4 mil viviendas de 6 sectores de Chillán se beneficiarán con alarmas

De acuerdo a la información recopilada en el Diagnóstico Comunal de Seguridad Pública, elaborado por la consultora ICZP a encargo de la Municipalidad de Chillán, son 16 los sectores identificados como inseguros por la propia comunidad y por el grupo de trabajo.


Los conjuntos habitacionales Vicente Pérez Rosales, Población Mardones, El Tejar, Sarita Gajardo, Luis Cruz Martínez, Óscar Bonilla e Irene Frei, son las zonas urbanas en las que se detectaron factores de riesgo que ayudan a que se perciba en ellas pocas garantías para una vida tranquila, a los que se suman Jardines del Sur, Las Crisálidas, Nueva Río Viejo, Santa Filomena, Lomas de Oriente, Villas Los Lagos, Sector Oscar Bonilla, Las Habas y Rosita O’Higgins.


El resultado arrojado por el estudio de caracterización social de la ciudad permitió al gobierno municipal chillanejo proyectar un plan de seguridad comunal, en el que se contemplara, entre otras cosas, la instalación de instrumentos de prevención como cámaras de vigilancia y alarmas.
proyecto


Tras la aprobación del proyecto municipal de seguridad y la entrega de los recursos por parte del Ministerio del Interior para que se ejecute los primeros lineamientos de la iniciativa, el gobierno comunal está licitando la instalación de alarmas comunitarias en un grupo de seis sectores previamente detectado como inseguros.


Un total de 4.000 viviendas de El Tejar, Irene Frei, Diego Portales, Lomas de Oriente 3 y 4; Luis Cruz Martínez y Sarita Gajardo serán las beneficiadas con el novedoso sistema que busca otorgar tranquilidad a los habitantes de esos lugares, según explicó el jefe de la Oficina Municipal de Seguridad (OMSE), Renán Cabezas.


“Estos lugares se escogieron a partir de la información obtenida en el diagnóstico comunal de seguridad pública; los sectores focalizados sufren victimización y, en términos generales, son vulnerables a condiciones que generan inseguridad en los vecinos”, detalló.


Funcionamiento
El funcionario aclaró que cada una de las 4.000 viviendas contarán con un pulsador inalámbrico, el cual al ser usado activará una baliza y una sirena.
Los instrumentales de alerta (luz y sonido) estarán ubicados en una casa elegida por los propietarios del pasaje o cuadra y podrá ser accionado desde cualquiera de las 10 casas que agrupará una unidad de seguridad.


Renán Cabezas indicó que la activación de la alarma se debe realizar de acuerdo a un protocolo que deberá ser elaborado por los propios vecinos.
El jefe de la OMSE comentó que el proyecto contempla una fase de talleres y capacitaciones en la que la comunidad que habita cada territorio debe construir un reglamento que indique consensuadamente en qué momento y bajo qué circunstancias se debe activar la alarma vecinal.


“La alarma no está conectada directamente con Carabineros o al municipio; no obstante lo anterior, dependerá del reglamento vecinal las acciones de mitigación o de auxilio que los vecinos puedan generar. La opción de que un miembro de la comunidad, un delegado o representante de pasaje, llame al carabinero encargado del Plan Cuadrante para transmitirle el hecho será una acción consensuada entre los vecinos y que deberá ser parte de las reglas comunes que deberán dar lugar a las acciones posteriores a la activación de la red de alarma vecinal”, recalcó.


Actualmente el proyecto está en fase de licitación y, según las bases del concurso, el 30 de enero próximo se entregará la adjudicación del proyecto para el cual se invertirán $75 millones.


De acuerdo a Renán Cabezas, a fines de mayo del 2017 deberá estar instalado todo el sistema de seguridad.