Más de 10.000 casas y departamentos han sido construidos desde el 2010

En los últimos años la ciudad de Chillán ha registrado un crecimiento elevado de viviendas según los registros de la municipalidad, de la Cámara Chilena de la Construcción y del Instituto Nacional de Estadísticas, que es de tal magnitud que sin lugar a dudas se puede calificar de un boom inmobiliario.
Las inversiones de constructoras locales y foráneas han llegado a tal nivel y han marchado a un ritmo tan frenético que generan como efecto colateral el colapso de la red vial que no registra inversiones de importancia y las que están proyectadas demorarán mucho tiempo de ejecución.
Segú antecedentes proporcionados por el INE desde el 2005 al 2014, “las obras nuevas, aprobadas e iniciadas” suman 17.715 solo en la capital provincial, de las cuales, 10.271 se concentran entre los años 2010 al 2014. En tanto, desde el 2005 al 2009, las viviendas levantadas llegaron a 5.779.
De esta manera y según la información que maneja la entidad estatal, desde el 2010 y solo hasta el 2014 se habría duplicado la cantidad de casas y departamentos construidos en la ciudad respecto de los cuatro años anteriores.
Según el reporte estadístico, el año en que se habrían entregado más autorizaciones para construcción habitacional en Chillán sería el 2011, justamente tras el terremoto, con 4.820 unidades, totalizando 373.471 metros cuadrados.
El resto de los años del reporte registran un comportamiento bastante parejo, con alrededor de mil permisos para edificar por temporada anual.
En Chillán Viejo, aunque en menor medida, igualmente ha sido un imán para las constructoras que han sumado numerosas construcciones según el reporte del INE sobre aprobaciones e inicio de obras.
En la llamada ciudad histórica, desde el 2010 al 2014, habrían sido aprobadas 3.129 casas y departamentos mientras que desde el 2005 al 2009 solo se registraban permisos por un total de 1.638 construcciones habitacionales.
Desde la Municipalidad de Chillán se entregan cifras igualmente elevadas respecto de las viviendas que habrían sido levantadas, considerando los permisos de edificación entregados a particulares y constructoras por la Dirección de Obras.
La corporación edilicia, que tiene antecedentes que incluyen al último bienio, sostiene que “desde el año 2010 a la fecha, según registros de la DOM se tiene autorizado aproximadamente 10.072 viviendas, mediantes permisos de edificación, sin considerar las autorizadas mediante el sistema excepcional, que se realizaron por ser zona declarada afectadas por catástrofe”.


PERÍODO 2014-2015
La Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) entregó en tanto, antecedentes respecto de la cantidad de “viviendas vendidas” en la ciudad entre los años 2014 y 2015, los cuales igualmente hablan de avances relevantes para ese segmento de la economía.
Según lo que expresa la entidad durante los cuatro trimestres de 2014 se transaron en la ciudad 928 viviendas y departamentos, mientras que solo en los tres primeros trimestres del 2015 (falta infomación del último) la cifra de ventas llegaba a los 933.
De esta manera según la entidad, faltando la información del último cuarto del 2015 la cantidad total de ventas del pasado bienio(2014-2015) llegó a las 1.861 unidades.
En la ciudad y la provincia en general, el Ministerio de Vivienda, señala el delegado del Serviu Oscar Crisóstomo, ha construido miles de casas y una parte importante de los proyectos en ejecución incluidos los 800 departamentos de Parque Lantaño tienen subsidio estatal.
Agrega que con recursos Minvu hay varios comités de vivienda social que totalizan unos 359 beneficiarios a los que se suman los proyectos privados que tienen recursos de la entidad estatal.
Ariel Larenas del Valle, presidente CCHC en Chillán, señaló que las cifras que ellos manejan como asimismo entidades estatales, dan cuenta de que efectivamente existió una efervescencia por construir en el pasado reciente.
“Por supuesto que hemos vivido un boom inmobiliario, ha sido un fenómeno nacional como bien lo confirman las cifras, sobre todo en los últimos meses por las reacciones que ha generado el impuesto a la vivienda, lo que adelantó la decisión de muchas familias de adquirir su casa propia” explica.  
Sin embargo, el empresario manifestó que el sector podría reducir su crecimiento en el futuro inmediato dadas las señales que vienen desde el Gobierno.
Sostiene que realizando una proyección local se observa una disminución en el ritmo de crecimiento de la construcción de viviendas.
“Los proyectos que se han anunciado en el último tiempo y que implican un importante número de viviendas, corresponden al programa habitacional que viene impulsando el Minvu el que se centra en las viviendas sociales” destaca.
“Sin embargo, no se observa un número significativo de proyectos privados, lo que se condice con la incertidumbre que siente el empresariado, sobre todo ante el actual escenario de las reformas, lo que ha generado una inversión más discreta. Sin duda, habrán nuevos proyectos, pero no con la celeridad que observamos el último año”, destaca Ariel Larenas presidente de Alcorp.
A las señales poco favorables que vienen desde el Gobierno, se deben sumar las nuevas normas que han establecido las instituciones bancarias, “que cada día ponen más condiciones a los futuros compradores, de hecho ahora exigen que cuenten con un 20% del valor de la vivienda”.
Pero a pesar del eventual frenazo en la ciudad las constructoras siguen trabajando a un ritmo intenso levantando nuevos conjuntos sobre todo hacia Las Mariposas, el oriente de la ciudad y el nuevo imán como es el poniente en especial por Parque Lantaño.


