Un 76 por ciento de los caminos de Ñuble no está pavimentado

Ñuble es la provincia que tiene la red vial más extensa de la Región del Bío Bío, al sumar 4.682 kilómetros de caminos, es decir, un 36,8% del total regional, según datos del Ministerio de Obras Públicas. Sin embargo, solo 1.118 kilómetros, es decir, un 23,7% cuenta con pavimento, ya sea hormigón, asfalto o capa de protección, una cifra baja en comparación con el promedio nacional de 40%, pero superior a la de las provincias de Arauco (19,7%) y Bío Bío (23,2%). La Provincia de Concepción, en tanto, exhibe la mejor cifra de la Región, con un 27% de sus caminos pavimentados, pero a su vez, la red vial más pequeña.

A nivel nacional, los mayores déficit de caminos pavimentados se observan en las regiones de La Araucanía, Bío Bío y Maule, problema que se busca revertir desde el MOP con un ambicioso programa de pavimentación que tiene por objetivo aumentar desde el 40% al 50% a diciembre de 2018, para lo cual la inversión en esta materia se triplicó en comparación con lo que se venía haciendo hasta 2014. Según el ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, se logró aumentar de un promedio anual de mil kilómetros a cerca de tres mil kilómetros, aproximadamente.

En la Provincia de Ñuble, un caso emblemático es el de la Ruta Costera, cuyo tramo entre Cobquecura y Dichato es de ripio, y solo está pavimentado entre Cobquecura y el límite con la Región del Maule.

Según el alcalde de Trehuaco, Luis Cuevas, se trata de una necesidad urgente para el Valle del Itata contar con una ruta costera de buen estándar, para fomentar el desarrollo del turismo y de otros sectores económicos en esta Zona de Rezago.

Asimismo, existen numerosas demandas en distintos puntos de Ñuble, como la ruta alternativa a las Termas desde la Ruta 5, a través de San Ignacio; la conexión San Fabián-La Punilla; la pavimentación de los  23 kilómetros que separan Coelemu de Vegas de Itata; una ruta precordillerana entre Yungay y Pinto; o la ruta intercomunal del secano interior, que se extiende desde el puente Confluencia hasta Ninhue, a través de Portezuelo, pasando por Membrillar, Llahuén y Pangue.

Pero también se observan algunos avances, de hecho, el año pasado concluyó la pavimentación de la ruta Ñipas-Coelemu, de 25 kilómetros de longitud. Por otro lado, se avanza en la pavimentación de otros caminos, principalmente a través del programa de pavimentos básicos del MOP, así como también mediante convenios con el Gobierno Regional. 

Infraestructura y competitividad
Y es que existe coincidencia entre empresarios, expertos y el sector público, en que la futura región requiere de una infraestructura que apunte a mejorar la competitividad.
En opinión del economista Renato Segura, quien es director del centro de estudios Cerregional, “la infraestructura vial para el transporte de los productos agrícolas es uno de los elementos respecto de los cuales la nueva administración regional deberá trabajar”.

En ese sentido, advirtió sobre el encarecimiento de los costos de transporte, y recordó que la Cepal publicó en 2003 un estudio que reveló que por cada peso no invertido en el mantenimiento de carreteras, se hace necesario destinar entre el doble y el triple en sobrecostos de transporte, y se triplica los costos de reparación y emergencias viales.

Asimismo, un estudio del Banco Mundial reveló que el bajo nivel de conservación de las vías afecta la competitividad en el sector de transporte de carga, condicionando significativamente el costo de producción.

Bien lo saben los productores frutícolas de Ñuble, quienes han debido sortear las dificultades que representan los malos caminos para el transporte de fruta, cuyo daño por los golpes es fuertemente castigado en precios o lisa y llanamente, es rechazada.

En ese sentido, el empresario Pedro Carrasco, socio de CarSol Fruit, advirtió que uno de los principales desafíos de Ñuble para aprovechar la oportunidad de ser una potencia agroalimentaria, es abordar el problema del déficit en materia de infraestructura vial.

Desafíos
Al respecto, el diputado Jorge Sabag, precisó que la verdadera red vial de Ñuble es mucho mayor a la informada por el MOP, pues excede con creces los 5 mil kilómetros, y por tanto, la tasa de pavimentación es mucho menor.

“Las cifras del MOP no incluyen los caminos no enrolados, vale decir, aquellos caminos vecinales que son transitados y que son resueltos por la glosa 7, es decir, como ahí no puede entrar Vialidad, pero igualmente son caminos, los municipios tienen que pedirle los recursos a Vialidad para repararlos. Por eso, si consideramos los caminos no enrolados, Ñuble está en torno al 17% de caminos pavimentados”.

El parlamentario planteó, además, que “si llegamos a ser región, vamos a tener una dirección regional de Vialidad y direcciones provinciales, desde ya muchos de los detractores de la Región de Ñuble alegan que esto es mucha burocracia, pero también es tener más cercanía con los problemas de la gente y también más recursos, porque si hay algo que nosotros tenemos claro es que las autoridades actuales no dan abasto para resolver todos los problemas, de hecho, con la cantidad de pavimentos que le entregan a Ñuble, a cada comuna le tocan dos a tres kilómetros al año, lo que es un ritmo muy lento. Nosotros creemos que en materia de pavimento rural debe haber un sentido de urgencia, así es que vamos a tener más recursos, como ha sido también la experiencia de la Región de los Ríos”.

De igual forma, Sabag reafirmó la tesis del impacto negativo de la escasez de infraestructura en la competitividad. “Nosotros no tenemos una adecuada infraestructura para la producción y eso afecta a los productores agrícolas, por ejemplo”.