La compleja historia de la causa más antigua y vigente de la fiscalía

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Fernando Villa 09:10 PM 2017-02-06

Son casi diez años de investigación, tiempo suficiente para desmotivar a cualquiera que esté a cargo de las diligencias sobre todo cuando las pruebas no aparecen con facilidad.

Por lo mismo, el Ministerio Público ha pedido al Juzgado de Garantía de Chillán -y en más de una oportunidad- que acepte la no perseveración de esta causa, pero para beneficio del afectado, el microempresario Carlos Prado Riquelme, los magistrado han rechazado tres veces esta solicitud.

Prado acusa al desaparecido Banco del Desarrollo de extenderle un pagaré por un crédito de $9 millones, “pero que yo nunca pedí, ellos se aprovecharon de que yo les había dejado unos pagarés firmados en blanco, como garantía por un crédito que solicité el año 2000, ellos llenaron ese otro y me lo cobraron”, comentó Prado, quien es dueño de una fábrica de hornos y quinchos en avenida Arturo Prat.

La historia de la causa vigente más antigua del Ministerio Público local tiene su raíz en el año 2000  con la llamada crisis asiática, donde muchos microempresarios quedaron con deudas imposibles de pagar, por lo que el Gobierno -como solución- les ofreció comprarle las deudas a los respectivos bancos y entregarles un crédito Corfo a los empresarios.

“Y eso fue lo que hice, pero el banco me pidió como aval un contrato de hipoteca de mi casa, que tenía en Independencia. Como yo me negué a pagar esa deuda fraudulenta ellos lograron que me desalojaran con Carabineros y luego vendieron mi casa a un particular, por eso no me podía quedar de brazos cruzados y acudí al Ministerio Público (en 2007) para que investigaran el asunto como fraude, es decir con peritajes criminales y todo eso, pero lamentablemente se van a cumplir 10 años y no pasa nada, es sospechoso”, acusa.

Desde el Ministerio Público local, el fiscal Mauricio Mieres explicó que “lo complejo de esa causa es que como el Banco del Desarrollo se fusionó con el Scotibanak hubo mucha documentación que se perdió, pero las diligencias y los peritajes continúan, de hecho el último se hizo en diciembre y estamos a la espera de los resultados”.

En efecto desde la agencia local de Scotiabank le hicieron llegar a la fiscalía local un documento en el que se excusaban de entregar la documentación solicitada por ellos, porque no ha sido habida.

“Lo curioso es que la PDI demostró que esos $9 millones nunca fueron depositados ni por ellos, ni por mí a mi cuenta, tampoco hay talonarios, ni nada que acredite tal solicitud, sólo el pagaré que yo había firmado en blanco y que ellos llenaron”, acusó Prado.

Desde Scotiabank, la abogada Elizabeth Concha se excusó de hacer pública la versión de la entidad, aclarando solo que “el banco siempre ha estado dispuesta a colaborar con la investigación y con todo lo que nos pida la fiscalía”.

No se inhabilitó 

Curiosamente el fiscal Mieres, antes de ser fiscal en 2003, había ejercido como notario suplente en la Notaría Álvarez, correspondiéndole dar fe al contrato de hipoteca del banco con Prado, lo que no lo inhabilita en la causa.

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