Quitento superó el infierno que mantuvo en vilo a todo Portezuelo

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 08:30 AM 2017-01-31

“Varios me han preguntado cómo se salvó la casa, pero la verdad no me lo explico; yo también me he hecho la misma pregunta”, comentó Rodrigo Navarrete, integrante de una de las 30 familias que habitan en el sector de Quitento en la comuna de Portezuelo.

Cuando todo hacía presagiar que el violento incendio que afectaba aquella zona rural destruiría la pequeña casa y el vetusto galpón contiguo, de manera sorpresiva el fuego se extinguió cuando estaba a menos de tres metros de la vivienda.

Arbustos, árboles y pastizales carbonizados por las altas temperaturas rodean la casa, la cual se presenta a simple vista como una estructura inmune ante las inclemencias producidas por las llamas.

“A nosotros nos evacuaron en la tarde, porque el fuego ya lo teníamos acá arriba en el cerro y nos rodeó por completo; por eso cuando regresamos a la casa pensábamos que se había perdido todo, pero cuando llegamos vimos que no le había pasado nada; es como si la hubieran tapado para protegerla, incluso el gallinero estuvo a un metro de que se quemara. La verdad es que no sabemos cómo se salvó a pesar de que es de madera” indicó sorprendido Rodrigo Navarrete.

A menos de cinco metros de ser alcanzada por las llamas estuvo la vivienda de Juana Paredes, quien  admite que tras haber sido evacuada junto a su familia en la tarde del domingo, pensó que ya no quedaba nada de su morada.

Según la jefa de hogar, solo el milagro de sus difuntos padres hizo posible que su propiedad quedara en pie. “Gracias a mi madre y mi padre que están en el cielo se pudo salvar mi casa; antes de salir me encomendé a ellos y les pedí a gritos que la protegieran y así lo hicieron”, comentó la vecina de Quitento Alto con lágrimas en los ojos.

Una suerte parecida corrió la vivienda de Magaly Quijada y el invernadero en donde cultiva verduras y hortalizas.

Al igual que los dos casos anteriores, la lugareña de Quitento Bajo no daba crédito a la forma cómo su casa evitó la destrucción, pese a que la propiedad vecina de su hermano sucumbió.

“Estoy triste y contenta. Se salvó mi casa, pero se quemó la de mi hermano, que era también de mis padres y abuelos. Pienso que la mía se salvó porque mi mamá así lo quiso, fue su decisión; pero es sorprendente como no se quemó, ya que cuando nos fuimos todo este lugar era un horno y como que el fuego venía todo encima”, precisó convencida.

Si bien los tres quitentinos son parte de la veintena de familias que superaron el siniestro, advirtieron que el no contar con electricidad y agua los golpea fuertemente y les hace recordar que el incendio del que fueron solo espectadores, fue más peligroso del que se pueden imaginar.

Lamentos

Aproximadamente 200 años de historia se llevó consigo el fuego que redujo a escombros la casa de Patricio Paredes del sector de Quitento Bajo.

De acuerdo al damnificado, las instalaciones de la antigua propiedad fueron ocupadas por sus bisabuelos, abuelos y por sus padres, lo que dificulta aún más el asumir la pérdida.

“Para mí es complicado todo lo que me está pasando; el incendio  se llevó todo lo que tenía, no pude rescatar nada”, se lamentó.

Paredes confesó que al ver el comportamiento del fuego horas posteriores a ser evacuados, temió que este llegara a su propiedad, situación que lamentablemente para sus intereses ocurrió.

“Temía que la casa se quemara por como venía el fuego, incluso pensaba que hasta la casa de mi hermana se iba a quemar, pero la de ella se salvó”, recalcó.

El vecino aprovechó su caso para criticar que los protocolos de emergencia no se aplicaron en la zona donde vive, situación que los obligó a decidir por ellos mismos la forma cómo deberían actuar ante la inminente catástrofe.

La intervención de un vecino ex miembro de Carabineros de Chile que vive cerca a su casa le puso en alerta sobre el sombrío panorama y le recomendó que debería evacuar el lugar, al igual que las cinco familias que habitan la zona.

