Alza de viviendas deja en “tierra de nadie” mantención de áreas verdes

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Fernando Villa

La ciudad crece y las áreas verdes también. Sólo en los últimos seis  años se han construido más de diez mil casas en Chillán, lo que ha terminado multiplicando también los espacios destinados a la recreación aledaños a las nuevas villas. 


El problema sin embargo es la mantención. Si bien el municipio es el encargado de esta labor, el servicio está concesionado a privados bajo un mínimo determinado de áreas verdes, el cual asciende a 380 mil metros cuadrados, los que terminan haciéndose pocos, en vista del incremento de viviendas y villas.


“La comuna tiene actualmente un contrato vigente con la empresa Núcleo Paisajismo, el cual comenzó el 2013 y se extenderá hasta el 2017, este contrato permite que tan sólo una vez, dentro del plazo que dura el contrato, se eleve en un 30%, el área en mantención, lo que es insuficiente ante la cantidad de áreas verdes que se generan año a año”, declara el director de Aseo y Ornato, Víctor Fernández.  


Esta dicotomía se traduce en que cada vez más áreas verdes estén fuera del servicio de mantención, lo que ha motivado a vecinos a asumir la mantención con medios propios para evitar que se transformen finalmente en sitios eriazos. 


Glasfira Farías, presidenta del Club del Adulto Mayor de la Villa Emmanuel es parte de un grupo de vecinos organizados que mantienen una plaza frente a sus viviendas. “Acá solamente funciona el cuidado de la plaza con la ayuda y colaboración de todos los vecinos”, sostiene. “La municipalidad se preocupa solamente de pagar el agua para el riego, pero de la mantención en absoluto, y eso que esta es una plaza pública”, detalla. “Pagamos una cuota y con eso se paga un jardinero que corta el pasto, el riego se hace entre los vecinos”, relata. “La reforestación se hace con las donaciones de los propios vecinos, tenemos nogales, pinos, encinos y varios otros, incluso recibimos una donación de la junta de vecinos, además nosotros mismos hacemos la mantención de los aspersores”, afirma.


La mantención se dificulta en el verano, cuando se van de vacaciones, expone la dirigenta, “Nos gustaría que el municipio nos colaborara en el corte del pasto, sería bueno, vemos funcionarios trabajando en otras áreas de la villa, a la entrada, pero nuestra plaza es grande”, observa, “debemos lidiar con la basura que dejan los jóvenes y los robos de árboles y plantas, se han perdido varios ejemplares”, expresa la vecina.


Paola Bustamante, vecina de Lomas de Oriente, al este de Chillán, narra una realidad distinta de su sector. “Es lamentable ver como los espacios se pierden”, comenta. “Acá frente a mi casa, está la plaza de juegos, cuando la inauguraron estaba linda, el pasto cortadito, todo pintadito y nuevo”, recuerda Paola, “pero nunca vinieron a mantener, con suerte regaban de vez en cuando y ahora es pura maleza y basura”, sostiene. “Menos mal tiene candado, está cerrado en la noche, sino se llenaría de carretes”, se lamenta.


“Hay pocas plazas para acá, ni las avenidas tienen parque por el medio, como en otras calles, sería importante recuperar esta plaza, pero nadie hace nada”, revela la vecina.