50 médicos extranjeros atienden en establecimientos públicos de Ñuble

El solo hecho de que los médicos extranjeros conversen con los pacientes manteniendo el acento de sus países de origen, ayuda a romper el tenso momento que comunmente se genera durante una consulta.


Si se da la coincidencia de que la persona que ha recurrido por una prestación de salud visitó o visitará (hecho que también puede ser la historia de algún ser querido) el país de donde proviene el profesional, se convierte en un tema de conversación que ameniza una situación que de por sí es complicada para un enfermo que tiene que enfrentarse a inciertos diagnósticos de salud.


A veces por lapsos de minutos el paciente se olvida para lo que fue a la consulta, deja entrever el médico boliviano Ernesto Huanca, quien comenta que incluso muchas veces su labor termina siendo una especie de terapia psicológica.


“A la mayoría de las personas les gusta  que les escuchen, que les conversen y expliquen detalladamente y sin apuros las indicaciones. Muchas veces ellos llegan afectados psicológicamente y solo quieren hablar; creo que en ese aspecto los médicos extranjeros tenemos ese carisma y calidez que les ayuda a abrirse con nosotros”, afirma el galeno nacido en La Paz que llegó al país hace tres años.


Ernesto Huanca, quien trabaja en el Centro de Salud Familiar (Cesfam) Teresa Baldechi de San Carlos, cree que el trabajo de los inmigrantes en los establecimientos de salud es bien valorado por la comunidad y destaca sobre todo la amabilidad y buen trato del extranjero.


La percepción del paceño sobre el aporte que realizan los colegas suyos que llegaron de otras partes del mundo, de alguna manera se refleja en las estadísticas que entregó la última encuesta Cadem.


Según el sondeo, el 80% de los chilenos aprueba el arribo de médicos extranjeros para que cubran  el déficit de profesionales que hay en el país.

Presencia
De acuerdo a cifras entregadas por el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ), un total de 30 médicos inmigrantes cumplen funciones en los siete hospitales de la provincia y el Cesfam Violeta Parra de Chillán, de los cuales 17 son hombres y 13 mujeres.


El Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM) es la dependencia que concentra la mayor cantidad de ciudadanos foráneos al sumar 26.


Ecuatoriana y cubana son las nacionalidades predominantes al registrarse nueve en cada caso, siguiéndoles de cerca los venezolanos con seis.


Los colombianos son tres, mientras que originarios de Argentina, Perú y Uruguay cuentan con un profesional cada uno.


Al menos 15 de los facultativos son médicos generales y los que tienen especialidades son internistas, pediatras, obstetras, ginecólogos, fisiatras, cirujanos infantiles, anestesiólogos, neonatólogos, oftalmólogos y hematólogos.


El otro grupo de 20 galenos entregan  sus servicios en la atención primaria municipal y la mayoría de ellos son de Ecuador; no obstante, el SSÑ enfatiza que la cifra puede variar, ya que son los propios gobiernos comunales los que se encargan de su contratación, la que en algunas oportunidades puede caber la posibilidad de que en algún momento no se incorporen automáticamente  en el sistema cuando llega o se va un profesional.


Aporte
El director del SSÑ, Iván Paul, aclara que en la medida que el equipo de salud, no solo el médico, se haga cargo de ciertos factores que agreguen valor a la atención,  generará más cercanía y confianza con el paciente, independiente de si es chileno o extranjero”.


“Es un hecho, muy positivo por lo demás, que hoy los usuarios no solo consideran como resultado el sanarse, sino que valoran otras variables igualmente importantes en la atención de salud como el trato recibido de parte del profesional, la cantidad y calidad de información que le entrega, que facilite la autonomía de sus decisiones, que respete sus creencias, entre otras”, reiteró.


Rodrigo Avendaño, director del HCHM, recuerda que el establecimiento cuenta con médicos especialistas extranjeros desde principios de los años 90 y que algunos llegaron con el pregrado de su país y el postgrado lo hicieron en Chile, pero también se dan casos en que estudiaron todo el nivel superior en nuestro país.


El funcionario de la salud subrayó que el aporte profesional del inmigrante es del todo homologable en cantidad y calidad a la de un médico formado íntegramente en Chile,