ESTANCAMIENTO VIAL
Las inversiones en viviendas en los últimos años, sin embargo, no han estado a la par de la creación de nuevas calles y avenidas que ejecutadas por el Estado avanzan muy lentamente. De hecho el plan de inversiones para Alonso de Ercilla y nuevas vías que desahoguen Lantaño comenzarán a ser desarrolladas en tres años más.
Ariel Larenas sostiene que el desarrollo armónico de una ciudad “implica un trabajo mancomunado de todos los actores, tanto públicos como privados, para abordar los proyectos que respondan a los requerimientos de una ciudad en constante expansión; esta actitud proactiva permite un crecimiento equilibrado considerando aspectos como el desarrollo inmobiliario, la disponibilidad de áreas verdes, la infraestructura vial necesaria y los servicios fundamentales. En Chillán esto sigue siendo un gran desafío que nos compromete a todos”.
Las empresas inmobiliarias señaló “cooperan con la infraestructura vial de acuerdo a lo establecido en la normativa vigente e incluso, en algunas ocasiones, planteando soluciones que permitan hacer más expeditos los desplazamientos”.
La municipalidad, en tanto, sostiene que el desarrollo de nuevas vías se relaciona con el desarrollo de nuevos loteos pues cada conjunto debe construir sus calles y arterias para comunicarse con el exterior, pues de acuerdo a la ley las empresas deben conectar las calles ya existentes.
Lo que no es de ninguna manera proporcional al desarrollo local es el incremento vehicular que se registra en la ciudad y que es materia de debate permanente, pues además genera presión por sobre las vías existentes en la actualidad.
Sobre este tema, el arquitecto y urbanista Claudio González Osiel señala que un problema mayor es el colapso por congestión de las arterias de la ciudad y la falta de invesiones en el corto plazo.
Agrega que frente una dinámica caracterizada por la inflación de viviendas y escasa o nula inversión estatal y de empresas en calles y avenidas, la municipalidad debiera congelar permisos de edificación.
La arquitecto Carla Fuentes Segura agrega que los problemas que se observan en la ciudad podrían cambiar eventualmente si existiera una comunicación más fluida entre empresas y la municipalidad.
Esta última debiera ser capaz de solicitar estudios viales para los proyectos y las empresas tener políticas más abiertas de Responsabilidad Social.
El último presidente del Colegio de Arquitectos, Víctor Palavecino, planteó que las ciudades se deben desarrollar de manera orgánica disponiendo de servicios básicos para su funcionamiento y teniendo además un plan de trabajo de largo plazo.
Pero, critica, que Chillán carece justamente de una programación de largo plazo que le permita anticiparse a los problemas ligados al necesario y esperado crecimiento de la urbe.