, argumento que no todos coinciden, en especial los afectados.

“En la mayoría de los casos, las áreas urbanas se han acercado a los bosques con escasa o nula prevención o fiscalización y sin ninguna medida preventiva. También existen falencias o insuficiencias en los cortafuegos en algunas situaciones. Debemos mejorar los programas de prevención y gestión en incendios de interfaz, y hacer una fiscalización efectiva”, indicó el presidente del gremio forestal, para quien el trabajo en conjunto es vital. “Podemos colaborar mucho entre Estado y privados en el desarrollo de este tipo de instrumentos y hemos propuesto un plan en este sentido al Consejo de Política Forestal”, concluyó Fernando Raga.

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