$5 mil 800 millones en deudas de arrastre denuncian nuevos alcaldes

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Agencia Uno

A poco más de un mes de asumir la administración de sus comunas, los nuevos alcaldes de la Provincia de Ñuble han levantado la voz para revelar el diagnóstico que han realizado de la realidad municipal, luego que sus antecesores dejaran el sillón alcaldicio con serios problemas financieros. Según denunciaron las nuevas autoridades comunales de Bulnes, Coelemu, San Ignacio, San Fabián de Alico y Cobquecura, las condiciones en que se encontraban los municipios al momento de asumir la gestión dejan entrever prácticas administrativas deficientes que se traducen en deudas impagas, sobredotación de personal y mala utilización de los bienes municipales.  De hecho, solo en los casos de Bulnes, San Ignacio, Coelemu y Cobquecura, las deudas superan los $5.800 millones en total, hasta el momento. Bulnes El primer alcalde en exponer este “caos administrativo” fue Jorge Hidalgo, de Bulnes, quien advirtió que en su comuna encontró un grave déficit en Educación, que suma $2.500 millones, y que en el resto de los departamentos llegaría a mil millones, algo de lo se espera salir en diciembre de 2017. “950 millones de pesos debemos devolver al Ministerio de Educación del programa de Integración Escolar, que es para niños con dificultades de aprendizaje y que se gastaron en cualquier otra cosa, ya que se usaron para el consumo básico e imposiciones. Además, debemos devolver $860 millones para el bono SAE y cancelar las deudas previsionales de septiembre, octubre y noviembre que hemos ido cancelando de a poco”, detalló Hidalgo. La máxima autoridad de Bulnes agregó que “tenemos que pagar un juicio a la constructora de Jorge Ibáñez, que hizo una población en la comuna, y que por no pagar los $97 millones que depositó el Serviu, el municipio deberá cancelar $250 millones, a lo que se suma el caso del Cementerio Municipal, sobre los $50 millones. El caso del bus es un ejemplo exacto de derroche económico, porque se gastaron $154 millones en una máquina que no supera los 60”. Tras ser conocido su caso, nuevos jefes comunales decidieron transparentar sus arcas financieras y dar a conocer algunas acciones cometidas por administraciones anteriores que han perjudicado la marcha de la actual gestión municipal. San Fabián de Alico Tal es la realidad que vive el alcalde de San Fabián de Alico, Claudio Almuna, quien comentó que en base a lo detectado, en los próximos días solicitarán una auditoría externa para evaluar los problemas a nivel administrativo, financiero y legal. “Porque en la práctica será un insumo para presentar los descargos en tribunales y a través de Contraloría. La Municipalidad de San Fabián tiene muchas facturas impagas de agosto que hemos tenido que asumir y que al día de hoy no se pueden pagar, porque no existe justificación en qué se gastaron esos dineros”, indicó. El alcalde ecologista advirtió que también en las contrataciones de funcionarios se han detectado prácticas cuestionables que atienden a favores políticos. “Hay áreas donde las personas tenían dos sueldos, trabajaban en la municipalidad y hacían funciones en otros departamentos. Tenemos casos en que un profesor, por tener una venia política, tenía sobre 40 horas, y otro perteneciente a otra, 20. Como nueva administración, la idea es regular todo eso y en la práctica estamos trabajando para que si hay profesores o distintos profesionales, técnicos y auxiliares se puedan nivelar y dejar de lado el tema político”, señaló. Dos funcionarios administrativos, además de quienes ejercen cargos de confianza al interior del municipio de San Fabián, han sido desvinculados. “Consideramos una jugada sucia el hecho de haber dejado amarrada a mucha gente y a nosotros no nos permiten entrar con nuestra gente. Considero que es una bajeza haber firmado contrato hasta el 30 de diciembre de 2017, no corresponde, debe existir respeto y pensar que es otra la persona que va a asumir y que tiene que ingresar con su gente, porque al día de hoy tenemos gente que nos hace la cama, es lamentable encontrarnos con esos procesos”, sentenció. Cobquecura A partir de tres informes de Contraloría General de la República, el alcalde Julio Fuentes encendió las alarmas en Cobquecura, donde aseguró que la nueva administración asumió una pesada mochila de deudas e inconvenientes derivados de la sobredotación del personal. “Si hay problemas en otras comunas, nosotros la estamos llevando. Nos encontramos con una deuda flotante que sigue sumando hasta hoy. Aparecieron en las facturas de proveedores que no teníamos contemplado por mil 600 millones de pesos. Además,  tenemos un problema jurídico con el presupuesto 2017, porque la deuda no podemos insertarla en un presupuesto de apenas 2 mil 98 millones de pesos”, dijo el alcalde. Lo anterior, porque en el pasado se han concretado