Detectan cobro excesivo de arriendo a haitianos que llegan a trabajar

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Mauricio Ulloa

Dos fiscalizaciones en materia de inmigración se realizaron ayer en Chillán, con el fin de verificar en terreno la situación laboral de los extranjeros en la ciudad y, de este modo, hacer cumplir las normas de migración y trabajo vigentes.


La primera inspección fue encabezada por el gobernador (s) Erwin Campos, junto al delegado provincial (s) del Trabajo, José García, y al comisario de Policía Internacional Alejandro Beltrán, quienes se trasladaron en primera instancia hasta la Frutícola Olmué, para conocer las condiciones en que se encuentran los haitianos y colombianos que ahí trabajan.


El gerente de la empresa, Juan Sutil, explicó que la política de acoger a los migrantes viene desde hace 25 años y ha dado muy buenos resultados.


“Desde el punto de vista humano esta es una experiencia muy rica. Nosotros teníamos una gran preocupación acerca de cómo iba a ser la integración, pero al final los chilenos que aquí trabajan los cobijaron. Por otro lado, desde el punto de vista de la productividad ha sido muy positivo, porque el inmigrante viene realmente a trabajar, viene a luchar y a buscar mejores oportunidades para su familia”, manifestó.


La experiencia de vivir otra realidad, que les permita ingresos para ayudar a sus familias, vale el esfuerzo, indicó Escusson Yuseff, quien lleva dos meses en Chile.


“Yo vine acá, vi que era bueno y me quedé. Arrendé una casa con mi primo y en Haití tengo a mi madre con mis cuatro hermanos a quienes les mando plata desde acá. Ellos están felices, porque su hermanito está trabajando. Vine para acá porque tengo más posibilidades de trabajar y estudiar a la vez”, expresó.
Fadel Dasimo, otro haitiano que trabaja en la frutícola, debió abandonar los estudios de Ingeniería que cursaba en República Dominicana.


“En la empresa me siento bien. Vivo en un departamento y me siento a gusto con los chilenos. El problema es que cuando estaba en República Dominicana estudiando Ingeniería, económicamente la cosa no marchaba bien, por lo que me vine a Chile. Me tratan bien acá y ahora estoy buscando ‘pega’, como dicen”, relató.


Cobros por arriendos
Existe preocupación por la situación que viven los migrantes en sus alojamientos, donde tras su llegada a Chillán privados les cobraran por persona, pese a que en una misma vivienda pernoctaran varios de ellos, lo que llevaba el precio total recaudado al mes muy por sobre el costo de un arriendo normal.
Esto fue detectado por el Departamento de Recursos Humanos, donde la empresa intercedió por aquellos trabajadores a quienes les cobran en exceso por sus arriendos, confirmó la encargada del área, Emily Rosson.


“He escuchado en el último tiempo el tema de que les cobran un poco más de lo que le cobrarían a un chileno por un arriendo, pero hemos estado tratando de hablar nosotros mismos con los dueños de los lugares donde arriendan y hemos llegado a un buen término en cuanto a lo que ahora ellos pagan por el alojamiento. Además en este momento se están juntando en grupos, porque antes ninguno se conocía, y acá se han incorporado y se juntan para arrendar”, comentó Rosson, estrategia que les ha permitido pagar mucho menos.

Fiscalización en el centro
El gobernador (s) Erwin Campos, valoró la inspección, puesto que “apunta a resguardar los derechos y la dignidad de los migrantes”. Además las autoridades, junto a representantes de la Cámara de Comercio local, fiscalizaron también la contratación de migrantes en el comercio establecido del centro de Chillán, instancia donde se apuntó principalmente al cumplimiento de las horas de trabajo y las condiciones laborales.


Solicitaron la documentación y visualizaron las condiciones laborales de extranjeros que son propietarios y que trabajan en el comercio, esto en el marco de los acuerdos levantados en mesa público privada de seguridad pública inserta en el plan nacional “Entre Todos Más Seguros”.


Luego de finalizada la ronda de fiscalizaciones el gobernador (s)  comentó el objetivo de “desmitificar que no hay una ola migratoria descontrolada en Chile, país que recibe bien a los extranjeros y cuenta con instituciones que así lo regulan. Hoy estamos dando cuenta de ello, asegurándonos que cuenten con las garantías básicas de vida”.


Por su parte el comisario de la PDI, Alejandro Beltrán, explicó que “el tema de la llegada de inmigrante ha crecido en el último tiempo y hay que cambiar no solo la normativa, sino la mentalidad de los chilenos, aun cuando siempre los extranjeros son bienvenidos porque es la lógica de venir a trabajar. Nosotros fiscalizamos que las condiciones de trabajo sean las adecuadas y las mismas que los chilenos y no haya ningún tipo de diferencia ni discriminación. Las puertas de la PDI siempre van a estar abiertas para quienes quieran denunciar alguna situación irregular o algún abuso”.