La consolidación del cine local de la mano de Valladares y Fernández

El cine, representado por exponentes locales de renombre internacional, también fue motivo de orgullo durante este 2016, ya que dos reconocidos directores chillanejos  lograron reconocimientos por sus creaciones. 

Se trata de Patricio Valladares,  que concretó la venta del “remake” norteamericano de su película “En  las afuera de la ciudad” por parte de un grande de la industria, Sony Pictures. A esto se suma el reconocimiento a su par, Alejandro Fernández, como mejor director en el Festival Internacional de Cine de Santiago, Sanfic 2016, con su cinta  “Aquí no ha pasado nada”, basada en el caso Larraín.

Patricio Valladares
No solo fue un buen momento en el ámbito laboral para Valladares, sino que también a nivel personal se sumaron buenas noticias durante este año para el cineasta chillanejo.

¿La razón? Este año se convirtió en padre y además el remake norteamericano de su película “En las afuera de la ciudad” (2012) estrenada en 2014 con el nombre “Hidden in the Woods”, fue comprada por un grande de la industria, Sony Pictures. La versión “gringa” de su film cuenta con la actuación de Michael Biehn (Aliens) y William Forsythe, entre otros reconocidos actores, y narra la historia de  las hermanas Ana y Anny, que han crecido aisladas, bajo la atrocidad del tráfico y la obsesión incestuosa de su macabro padre, que al ser denunciado asesina a dos oficiales y acaba encarcelado. 

Alejandro Fernández
“Estoy feliz por el premio, porque esta película se completa con el público chileno. Faltaba la otra mitad, así que es muy satisfactorio”, reflexionó con entusiasmo Alejandro Fernández Almendras al ser galardonado  con el premio al mejor director en el Festival Internacional de Cine de Santiago, Sanfic 2016.

Para el afamado realizado chillanejo el premio obtenido en el certamen capitalino confirmó la alta expectativa existente sobre su cuarta película. “Aquí no ha pasado nada”, que se estrenó este año comercialmente en el  país, se relaciona a una temática contingente, que sintoniza con el espectador a través del rol de la justicia en el bullado caso Larraín. La cinta también fue nominada la categoría de Mejor Película Iberoamericana de los Premios Goya, representando a Chile.

El film muestra “una molestia generalizada respecto a cómo se imparte justicia, cómo los grandes intereses económicos manejan al país, cómo una enorme mayoría de chilenos se somete a la voluntad de unas pocas familias que hacen las leyes a su medida”.