Continúa el misterio por los bienes de Claudio Arrau

Por: Carla Aliaga Fotografía: Archivo 09:15 PM 2017-02-07

Este martes se celebró el aniversario 114 del natalicio del pianista chillanejo Claudio Arrau, ocasión en la que se recordó su legado musical, se homenajeó su memoria artística y cultural y se le rindió honores a través de un concierto que brindaron pequeñas promesas del piano.

Sin embargo, hay un tema que sigue siendo un misterio sin resolver: los bienes de Arrau, confiados a su sobrino Agustín, quien con su muerte en 2009, perpetuó el secreto sobre el lugar donde se encontraría el resto de su patrimonio.

“No hemos tenido ninguna buena nueva al respecto de los bienes, hemos intentado a través de la alcaldía, estuvimos en la cancillería durante el 2016, tratando de averiguar qué pasaba con el tema y nada”, es lo que responde Gabriel Peña, director del Museo Claudio Arrau en Chillán, que posee una parte del patrimonio del maestro, donado por su propia familia.

Sin embargo, a ocho años de la muerte del albacea, Agustín Arrau, todo sigue en una nebulosa y parece una novela de misterios sin resolver.

Peña comenta que “sabíamos que las cosas estaban en una bodega, pero su paradero sigue siendo un misterio, también existe la posibilidad de que esas cosas estén perdidas”. 

Los hijos de Claudio Arrau fueron quienes donaron gran parte del patrimonio de su padre a Chillán y serían ellos los encargados de hacer lo mismo en caso de que apareciera el resto de su patrimonio, que estaría en algún lugar de Estados Unidos. 

En abril de 2009, el sobrino del maestro, Agustín, sufrió un accidente automovilístico que lo dejó en mal estado, falleciendo el 29 de ese mes en un hospital de Estados Unidos. Su muerte no se notificó en Chile sino un año después, luego que el Ministerio de Relaciones Exteriores lo confirmara a través de Cancillería. Se cortaba el hilo más delgado de la relación que Agustín había establecido de una vez por todas en la ciudad.  

Cancillería informó que los trámites quedarían en manos de la familia directa de Claudio Arrau en Chile y de inmediato sus hermanos, Patricia y Jaime, tomaron el mando en todo lo que se refería a los trámites, que no eran pocos.  

Sin embargo, a través de los años, la familia directa del albacea comenzó a encontrarse con problemas en el camino. Uno de ellos fue la localización del container que supuestamente guarda las pertenencias de Claudio Arrau, además de finiquitar los gastos hospitalarios de Agustín y Violeta, esposa del albacea. 

Eso sin contar con todo lo que han debido cancelar a los abogados de Agustín en Estados Unidos, quienes han seguido procurando los asuntos del albacea, quien además era el director de la Fundación Arrau en Norteamérica.  

“Está la disposición de la familia del maestro de poder enviarnos las cosas a nuestra ciudad, pero nadie sabe dónde están, de tal forma que son puras buenas intenciones”, reitera Peña, quien ha estado al tanto de todos los trámites que se han realizado para descifrar el misterio.

El legado

Luego de su fallecimiento, el 9 de junio de 1991, Claudio Arrau continuó vendiendo 1,5 millones de copias al año. Se trata de uno de los intérpretes más vastos, puesto que grabó 1.500 colecciones. En poder de Agustín Arrau se encontraban, hasta antes de su muerte, pistas que no se han dado a conocer aún.

De hecho, al momento del accidente carretero, Agustín se encontraba cerrando un negocio con un coleccionista de Nueva Jersey que tenía en su poder una colección de obras transmitidas por radio de recitales con las mejores orquestas del mundo y Claudio Arrau. 

A esto se suman más de cinco mil fotografías inéditas del artista desde niño hasta su última gira en Austria y varios premios, entre los que destacan el primer lugar en el concurso de piano Franz Liszt, en 1919 y luego de 45 años con resultados desiertos. 

En una oportunidad, Agustín Arrau comentó a LA DISCUSIÓN que “la vida artística de Claudio Arrau se puede describir como la del triunfador ‘non plus ultra’, desde su niñez hasta la vejez. Esta extraordinaria realidad está documentada con más de 23.000 críticas musicales confirmando sus éxitos en todos los escenarios del mundo donde actuó en 8.113 conciertos. Tocó con todas las mejores orquestas del mundo. Asimismo, actuó con todos los grandes directores de orquesta”.

Al momento de morir, además, el sobrino del pianista  gestionaba en un convento español la digitalización de las 23.000 críticas de conciertos que logró acumular el maestro en todos sus itinerarios. 

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