[Editorial] Ingresos en Ñuble

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Víctor Orellana

La falta de información y análisis sobre temas clave del desarrollo local es una enorme complicación para la acertada toma de decisiones, tanto en el sector público como privado. Sabemos cómo ha afectado a la implementación de políticas públicas locales, como también a la bajada local de políticas nacionales, como suele ocurrir en materia económica, de fomento al emprendimiento y a la inversión, como también de promoción del empleo y de la formación de capital humano.

Por lo mismo, trabajos como los realizados por el centro de estudios Cerregional que dirige el economista Renato Segura y que fue publicado en la Edición Domingo, iluminan un área que es de gran interés para los propios municipios, para el gobierno y sus agencias y para la ciudadanía en general, al cruzar resultados de la Encuesta Casen, del Fondo de Incentivo al Mejoramiento de la Gestión Municipal y de las elecciones municipales del pasado 23 de octubre. 

Lo primero que no debería sorprendernos es que Ñuble tenga uno de los ingresos per cápita más bajos de Chile, pues basta recorrerla para constatar la postergación y dificultades de buena parte de sus 21 comunas: una matriz económica poco diversificada, con rubros inestables, bajos niveles de capital humano y de agregación de valor y gobiernos locales ineficientes. Según la Encuesta Casen 2015, la Provincia registró un ingreso per cápita del hogar promedio de $217.946, una cifra menor al promedio de la Región del Bío Bío ($245.429), y bastante alejada del promedio nacional ($358.158). 

En el análisis por comuna, destaca lo ocurrido en Chillán, cuyo ingreso per cápita creció un 33,7% en comparación con 2013 y llega a $317.593, siendo el más alto de Ñuble.  En tanto, Yungay, con un ingreso per cápita de $282.283 se ubica en el segundo lugar, seguido por Coelemu y Chillán Viejo. Quillón dio un salto importante desde el puesto 15 al quinto, gracias al crecimiento de 52,1% del ingreso per cápita, que llegó a los $270.414. 

En general, las que ascienden son aquellas cuyas actividades económicas principales están relacionadas con la agroindustria, la ganadería, el turismo y los servicios. Mientras que las de menor crecimiento están relacionadas con la actividad forestal.

El resumen completo, sin embargo, es preocupante, pues solo 8 de las 21 comunas registran un ingreso per cápita por sobre el promedio provincial, apenas seis superaron el promedio regional y ninguna se ubicó sobre el promedio nacional. Entre las comunas con menores ingresos se encuentran: San Carlos, Ninhue y Ñiquén, todas con autoridades municipales reelectas, pese a sus pobres resultados en materia de ingresos.

De hecho, uno de los puntos de mayor relevancia que muestra el estudio es el divorcio entre la gestión municipal y la actividad económica local, lo que mucho tiene que ver con la cultura centralista de las sociedades locales en las que la actividad económica se resuelve esperando las directrices y apoyos del gobierno central y donde el jefe comunal es evaluado como buen o mal vecino y no como el primer eslabón de la generación de actividad económica en la comuna.

De hecho, hace poco asistimos a tal evaluación, que se produce cada 4 años a través de una elección que tiene un componente mucho más político y no de gestión y que ha llevado a que la comunidad no siempre ejerza sus derechos de manera adecuada.

Es positivo que exista preocupación y voluntad para avanzar sobre este tema, pero no basta con enfocar el análisis en las políticas de atracción de inversiones, el rol de los privados y las transferencias del Estado a las comunas más pobres. Pensar en la desigualdad de ingresos en Ñuble implica necesariamente cuestionar el modelo imperante y sus imperfecciones, puesto que las actuales reglas del juego no garantizan una economía más justa ni con más oportunidades para todos.