A meses de ordenanza de medio ambiente varios artículos no se cumplen

Desde el 23 de abril del año 2014 está aprobada la ordenanza municipal que regula la protección del medio ambiente y de la salud ambiental de la comuna, documento que fue distribuido a todas las oficinas al interior del municipio.

Indica en 91 artículos la institucionalidad del Departamento de Aseo y Ornato, los instrumentos con que cuenta para cumplir su labor, la educación y participación ciudadana , aspectos relacionados al cuidado del agua, los espacios públicos, control y emisión de ruidos, olores y contaminantes, además de la prohibición de botar basura en cualquier lugar de la vía pública no dispuesto para ello, el retiro de desechos domiciliarios, cuidado de mascotas y animales, entre muchos otros asuntos relacionados al medio ambiente de la comuna.

El documento norma aspectos cotidianos de la convivencia social, acciones tan pequeñas como no botar basura en la calle están establecidas en ellas. Dentro de las que no se hacen cumplir, destaca el artículo 38, que establece la prohibición de lavar vehículos motorizados en la vía pública, en el cuadrante comprendido entre Libertad, Arauco, Constitución y 18 de Septiembre, alrededor de la Plaza de Armas, situación que puede observarse actualmente de forma cotidiana,  y que de acuerdo al documento, se encuentra prohibida.

Otro de sus artículos se refiere a los animales  y mascotas. El artículo 61 establece que la municipalidad implementará medidas para tener control de fertilidad de perros y perras abandonados, asunto que pese a los esfuerzos desplegados por el  municipio, es claramente insuficiente porque la población de perros callejeros ha ido aumentando con el tiempo.

La misma ordenanza establece deberes para los vecinos, relacionados al cuidado del medio ambiente. El artículo 34 obliga a todos los habitantes de la comuna a mantener aseada la vereda, bandejón o berma de todo el frente del predio que ocupe, no importa si la propiedad es arrendada, si se es dueño, se ha cedido o cualquier otra situación, para lo cual debe cortar pastizales, barrer y limpiar, además de regar y mantener las áreas verdes que correspondan a este espacio.  Esta es una de las  normativas que en muchos sectores de la comuna no se cumple, luciendo veredas y antejardines descuidados.

También es responsabilidad de los vecinos no efectuar quema de basuras u otros elementos dentro del radio urbano, no verter líquidos a las alcantarillas (como el agua de las piscinas), y no botar residuos o escombros en lugares no dispuestos para ello, sea en espacios públicos o privados (vertederos ilegales).

Tomarse en serio la normativa
A 32 meses de estar vigente la ordenanza, Cecilia Henríquez, presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Chillán, manifiesta su preocupación ante la falta de cumplimiento de las normas establecidas. “La preocupación de los vecinos es amplia, son ordenanzas que ya debieran estarse cumpliendo. Quisiéramos saber las razones por las cuales se dejan de cumplir, si se aprobaron por ejemplo los ruidos molestos, son un tema para muchos vecinos de la comuna”, sostiene la dirigente.

“Es necesario que se tomen en serio las determinaciones, su incumplimiento afecta a la salud, es una cadena de hechos que nos afecta a todos. Falta fiscalización, las autoridades se dedican a criticar sin hacer el trabajo, particulares se toman atribuciones que afectan a todos, especialmente cuando hay contaminación de por medio”, precisó.

Según la dirigenta, “falta mano dura, queremos ser región, pero no somos capaces de mantener esa imagen. También es negligencia de los vecinos, debemos ser responsables, mantener el frente de mi casa limpio es un reflejo de cómo yo tengo para adentro, de cómo me cuido de los incendios cortando pastizales o manteniendo áreas verdes”.

Según la líder vecinal, “hay muchos vecinos muy cómodos, esperan que todo se lo hagan, todo debe solucionarlo la directiva de la junta de vecinos, la falta de luz, desborde de aguas, etcétera y ni siquiera asisten a las reuniones, llegan solo cuando hay algún beneficio”.

Planta insuficiente
Quienes tienen una mirada desde dentro del municipio son los concejales. Juan López Cruz (PR) expone que “para fiscalizar es difícil, hay muy pocos inspectores, la pregunta es cómo lo hacemos. Si nos dedicamos a una cosa, descuidamos otra, tienen muchas funciones, no se puede fiscalizar todo”.

Agrega que “en invierno se concentra el control de la leña, para mantener un aire en condiciones aceptables, en un trabajo en conjunto con otros organismos como la Seremi de Salud. Sin embargo la ciudad no está a la altura turística y cultural que queremos, algo debemos hacer para que la gente conozca sus deberes, todos reclaman sus derechos solamente. El alcalde debe dar iniciativas”, manifiesta.

El edil Jorge Vaccaro plantea que “esta es una labor ciudadana, quiero a través de los medios de comunicación establecer una campaña de persuasión sobre los deberes ciudadanos para el próximo año. Vamos a pedir que cada ciudadano haga tres cosas por su ciudad en el año. Las ordenanzas son letra muerta, no hay suficiente planta de fiscalizadores para abordarlas. Esperamos que la nueva política de gerencia en recursos humanos cambie esta realidad”.

Según Vaccaro, “este es un trabajo de responsabilidad ciudadana que debe estar motivado por la autoridad, hay un deber moral intrínseco. Hay que implementar un sistema que premie a los sectores o personas que sí cumplan sus deberes ayudando a mantener el orden y aseo de la ciudad”.