Patricio Paredes enfatizó que tampoco fueron escuchados por  Bomberos, a pesar de que hicieron el llamado de emergencia pidiendo su ayuda.

“Las casas que estuvieron a punto de quemarse en Quitento recibieron apoyo de bomberos y las de acá donde vivo se salvaron de milagro. Nosotros con mi hermana los llamamos temprano y nunca llegaron; puede ser que haya sido porque el acceso es más difícil, pero el asunto es que no recibimos ayuda alguna”, sentenció.

Recibir apoyo para quitar los escombros y limpiar el espacio donde se ubicaba su casa es el pedido más urgente que hace Patricio Paredes y adelanta que buscará los medios para hacerse de una nueva propiedad, la que levantará en el mismo sitio donde estaba la anterior.

Balance

Las desoladoras imágenes del incendio en la zona de Quitento en Portezuelo, que los canales de televisión emitieron en directo pasadas las 21.00 horas del último domingo, hicieron presagiar que las 35 viviendas del lugar se reducirían a cenizas.

La idea se reforzó aún más luego de que un supuesto vecino del sector llamó a una radio de alcance nacional, casi a la misma hora, y aseguró que el fuego había arrasado con todas las viviendas.

El alcalde de Portezuelo, René Schuffeneger, confesó que en un primer momento estaba casi convencido de que las viviendas iban a ser presa fácil de las llamas, por lo que se sorprendió gratamente que las pérdidas no hayan sido totales para los vecinos.

“Se malinterpretó el decir que porque acá vivían aproximadamente 30 familias, se asumía que iban a haber 30 casas quemadas y vimos que no fue así. Según el catastro que hemos hecho, fueron alrededor de siete casas las afectadas y algunas estructuras productivas”, explicó.

El jefe comunal confesó que varios vecinos decidieron quedarse en sus casas pese al llamado a evacuar el sector y aunque no se produjo víctimas humanas, lamentó que hayan puesto en riesgo sus vidas.

Schuffeneger indicó que la prioridad de la administración comunal es  garantizar el acceso al agua de todo el sector y dotar de contenedores a los quitentinos.
Según los cálculos del edil, son casi 300 las hectáreas que el fuego ha quemado en su comuna, por lo que, adelantó, el pedido que ha hecho a las autoridades de Gobierno es que la labor aérea se mantenga tal y como se observó el domingo pasado.

“Muy temprano estuve conversando con el señor Balmaceda, que es el encargado de incendios de Conaf, y me aseguró que en la comuna iban a trabajar alrededor de cinco naves”, subrayó.

Santa Ana y Rincomávida son los sectores en donde se están concentrando los esfuerzos según lo mencionado por el alcalde, toda vez que son sectores que están a cinco kilómetros del centro urbano y se ubican en el camino que conecta Portezuelo con Chillán.

Punto de operaciones

El centro logístico de la ayuda a Portezuelo fue la plaza y el Liceo Nibaldo Sepúlveda.

Hasta las instalaciones del establecimiento educacional llegó el gobernador provincial de Ñuble, Álvaro Miguieles, a constatar en terreno el trabajo realizado.
El funcionario de Gobierno resaltó la labor de bomberos, los cuales define como claves en evitar que el fuego quemara todas las viviendas de Quitento.

“Han hecho un trabajo extraordinario. Anoche estuvimos en un momento de mucha tensión, que precipitó en informaciones que no fueron correctas, ya que la cantidad de casas siniestradas fue muy inferior a la que se señaló en su momento”, opinó Miguieles.

La ministra de la Mujer, Claudia Pascual, reiteró que el trabajo de los diferentes jefes de cartera será desplazarse por las diferentes comunas del país que están siendo afectadas por los incendios y así acelerar los procesos de gestión y apoyo que se necesite.

“En la región estamos con el ministro Alberto Undurraga, el de Energía, el ministro subrogante de Educación, y si no somos nosotros serán otros los que estén; lo que sí queremos decir es que estaremos desplegados y en terreno evaluando la emergencia”, precisó Claudia Pascual, quien recorrió el Liceo Nibaldo Sepúlveda para confirmar el buen funcionamiento del mecanismo de emergencia que se había instalado en él.

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