“El crossfit me ayuda a enfrentar los desafíos que tiene la vida”

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-01-30

Héctor “Pistola” Arriagada tenía apenas ocho años cuando sufrió la amputación de su pierna derecha luego que un agresivo cáncer atacara el fémur de la extremidad.
Desde entonces aprendió a sobreponerse para abrirse paso en la vida y en el mundo del deporte.

Conoció el básquetbol en silla de ruedas y posteriormente el mundo del balonmano para deportistas adaptados.

Cuando se preparaba para participar por Chile en una competencia internacional ante los brasileños, decidió entrenarse físicamente e ingresó al mundo del crossfit.

“Pensé que esta disciplina me iba a entregar más herramientas para enfrentar a los brasileños en el handball, por eso debía estar mejor físicamente. Me tocó defender y funcionó, pero a la vez me fui enamorando del crossfit y me empecé a medir con mis compañeros. Después participé en competencias internas con gente convencional y ahora ya compito con adaptados y viajo a Estados Unidos gracias a las marcas que me apoyan, como Reebok”, confiesa Héctor, mientras realiza una sesión de ejercicios en el Box “La Bóveda Crossfit” ubicado en calle Isabel Riquelme casi al llegar a la esquina con Sargento Aldea, en Chillán.

En este gimnasio, donde vino a promover una competencia en Los Pellines, uno de los rostros más reconocidos del crossfit en Chile, embajador de varias marcas deportivas y figura de este deporte a nivel internacional, dialogó con La Discusión sobre la pasión que mueve su vida.

Esa que pareció tambalear a los ocho años, pero que supo equilibrar en una pierna, hasta sin prótesis, con la potencia, perseverancia y garra de los grandes.

-¿Que es el crossfit? ¿Cómo podrías definir esta disciplina que suma seguidores en los gimnasios de Chile?
-Es un entrenamiento funcional, cuya  filosofía es que cualquier persona puede realizarlo, te prepara para cualquier condición extrema, por eso cualquier persona puede realizarlo. Hay crossfit kid, hasta para el adulto mayor y los adaptados. En Chile hay más de 20 adaptados que hacemos crossfit, nos han invitado a otros países como Argentina, Brasil y Ecuador, para que enseñemos la metodología a otros deportistas adaptados.

-¿Cuándo comenzaste en el mundo del crossfit?
-Comencé a hacer crossfit hace cuatro años, soy atleta adaptado, amputado de la pierna derecha por un cáncer que se me produjo a los ocho años, y tiene innumerables beneficios como el tema de la comunidad, como cada alumno se apoyan entre sí, se aprende de liderazgo, compañerismo, trabajo en equipo. Trabajo con la frustración porque hay días en que no salen los ejercicios, no todo es fácil, algunos tienen más habilidades que otros y las van aprendiendo a desarrollar. Finalmente entregan herramientas para desarrollarlas día a día. Los niños en la escuela, en la calle, los adultos en el trabajo y también a lidiar con las frustraciones y a trabajar mejor con sus compañeros, pues día a día cuando uno entrena hay un desafío diferente y ese es el reflejo de la vida, todos los días tenemos distintos desafíos.

-¿Cuáles son tus metas para este año 2017?
-Bueno, terminando el 2016 no cumplí mucho mis objetivos porque me lesioné y para este año la idea es retomar el ritmo, clasificar a WodaPalooza, que es una competencia que se hace en Miami, Working Wounded Games que se hacen en Washington. Voy a hacer el Open, también haré el Open para los Crossfit Games, en eso estoy.

-¿Qué consejos le puedes dar a alguien que comienza en el crossfit?
-Principalmente tener ganas de levantar el potito del sofá y llegar a la clase, hay días en que uno tiene sueño, frío, sale cansado del colegio, la universidad o el trabajo, pero hay que tener impulso para llegar al box. Ya llegando al box ves las caras conocidas de tus compañeros, amigos, y los profesores, te impulsa a seguir avanzando, esa es la idea, tener las ganas de divertirte igual que un niño, siempre estarás aprendiendo algo nuevo y tendrás un nuevo desafío. Y eso es, la idea es que vivan la vida como niño, sin pensar en lo que pasó antes ni en lo que pasará después. Sino que disfrutar el momento de la clase.

-¿Por qué te bautizaron cómo “Pistola”?
-Pistola, por un ejercicio crossfit llamado “Pistol”, o pistola en español, que son como sentadillas a un pie. Y como yo tengo una sola pierna y compito sin prótesis, hago todos los movimientos en postura de pistola, o sea, soy el ‘Pistola’.

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