[Editorial] ¡Todo Ñuble Cuida el Agua!

Por: Fotografía: Mauricio Ulloa 06:00 PM 2017-01-08

Preocuparse por un horizonte sin recursos hídricos suficientes podría para algunos ser una exageración, sin embargo, como bien advierten los especialistas, se está dando una relación inversa entre la pluviometría y la demanda y cada día requerimos más agua para consumo, la producción agrícola y la generación de energía.

Esta situación que afecta a gran parte del país ha volcado la preocupación a la adaptación a los cambios, a hacer un uso más eficiente del agua y a generar respuestas para aumentar la seguridad de suministro.

En el caso particular de la agricultura, los esfuerzos de los sectores público y privado y de la academia están puestos en distintos frentes, como aumentar la inversión en infraestructura de riego y la capacidad de almacenamiento, mediante embalses y tranques. 

Además, hay una preocupación en el ámbito de la investigación por medir efectivamente el consumo, a través de la denominada “huella del agua”, un instrumento que permite identificar cuánta agua se requirió para la elaboración de determinado producto o para la realización de alguna faena, de manera de trabajar en la optimización del uso del recurso y ahorrar su consumo. 

También se trabaja en la modelación de escenarios futuros de disponibilidad, en la proyección de demanda, en proyectos innovadores de tecnificación del riego y en la identificación de especies que se adapten mejor al estrés hídrico.

El contexto actual, en que se vive una sequía prolongada que ya suma siete años en la zona, y que algunos afirman llegó para quedarse, plantea los desafíos antes mencionados, pero también un desafío en cuanto al cambio cultural que se requiere en la sociedad: una cultura del uso eficiente del agua, una cultura de la previsión y de la planificación, que no se logra solo aumentando el presupuesto público.

Si bien se valora el énfasis que ha puesto el Estado en el fomento al riego, la arista social y cultural es igual de relevante, y pese a ello, los esfuerzos en ese sentido siguen siendo limitados.

El uso eficiente del agua atraviesa todos los quehaceres de la sociedad y pese a las dramáticas consecuencias que genera la sequía, principalmente en los segmentos más vulnerables del mundo rural, la evidencia muestra que día a día el derroche de agua sigue patente. 

En ese sentido, existe una responsabilidad no solo del Estado, sino que de todos, por adaptarse al nuevo escenario y hacer un uso más eficiente de un recurso cada día más escaso.

Esa conciencia es precisamente la que da vida a una inédita alianza estratégica entre 10 de las organizaciones más representativas de la zona en esta materia y el Diario La Discusión, para impulsar una campaña que lleva por nombre “¡Todo Ñuble Cuida el Agua!” y que responde al desafío de articular a los principales actores que están comprometidos con buenas prácticas orientadas a preservar el vital recurso. 

Pasar del diagnóstico a la acción en el ámbito de la información pertinente, la educación y el cambio cultural, es el objetivo que se han propuesto regantes, empresas e instituciones privadas y públicas, cuyos intereses incluso pueden ser diversos, no obstante a todos los une la conciencia de promover cambios positivos para resguardar este recurso clave para nuestra economía y la sostenibilidad de sistemas ecológicos de alto valor. 

Esa mirada compartida esperamos que sea una señal para la comunidad de que la responsabilidad social empresarial y la asociatividad pueden conjugarse en función del bien común, en este caso de un recurso natural cuya ausencia haría imposible conjugar el más preciado de nuestros verbos: vivir. 

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