"No se puede hablar de riego si no está resuelto el acceso al agua"

Por: Fotografía: Fernando Villa 05:35 PM 2017-01-31

Un escenario hídrico complejo en la provincia, pero a la vez, una oportunidad para implementar estrategias de corto y mediano plazo, advierte el director del Departamento de Recursos Hídricos (Facultad de Ingeniería Agrícola) de la Universidad de Concepción, Octavio Lagos Roa, quien participó recientemente en la elaboración del Plan de Riego para la Cuenca del Itata, encargado por la Comisión Nacional de Riego a dicha unidad académica.

Doctor of Philosophy de la Universidad de Nebraska y magíster en Ingeniería Agrícola con mención en Recursos Hídricos, destacó el gran valor del estudio, que a través de la participación, recogió los requerimientos y las necesidades de los usuarios de agua en toda la cuenca, vale decir, todas las comunas de Ñuble más Cabrero, Tomé y Florida.

-¿Cuál es la importancia de este estudio para Ñuble?

-La formulación de un plan de riego como el de la cuenca del río Itata es una oportunidad para implementar estrategias de mediano y largo plazo en torno a la gestión del recurso hídrico. Aborda los requerimientos agrícolas, sector de la economía que posee el mayor consumo de agua, con casi un 75% de los derechos consuntivos y así lo hace a todo nivel. Considera, además, la presencia del sector industrial y las soluciones de agua potable rural que han venido proliferando en la Provincia de Ñuble. Le otorga especial relevancia a la conservación y resguardo de la calidad del agua, así como define las bases para implementar estudios dirigidos a determinar la demanda hídrica. El Plan de Riego propone, además, retomar proyectos de medianas y grandes obras de almacenamiento que complementarían a las que ya se encuentran en su fase de licitación y construcción. Por su parte, el apoyo a la inversión predial en obras de riego y drenaje, son un elemento preponderante que se destaca con más de 600 ideas de proyectos dirigidas precisamente al aumento de la eficiencia.

-¿Qué tan urgentes son estas inversiones? ¿Dónde cree usted que se deben poner los acentos?

-Si bien los detalles y naturalezas de estas iniciativas son muy variados y, por otra parte, dado el número de proyectos propuestos, el nivel de la inversión es ostensiblemente superior a las realizadas en años anteriores, se piensa que éstas deben ser priorizadas en un horizonte de corto y mediano plazo. Ciertamente, el sector más desprotegido lo constituye la pequeña agricultura familiar campesina, y en este sentido, el incorporar parámetros de medición social junto con los de análisis territorial (producción, disponibilidad hídrica, infraestructura, etc.), parecen ser una buena alternativa de priorización. Por otra parte, el asegurar el funcionamiento del sector industrial y manufacturero que dependen estrechamente del agua en la cuenca, redunda necesariamente en el empleo, que a su vez es también una prioridad.

-El estudio consideró instancias de participación de los actores relacionados. ¿Cuál es la principal preocupación de ellos?

-La preocupación primaria y transversal por parte de la población de la cuenca, es el acceso al agua potable. Cualquier medida implementada por la autoridad debe considerar este requerimiento esencial. No es posible hablar de riego o uso industrial del agua, si no está resuelta la disponibilidad como vital elemento. Existe también una real preocupación por capacitación y transferencia tecnológica que les permita a los usuarios de agua realizar una mejor gestión de los recursos hídricos tanto a nivel predial como a nivel organizacional. 

Modelo de desarrollo

-Un estudio encargado por el Ministerio de Energía en 2015 reveló que la cuenca del Itata tiene un importante potencial para el desarrollo hidroeléctrico. ¿Ve un factor de conflicto para los regantes?

-Es complejo emitir una opinión al respecto, sin realizar un análisis como el que se ha detallado anteriormente, es decir, bajo una perspectiva de cuenca en la que conviven múltiples actores relevantes con requerimientos y problemáticas diversas. De implementarse una estrategia energética en la cuenca, que considere la situación global del territorio, ciertamente se podría llegar a niveles importantes de generación mediante políticas sustentables de desarrollo en esta materia y lo más importante, sin entrar en conflicto con otros sectores de la economía local. Esto ocurre en otros países que ya recorrieron el camino hacia el desarrollo y es posible ver cómo la generación eléctrica armoniza con la agricultura, el sector industrial, la conservación de los recursos naturales e incluso las necesidades básicas de esparcimiento y ocio de la población. 

-La zona ya va por su sexto año de escasez hídrica y muchos aseveran que el escenario llegó para quedarse, como parte del cambio climático. ¿Es necesario replantear el modelo de desarrollo del agro en la cuenca? 

-¿Vaso medio lleno o vaso medio vacío? Si revisamos la historia, vemos múltiples ejemplos en que el hombre ha sacado provecho de situaciones como éstas. ¿Nos enfrentamos a un escenario difícil? Claro que sí, eso es innegable y sería irresponsable no abordar el tema de manera seria como se hizo con el Plan de Riego. Pero tampoco sería serio si no trabajamos en avanzar hacia soluciones creativas que aborden la problemática en su integralidad. Algunos ejemplos: la reutilización del agua tiene importantes aplicaciones a todo nivel, el uso de plantas desaladoras no puede dejar de analizarse considerando los kilómetros de costas que tiene nuestro territorio; políticas claras, efectivas y oportunas respecto a la construcción de obras medianas y grandes de almacenamiento, la incorporación de cultivos mejor adaptados a las condiciones agroclimáticas actuales y futuras en el territorio, la mayor utilización de ERNC que poco a poco reemplacen aquellas iniciativas de hidroelectricidad proyectadas para los próximos años, esfuerzos importantes en mejorar la eficiencia en la conducción del agua. Chile enfrentó el siglo 21 con un desarrollo importante en infraestructura, pero la de canales y acueductos es del siglo 19. 

-¿Cuál es el potencial de desarrollo agrícola del secano considerando las limitaciones de acceso al agua y la competencia que representan las plantaciones forestales?

-La problemática del secano no es solo agrícola, hay que entenderlo así. Han sido muchos y variados los esfuerzos por resolver una situación compleja del punto de vista de los agentes que determinan lo que en esta parte de la cuenca ocurre. En su momento fue la producción de grano la que mantuvo en auge la actividad agrícola, luego fue el turno del sector forestal con un importante efecto en la migración campo ciudad de la población que ahí habitaba. Algo se ha hecho con la producción ovina que mejor utiliza la oferta de forraje basada en especies anuales o el establecimiento de algunos cultivos, como el olivo, que se adaptan bastante bien a estas condiciones. En los últimos años resurgen como promisorias algunas viñas que apuntan a mercados internacionales. Y así es posible seguir elucubrando acerca de soluciones parciales, como las que le señalo. Pero lo cierto es que difícilmente se podrá llegar a una solución sostenible, en la medida que no se considere el conjunto de los componentes de la problemática, como educación, atomización de la propiedad, serios problemas de erosión y baja fertilidad de los suelos, nivel etario de la población, apoyo técnico muy mal dirigido en algunos casos, basado en asistencialismos mal entendidos, políticas de fomento de corto plazo que duran lo que duran los gobiernos de turno.

El secano interior requiere una atención especial e integral con perspectivas de mediano y largo plazo del mismo modo como se define el crecimiento y desarrollo de ciudades a través de planes reguladores y planes de desarrollo territorial. La academia tiene una tarea pendiente en este sentido y no veo por qué no podríamos aceptar el desafío de hacer nuestro aporte tal como lo estamos haciendo, por ejemplo, con el Plan de Riego de la Cuenca del río Itata.

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