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Agotamiento persiste en personal de salud pero no afecta las atenciones

Mauricio Ulloa

Las exigencias en la red asistencial, tanto a nivel nacional como regional, no han variado en los últimos meses, los centros de salud siguen con alta demanda producto del aumento de contagios Covid-19 y las hospitalizaciones por cuadros moderados y graves de la enfermedad.

Este escenario se traduce en agotamiento y cansancio de los profesionales de la salud, la primera línea de combate contra el virus, quienes en los últimos 15 meses han estado al pie de cañón para brindar la mejor atención a los pacientes. Actualmente cuando Ñuble tiene cifras positivas de la vacunación contra el coronavirus, aún no existe certeza de cuándo llegará el desenlace de la pandemia.

En este periodo la red asistencial de la región ha duplicado la cantidad de camas críticas para cubrir la demanda, sin embargo, el director del Servicio de Salud Ñuble (SSÑ), Ricardo Sánchez, sostuvo que el problema no es tener más camas o equipos respiratorios, la dificultad está en contar con médicos especialistas; enfermeras; técnicos paramédicos; auxiliares y kinesiólogos especialistas en el área respiratoria que puedan atender la contingencia.

“Desde el inicio de la pandemia la red asistencial se encuentra bastante exigida, hemos duplicado nuestra capacidad de camas críticas en la región, pasando de 61 a 133 y evidentemente, de ser necesario, evaluaremos una posible ampliación. Sin embargo, es importante reiterar que la principal dificultad actualmente no es contar con más ventiladores mecánicos, sino con el personal clínico que se requiere para la habilitación de esta, un recurso, que dado el gran aumento de camas críticas que hemos experimentado, se hace muy difícil de encontrar, sobre todo porque se trata de personal altamente calificado que se necesita de forma permanente”, explicó.

El directivo indicó que si bien los funcionarios se sienten agobiados por el extenuante trabajo que realizan a diario, tienen claridad de lo fundamental que son sus labores, por lo que atienden a los usuarios cumpliendo con los mejores estándares de calidad.

“Sin duda nuestros equipos están cansados, han sido meses de arduo trabajo, de mucha exigencia profesional y personal. El hecho de tener que reforzar los turnos, a lo que se suma el no contar con la libertad de poder salir o visitar a nuestros seres queridos a raíz de la pandemia, evidentemente afectan también nuestra salud mental. Sin embargo, los profesionales saben y están conscientes de que su trabajo es vital, para el cuidado y el resguardo de la vida de las personas y ese rol han asumido, por ello, siempre en cada instancia, reconocemos su rol de servicio público y la gran labor que realizan a diario, pues es claro que gracias a ello, se han salvado miles de vidas, pues es una tarea que se efectúa con responsabilidad y resguardando todos los estándares de calidad; que nos permitan resguardar la salud de la comunidad”, señaló.

Agregó que aunque existe un gran esfuerzo por parte del personal de salud, algunas personas no asumen su responsabilidad para evitar contagios y hacen caso omiso a las recomendaciones sanitarias, lo que desmotiva a los funcionarios, pero sin dejar de lado su compromiso con la salud de la comunidad.

Apoyo

Para ayudar a los funcionarios a sobrellevar o paliar los efectos del desgaste físico o emocional por la pandemia el SSÑ implementó iniciativas orientadas al bienestar, como el refuerzo de la Unidad de Salud de Trabajador, para otorgar asistencia a los funcionarios contagiados, el diseño de medidas de autocuidado y una campaña preventiva, aplicadas tanto en la Dirección del Servicio de Salud como a los establecimientos dependientes.

El director del SSÑ agregó que “fortalecimos la dotación de nuestros equipos para hacer frente a la pandemia y reforzar aquellas áreas críticas y todos los niveles, con énfasis en la atención de personas con Covid-19. Además, hemos implementado acciones de calidad de vida, con el objetivo de ir evaluando los riesgos psicosociales de nuestros equipos y plantear acciones en protección de su salud mental”.

Sánchez destacó que la pandemia y la alta exigencia provocan un desgaste en la salud mental de los trabajadores, por lo que requiere que la institución, desde ahora y a largo plazo, se preocupe de esta problemática generando acciones de contención.