compras de bienes en el municipio que aún no han sido canceladas, comentó el jefe comunal. “Nos encontramos con una camioneta de la alcaldía marca Toyota adquirida hace dos años atrás que no ha sido cancelada ni un peso, con posibilidad de embargo a juicio. Nos encontramos con un minibús comprado por $30 millones, el cual hasta el día de hoy no ha sido cancelado ni un peso. Los vehículos del municipio quedaron destruidos completamente”, informó. Otra denuncia particularmente grave a juicio de Fuentes, fue lo sucedido con los ingresos obtenidos por el pago de los permisos de circulación. “Cobquecura vive casi del 90% del Fondo Común Municipal que consiste en que lo que es acumulable, por ejemplo, de los permisos de circulación que son ingresados al nivel central y luego distribuidos nuevamente a todos los municipios de Chile, pero estos no fueron ingresados, ni las multas del TAG que pagaba la gente en Cobquecura. La gente tiene problemas para sacar sus permisos de circulación en otros lados, nuestro problema es gravísimo”, indicó. La entidad municipal presentó todos los antecedentes en el Concejo Municipal, que acordó por unanimidad hacer esta presentación en el Tricel en los próximos días y colocar los antecedentes en el Ministerio Público. “Una de las situaciones más tristes es que esta tremenda deuda que nos quedó fue por la sobredotación de contrataciones que hubo en la comuna, con decirle que hubo un promedio de un asistente de la educación por tres alumnos, eso es fantástico, pero no es posible financiarlo. Teníamos alrededor de 12 a 15 choferes para cuatro vehículos”, declaró. Fuentes agregó que “tenemos una deuda previsional de alrededor de $600 millones, esto impide que nuestra gente pueda jubilar o que puedan optar a una operación y que Fonasa le niegue algún beneficio por no estar pagados”. San Ignacio Del mismo modo, la máxima autoridad de San Ignacio, Osiel Soto, manifestó que tras asumir la administración del municipio se encontró con deudas en diferentes áreas que superan los 600 millones de pesos. “El pasado jueves le di cuenta al Concejo de 600 millones de pesos de deuda que tenemos hasta el momento en nuestra comuna”, informó el alcalde, agregando que “desde el 2011 que no pagaban en la Central de Abastecimiento (Cenabast), que afortunadamente me dio todas las facilidades para pagar lo que se debe”. Producto de lo anterior, según indicó Soto, funcionarios municipales debieron ser desvinculados de la entidad comunal, además de otros reajustes que se han implementado con el fin de rebajar los costos. “No se le pudo renovar contrato a cerca de 25 funcionarios porque el presupuesto no da y los viajes a Chillán se han limitado. Hay que buscar qué hacer para poder rebajar los costos. Es lamentable no haber podido renovar contratos por la situación en la que nos encontramos en este momento”, dijo. El jefe comunal añadió que “cuando uno asume la administración de una municipalidad que no tiene plata y con deudas, cuesta harto para poder salir adelante. Calculo unos dos años que estaremos así para poder salir de las deudas”.  La autoridad sostuvo que aún queda por hacer una auditoría interna en la Municipalidad de San Ignacio “para saber hasta dónde están las deudas”. Coelemu En el caso de Coelemu, las principales anomalías identificadas por la nueva administración radican en la ejecución de proyectos. Así lo manifestó el alcalde Alejandro Pedreros, quien señaló que “todavía estamos en una etapa de revisión, pero las principales complicaciones que he encontrado tienen relación con proyectos que están mal ejecutados y hay varios sumarios pendientes por lo mismo”. Tal es el caso de la construcción  del edificio municipal y la urbanización de la Villa Los Conquistadores, según detalló el alcalde en ejercicio. “Me encontré con la construcción del edificio consistorial que está muy complejo y va a haber que rescindir o anular el contrato, porque está todo mal hecho. Otro caso es la urbanización de la Villa el Conquistador, que es un proyecto que la gente lleva esperando muchos años y que después del 23 de octubre la administración dejó botado, por lo que hubo que retomarlo y hacer las bases de licitación para no perder el proyecto”, precisó. El amarre de las contrataciones es otra de las situaciones a las que se ha enfrentado la nueva administración, a lo que se suman deudas y juicios pendientes. “Hay juicios pendientes que no estaban pagados  y donde estamos haciendo un gran esfuerzo. En el caso de los profesores se perdió un juicio grande y recién en este mes logramos los recursos para poder pagar esa deuda, correspondiente a $95 millones. Por otro lado, tenemos una deuda con un particular que asciende a $35 millones y lo más probable es que perdamos ese juicio porque hay tramitaciones que no se hicieron dentro de los plazos”, informó el jefe comunal, enfatizando en que “todo esto se arrastra de años anteriores”.