Por otra parte, Sánchez indicó que a raíz de la crisis por Covid se produjo un aumento en el número de licencias médicas de los profesionales de la salud, asociado principalmente a que existieron mayores ausencias por contagio y sobre todo, por contactos estrechos con personas contagiadas.

“El ausentismo laboral se mide por días promedio por funcionario y es un indicador de gestión para los Servicios de Salud. Así, durante los primeros cuatro meses de 2020, el promedio de días de licencia médica por funcionario alcanzó los 12,3 y a la misma fecha del 2021, este total alcanza los 11,9 días de licencia, es decir, se mantiene estable con una leve tendencia a la baja, que aún no es concluyente porque estamos en el primer cuatrimestre de año”, añadió.

Pausas emocionales

Desde la mirada de Ángela Venegas, médico broncopulmonar y jefa de la Unidad de Paciente Crítico Adulto del complejo asistencial local, en los 15 meses de pandemia el trabajo ha alcanzado un nivel de intensidad, en el que ha sido imperceptible la diferencia entre “olas”.

“El recambio de pacientes es súper alto. En general, hay tres egresos y tres ingresos, por día, cuando estamos más o menos bien de camas y la cosa anda bien. Cuando la cosa no anda bien y la carga laboral no es por movimiento de pacientes, es porque efectivamente los pacientes no se pueden mover. No avanzan en su evolución, eso causa mucha frustración, desde rey a paje, en todos. Salen ofuscados e impotentes”, manifestó.

Pese a las jornadas extenuantes que han tenido que enfrentar los funcionarios, quienes se reconocen agotados, la doctora aseguró que la calidad de la atención hacia los pacientes en la UCI no se ha visto afectada.

“Es por eso que, de pronto, he sido tan tozuda al resistirme un poco a abrir más y más camas, porque efectivamente si la carga de trabajo aumenta, las condiciones del estrés aumentan y las condiciones cambian y no podemos resguardar el flujo, la calidad de atención, es que nadie le puede decir que no varía, obviamente que varía, pero nosotros hemos velado por entregarle a los enfermos lo mejor que tenemos, de eso doy fe, pese al cansancio y al desgaste”, expresó.

En respuesta a la necesidad de proteger la salud mental de los funcionarios en estos tiempos, Ángela comentó que los funcionarios están accediendo a “pausas emocionales” que las imparte la Unidad de Gestión Estratégica de las personas, tres veces a la semana con horarios diferidos y aforos limitados.

“Estamos con un trabajo bien provechoso y bonito con un sicólogo que el hospital nos facilitó que llegara a la UCI y hace unas cápsulas como de pausa emocional, en las que no nos dedicamos a conversar qué es lo que nos apena, acongoja o perturba, sino que nos dedicamos a dejar de escuchar alarmas, llantos o hablarse fuerte, porque aquí hay mucho ruido, es dejar de escuchar y parar para restaurarse”, explicó.

Ángela Venegas, médico broncopulmonar.

“Somos un equipo”

La enfermera Camila Candia, de 25 años, ingresó en enero de 2020 al Hospital Herminda Martín haciendo reemplazos, luego en marzo del mismo año, se sumó al personal que hace frente a la pandemia por Covid-19, y desde esa fecha hasta hoy día forma parte del team médico quirúrgico no Covid y la UCI Covid. Además, destacó que ha trabajado sin parar pero siempre dando lo mejor.

“Ha sido difícil y cansador porque hay que recalcar que los que estamos trabajando en esta contingencia no tenemos derecho a permiso administrativo, vacaciones o licencia, entonces por ese lado ha sido difícil, porque la verdad estamos muy cansados. Pero ese tema lo conversamos a nivel general y nos dieron unos días de vacaciones, así que para nosotros eso es un leve alivio”, dijo.

Pese al agotamiento físico y emocional que arrastra desde hace 15 meses, la chillaneja resaltó que en cada turno de trabajo, tanto ella como el resto de los profesionales de la salud, hace el mejor esfuerzo para brindar una atención de calidad para el paciente que lo requiera.

“Lo bueno de nuestro servicio es que somos un equipo, todos nos apoyamos, no somos individualistas, al contrario, nos tratamos de apoyar entre todos, ya sea desde el auxiliar de servicio o tens, entre todos nos apoyamos y le damos nomás, de donde sea sacamos el ánimo para seguir. En verdad el agotamiento no afecta los cuidados que le damos a los pacientes, nos olvidamos de lo que es el cansancio, el sueño y damos lo mejor de nosotros”, destacó Camila.

Camila Candia, enfermera

Trabaja cuarto turno, es decir 12 horas diurnas y 12 horas nocturnas para luego tener un día de descanso íntegro, sin embargo, la enfermera señaló que es común que surjan turnos extras debido a colegas que puedan presentar alguna enfermedad o deban ausentarse por cuarentena por coronavirus, por lo que se complica conseguir personal de reemplazo.

La enfermera del Hospital de Chillán precisó que se encuentran sobre exigidos a raíz del aumento de pacientes que requieren hospitalización en la unidad de cuidados intensivos (UCI).

“Obviamente han aumentado los casos porque hubo un momento en que habían camas disponibles y ahora apenas hay una cama desocupada se ocupa al tiro, entonces es evidente el aumento de casos positivos, y cuando llegan nuevos ingresos es cuando más necesitamos personal y a veces nos falta personal y tenemos que estar corriendo”, señaló.

La profesional de la salud sostuvo que aunque Ñuble se encuentre entre las primeras regiones del país con mayor cobertura de vacunación contra el Covid-19 es necesario que la población mantenga las medidas de autocuidado para evitar los contagios.

“Mi mensaje es que se cuiden, es importante que se informen con buena base y no se dejen llevar o crean todo lo que dicen las redes sociales, porque hay mucha información falsa en cuanto a las vacunas. Y si están vacunados que no pierdan los cuidados porque la vacuna no dice que no te vas a enfermar, sino que no vas a llegar a la UCI”, acotó Camila.

Desde octubre pasado el kinesiólogo, Patricio Reyes, integra la UCI Covid III del hospital de Chillán, donde se han vivido jornadas bajo alta presión debido a la gravedad en la que llegan los pacientes, lo que ha desencadenado estrés entre los funcionarios en una batalla constante por salvar vidas.

“En un principio me sentía bien la verdad, pero con el paso del tiempo el cansancio físico y emocional igual va pasando la cuenta. Más a nivel personal, que respecto a la atención de los pacientes. Pasa la cuenta en uno y en el ambiente personal en el que te rodea, tu familia, pareja. El agotamiento se ve en uno y en los colegas de trabajo. Uno siempre trata de entregar la mejor calidad de atención, pero aun así el cansancio siempre está presente. (…) Al menos siento que no interfiere en la atención, pero sí reconozco que estoy cansado, uno siempre trata de dar lo mejor al paciente”, expresó.

Patricio Reyes, Kinesiólogo

La intensa carga laboral ha debilitado incluso las energías que tenía Patricio para realizar actividades de esparcimiento que solía hacer en su tiempo libre.

“Yo soy muy fanático de deporte, pero lamentablemente por eso ni siquiera he podido hacer eso. Ese es mi método de descarga. Trato de estar en casa, tranquilo. Al salir de turno tratar de desconectarme de lo que pasa acá. Y en mis días de trabajo trato de reponer energía para volver al siguiente turno”, confesó.

El profesional linarense, de 30 años, trabaja en el “cuarto turno”, 12 horas de día y posteriormente otras 12 de noche, de 8 a 20 hrs, que transcurren entre labores como el manejo de la vía aérea de los pacientes, el control de la ventilación mecánica y su movilización oportuna.

“Los pacientes llegan bastante graves, la mayoría de la gente no está vacunada. Sí hay casos excepcionales, donde hay pacientes que han recibido una dosis o las dos, pero no han cumplido los días donde se obtiene el periodo de inmunización, pero la mayoría son gente que no se ha vacunado con comorbilidades, hipertensos y diabéticos”, explicó.

Debido a la demanda por atención, Patricio comentó que no están las condiciones en este momento para hacer pausas.

“En este momento creo que no están las condiciones para pedir días libres, porque está saturado en realidad el sistema y últimamente están ingresando colegas de menor experiencia, entonces, no es llegar y cubrir, porque hay que formarlos e inducirlos”, indicó.

Texto: Susana Núñez-Antonieta Melean

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